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FÚTBOL

Otra bronca para el Real Madrid de Florentino y Arbeloa tras el bochorno en Lisboa

El fiasco en Lisboa ante el Benfica de Mourinho confirma las sospechas sobre la bisoñez del técnico y la indolencia del vestuario

El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, ante el Benfica en Champions.

El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, ante el Benfica en Champions. / Irina R. Hipolito / AFP7 / Europa Press

Fermín de la Calle

Fermín de la Calle

Madrid

El humo se evaporó bajo la lluvia de Lisboa y el Real Madrid de Arbeloa acumula una eliminación en Copa y la desaparición del Top-8 de la Champions en solo cinco partidos con el salmantino al mando. Lo cual dibuja, otra vez, un escenario parecido al que se vivió hace unas semanas ante el Levante. El Madrid se medirá esta domingo al Rayo a la hora del vermut con otra pañolada prevista que se dirigirá a Florentino Pérez y al vestuario, tras la goleada encajada ante el Benfica de Mourinho. Esta vez la novedad es que el público también señalará a un Arbeloa que desde que llegó se ha limitado a elogiar al presidente, a los futbolistas y no ha demostrado ninguna capacidad para cambiar los partidos cuando se estaban en contra, ni en Albacete ni en Lisboa.

Arbeloa, sin fútbol ni jerarquía

El técnico, consciente del recibimiento que tendrá este domingo ante el Rayo, volvió a advertir que "espero que el Bernabéu esté con el equipo, como en el último partido en casa. Siempre pido su apoyo, porque con ellos somos más fuertes. El objetivo es ganar y seguir peleando la Liga. Si queremos seguir ahí, les necesitamos. Ante el Mónaco estuvimos unidos y se vio que con ello es más fácil todo".

Arbeloa tiene un problema de fútbol y otro de gestión en el vestuario. El primero es difícil de resolver, como ya advirtió Xabi, por la falta de un centrocampista de jerarquía en el mediocampo tras la marcha de Kroos y la no renovación de un Modric que se ofreció a quedarse y recibió la negativa de Florentino. Sobre lo segundo, el de gestión, comienza a haber jugadores cansados de ser sustituidos sistemáticamente por Arbeloa hagan lo que hagan. Arda y Tchouameni no escondieron su enfado en Lisboa al ser relevados por el entrenador. Cuestionado sobre si hay jugadores intocables en el vestuario blanco, el técnico blanco respondió lo siguiente: "Entiendo los debates, pero quiero siempre a los mejores en el campo. Y cuantos más minutos estén a disposición del equipo, mejor. En Villarreal el gol vino de una acción muy buena de Vinicius, por ejemplo; el segundo. Desequilibran en cualquier minuto. Habrá gente que no sea del Madrid y no querrá que estén en el campo". El exlateral madridista insistió en que "estamos trabajando para encontrar la constancia que queremos en el juego... y a todos los niveles. Y yo creo que ahora mismo, pues ni es tiempo para el desencanto, ni es tiempo para la euforia. Lo es para el trabajo".

La realidad es que después de cinco partidos, tres victorias (Levante, Mónaco y Villarreal)y dos estrepitosas derrotas (Albacete y Lisboa), Arbeloa mira adelante y no se arrepiente de nada: "El arrepentimiento es un callejón sin salida. Intento aprender cuando las cosas no van bien. Ese es mi camino. Saber en qué puedo mejorar, como he dicho a los jugadores que inevitablemente alguna vez me equivocaré". Todo apunta que el partido ante el Rayo arrancará con otra bronca monumental a Florentino, al vestuario y ahora también a Arbeloa. Pero el club espera otra victoria pacificadora, como la del Levante para calmar las aguas y preparar el regreso a Lisboa.

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