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Fútbol. Primera Federación

Emi, un creyente en la salvación del Cacereño

El defensa verde transmite confianza en la permanencia, rechaza hacer cuentas y asume que la plantilla tiene “responsabilidad plena” en la situación del equipo

Emi controla el balón durante un partido de esta temporada en el Príncipe Felipe.

Emi controla el balón durante un partido de esta temporada en el Príncipe Felipe. / Jorge Valiente

José María Ortiz

José María Ortiz

Cáceres

"Lo tengo clarísimo: la permanencia es completamente viable”. Emiliano Hernández Moreno, 'Emi' (Rosario, 3 de agosto de 2000), defensa del Cacereño y último goleador del equipo, en Tenerife (1-1), no esconde el mensaje que quiere lanzar en el tramo decisivo del campeonato: cree firmemente en la salvación y sostiene que el equipo tiene argumentos para conseguirla pese a la presión clasificatoria y a los contratiempos de las últimas jornadas.

Emi afronta la recta final de la temporada con un discurso directo, sin espacio para el pesimismo, tal y como hiciera su compañero Javi Barrio. “Claro que sí, por supuesto que hay opciones. Quedan muchos puntos en juego, muchos rivales de ahí abajo, directos”, afirma. El futbolista admite que el camino será complicado, pero lo enmarca dentro de la lógica de una competición dura de principio a fin: “No tengo ninguna duda de que va a ser difícil, eso está claro. Pero como todos los partidos lo han sido durante todo el año”.

Esa convicción en la permanencia no nace, según explica, de un simple deseo, sino de la lectura que hace del campeonato y del margen que todavía queda por disputar. En su análisis, el vestuario tiene claro que el objetivo sigue vivo y que depende, sobre todo, del rendimiento propio. “Yo lo tengo clarísimo: es completamente viable”, insiste.

Convencido de que hay opciones

Sobre uno de los asuntos más repetidos durante la temporada, el factor fortuna, Emi reconoce que ha habido fases del curso en las que el equipo ha sentido que las cosas no terminaban de caer de su lado. Recuerda momentos en los que al Cacereño le costaba ganar pese a competir bien y otros en los que los golpes llegaron en forma de goles encajados en los últimos minutos. Aun así, matiza el alcance de esa variable: “En el fútbol la suerte siempre aparece, tanto para ti como para el rival”.

El hispano-argentino añade una idea que refleja la mentalidad con la que encara el equipo estas jornadas decisivas: “Esa suerte se tiene que trabajar, y cuantas más cosas buenas hagas tú, más posibilidades hay de que caiga a tu favor”. Para Emi, por tanto, la permanencia no dependerá de lamentarse por lo ocurrido, sino de insistir en el trabajo diario y en la capacidad del equipo para competir.

Tampoco aprecia el jugador que la situación clasificatoria haya bloqueado al grupo. Al contrario, entiende que el equipo convivía desde el principio con la expectativa de sufrir por la permanencia, algo lógico para un recién ascendido en una categoría tan exigente. “Los jugadores somos los primeros que somos conscientes de la dificultad que va a tener el año”, señala. Por eso niega que la presión les esté pasando factura: “En ningún momento nos ha supuesto un problema, ni hemos sentido presión por estar ahí abajo en la tabla, ni porque cada vez queden menos partidos”.

“La responsabilidad es plena”

En ese sentido, el rosarino ofrece una reflexión autocrítica sobre la situación del equipo. Lejos de buscar excusas, asume que la plantilla tiene una responsabilidad total en verse peleando por salir de abajo. “Para mí la responsabilidad es plena. Al final somos nosotros los que jugamos, somos nosotros los que salimos al campo y jugamos 11 contra 11”, subraya.

Y remata con otra frase contundente: “La situación en la que estamos a día de hoy es a causa de lo que hemos hecho”. Emi no esquiva el análisis interno y deja claro que tanto los errores como los méritos pertenecen прежде de nada a los futbolistas, que son quienes deben sacar adelante el objetivo.

Preguntado por decisiones arbitrales polémicas, el jugador evita cargar el peso de la mala situación en factores externos, aunque admite que hay acciones que dejan dudas. En referencia a la jugada controvertida del partido ante el Tenerife, expone su opinión con cautela: “Yo creo que sí está metido. No sé si por mucho o por poco; para mí es muy pequeño el fuera de juego”. Aun así, vuelve a su idea central: son circunstancias del juego y el equipo debe centrarse en lo que depende de él.

Sin cuentas y con fe en el equipo

A la hora de hablar de números, Emi se desmarca por completo de las calculadoras. No quiere hacer cuentas ni alimentar escenarios a varias jornadas vista. El discurso interno del vestuario, explica, pasa por ir partido a partido, sin perder energía en combinaciones clasificatorias. “No se habla de eso. Nosotros no estamos ahora mismo haciendo cuentas ni pensando en qué pasará si ganamos estos y si perdemos los otros”, dice.

Tras el empate en Tenerife, la consigna fue sencilla: dar valor a ese punto en casa y volver a centrar toda la atención en el siguiente compromiso. “Cuando se acabe el partido del fin de semana pensaremos en el viernes siguiente y así hasta que se acabe la liga”, resume.

En medio de la pelea por la permanencia, Emi también reivindica que el equipo sí ha sabido adaptarse a la categoría, aunque los puntos no siempre hayan acompañado. “La asimilación a la categoría ya se obtuvo en su momento. Ya supimos la exigencia que tenía, lo que iba a costar y lo que está costando”, explica. Incluso ve un componente de crecimiento en esa dureza del camino: “En cierto modo también es bonito que te cueste, que sea difícil, porque luego la recompensa se disfruta más”.

Rabia por no ganar

Su mirada sobre el partido ante el Tenerife, además, refuerza esa sensación de que el equipo compite y está vivo. “Para mí, en el partido del Tenerife se demostró el nivel que tenemos y las ganas que tenemos de mantenernos en Primera Federación”, señala. Lo que quedó en el vestuario, cuenta, fue más rabia e impotencia que decepción, al entender que el equipo mereció más ante un rival de gran entidad.

En el plano personal, Emi reconoce que atraviesa uno de sus mejores momentos del curso. “Personalmente me estoy encontrando bastante bien. Sobre todo estos dos o tres últimos partidos sí que me estoy viendo con mejor claridad en el juego”, afirma. Una noticia positiva para un Cacereño que necesita que sus futbolistas lleguen en buena forma al momento decisivo.

Con siete jornadas por delante, el mensaje de Emi es claro y rotundo: hay margen, hay confianza y hay equipo para pelear hasta el final. El Cacereño no mira más allá del próximo partido, pero su vestuario sigue convencido de que la salvación sigue al alcance. O, como resume el propio Emi, “la permanencia es completamente viable”.

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