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Fútbol. Primera Federación

Fran Beltrán, entrenador del Mérida: “El árbitro me ha dicho que debo mejorar mi autocontrol”

El técnico del Mérida AD, expulsado ante el Talavera por un incidente con el médico del club, admite que debe controlar mejor sus emociones y lamenta el mal partido de su equipo en el Romano José Fouto

Fran Beltrán habla con el árbitro del partido justo después de ser expulsado.

Fran Beltrán habla con el árbitro del partido justo después de ser expulsado. / Javier Cintas

Mérida

El empate sin goles entre el Mérida y el Talavera no pasará a la historia por el juego desplegado sobre el césped del Romano José Fouto. Más bien al contrario: será recordado como uno de los partidos más espesos y aburridos de la temporada. Los emeritenses nunca lograron imponerse a un Talavera que sorprendió en la primera parte con una presión alta y que, en la segunda, llevó el duelo a un terreno de continuas interrupciones, con la permisividad de un colegiado excesivamente tiquismiquis, que no favoreció el ritmo del encuentro.

Al final, los locales sumaron un punto sustentado, en buena medida, por el buen hacer de su portero, Adrián Csenterics.

Expulsión insólita de Fran Beltrán

Si por algo será recordado el choque será por la insólita expulsión del entrenador romano, Fran Beltrán. Según reflejó el acta arbitral, fue expulsado “por discrepar y agarrar al médico de su club por la decisión de este de no permitir el reingreso de un jugador de su equipo tras sufrir un golpe en la cabeza y necesitar asistencia médica”.

Al término del partido, Beltrán ofreció su versión de lo ocurrido. “Lancho se da un golpe en la cabeza, le decimos a Javi Domínguez que va a entrar, está preparado para entrar, el cuerpo médico nos dice que Lancho está ok y mandamos a Domínguez a calentar de nuevo. Le decimos que vamos a hacer un triple cambio en cinco minutos. Venimos de jugar un minuto con diez jugadores, sin uno de nuestros centrales, y cuando va a entrar al campo no le damos permiso nosotros para entrar. Ahí yo no soy médico, no puedo valorar. El jugador estaba diciendo que sí estaba, pero tampoco es médico”, explicó.

Su reacción cuando el doctor no autorizó el reingreso provocó la tarjeta roja. El técnico aclaró que “estaba reclamando que tenemos que ser más inteligentes para gestionar ese tipo de cuestiones. Si Lancho no está para jugar, Domínguez debe estar preparado para no perder otro minuto con diez jugadores. Es lo que trato de explicarle al médico”.

Beltrán insistió en que no hubo enfrentamiento con el colegiado. “No me he visto. Si mis formas no han sido buenas, tengo una gran relación con Tente y con Alejandro, que están haciendo un gran trabajo, pero era una cosa nuestra, de nuestra familia; no era nada con el árbitro”, señaló.

“Debo mejorar mi autocontrol”

El entrenador tampoco ocultó su sorpresa por la decisión arbitral. “Después del partido hemos hablado con absoluta tranquilidad y el árbitro me ha dicho que debo mejorar mi autocontrol. Solo ha intervenido porque me ha visto con el médico, ha entendido no sé muy bien cómo mi conducta y me ha expulsado. Llevaba cuatro o cinco temporadas sin una expulsión y esta ha sido un poco extraña”, afirmó.

El técnico del Mérida AD cerró ese episodio con autocrítica: “Son cosas de las que tenemos que aprender todos, yo el primero, porque creo que mi expulsión no ayudó. En los últimos minutos fue más corazón que cabeza. Nuestra gestión de la última media hora ha sido mala”.

Un partido al ritmo que quiso el Talavera

Ya centrado en el análisis puramente futbolístico, Fran Beltrán reconoció que a su equipo le costó mucho imponerse. “Quisimos llevar el dominio del partido, tuvimos más balón y jugamos más tiempo en campo contrario, pero ellos defendieron muy bien. Su defensa se impuso a nuestro ataque y se jugó al ritmo que querían ellos”, resumió.

También se refirió, sin querer profundizar, a las constantes interrupciones del juego y al criterio arbitral. “No voy a hablar de elementos externos, que no son tan externos, evidentemente, porque creo que es contraproducente. Miro mucho más por mi club que por mi imagen, no tengo miedo a quemarme ni a mojarme, soy el único que tiene un altavoz para hablar sobre lo que sentimos y lo que sienten nuestros aficionados, pero cuando empiezo a pensar que mis palabras pueden perjudicar a mi club, tengo que dejar de hablar. Ha habido muchísima interrupción y no se ha hecho por evitarla, pero como no soy yo el que lo tiene que hacer, no tengo nada que decir”, manifestó.

Mensaje de optimismo pese al tropiezo

Antes de que comenzara el encuentro, la jornada estaba siendo muy favorable para el Mérida, con los empates del Real Madrid Castilla y el Lugo, además de la derrota de la Ponferradina. De haber ganado, el conjunto romano habría terminado la jornada tercero o cuarto, en función del resultado del Pontevedra.

Al sumar solo un punto, el Mérida AD se acostó el sábado en quinta posición, aunque quedaba pendiente de lo que ocurriera en los partidos del domingo. Pese a ello, Beltrán quiso lanzar un mensaje optimista. “Tenemos que mejorar, pero hacerlo con ilusión. Estamos en una buena posición, luchando contra buenos equipos, muy lejos de los puestos de descenso, y tenemos que tener un estado de ánimo positivo, buena energía y jugar bien al fútbol. No hay que obsesionarse con nada. Somos un buen equipo y estamos haciendo una buena temporada”, subrayó.

El entrenador añadió que así se lo transmitió también a sus futbolistas: “Les he dicho a los jugadores que lo que estábamos haciendo, que era ser el mejor Mérida en Primera Federación, no lo cambia ganar o empatar contra el Talavera. Somos una familia y vamos a trabajar por hacerlo mejor”.

El Guadalajara, siguiente examen en el Romano

Sobre la posibilidad de que algunos jugadores acusen la presión de verse en la zona alta de la tabla, Fran Beltrán consideró que “es humano que, cuando se está en esta lucha, aparezcan emociones que puedan tener connotaciones negativas, pero tenemos que convivir con ello. Es fruto de la buena temporada que estamos haciendo. Para nosotros es una ilusión conseguirlo”.

En ese sentido, recordó las dificultades del proyecto desde su inicio: “Es el primer año con un proyecto nuevo, con 20 jugadores nuevos; teníamos al máximo goleador de la categoría y se fue en enero; han venido tres jugadores extranjeros que se tienen que adaptar. Solo llevamos una derrota en la segunda vuelta, así que hay que vivir esto con ilusión”.

El técnico también admitió que el equipo debe mejorar en el Romano ante rivales de la zona baja. Los dos últimos partidos en casa, frente a Cacereño y Talavera, ambos equipos situados en la parte baja de la clasificación y con planteamientos menos propositivos, han dejado dos de las actuaciones más grises del Mérida como local.

Pensando ya en el próximo compromiso, el viernes a las 19.00 horas ante el Guadalajara, también en descenso, Beltrán rechazó cualquier excusa. “Tengo plantilla para jugar contra equipos que nos vengan alto o que nos vengan bajo; que jueguen más directo, porque tenemos buenos centrales y ganadores en el duelo, y además lo hemos mejorado con Gio; y presionamos muy bien cuando jugamos contra equipos más combinativos. Así que cero excusas en ese sentido”, concluyó.

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