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Fútbol. Primera Federación

El Cacereño, arrollado en Vigo

Los verdes son superados con claridad por el Celta Fortuna y sufren un retroceso en sus aspiraciones de permanencia n Poca mordiente en ataque del conjunto de Julio Cobos, que también falló en defensa

Iván Martínez y Diego Guti, con Javi Barrio de espaldas, tratan de oponerse al disparo de un jugador local.

Iván Martínez y Diego Guti, con Javi Barrio de espaldas, tratan de oponerse al disparo de un jugador local. / Pedro Mina / El Faro de Vigo

Área 11

Vigo

3 - CELTA FORTUNA: Coke Carrillo; Pablo Gavilán, Anxo Rodríguez, Pablo Meixús, Jan Oliveras (Ribes, min. 78); Adrià Capdevila (Ángel Arcos, min. 60), Hugo Burcio; Óscar Marcos, Andrés Antañón (Dela, min. 68), Hugo González (Khayat, min. 78); y Álvaro Marín (Somuah, min. 68).

0 - CACEREÑO: Álex Quevedo; Emi Hernández, Iván Martínez (Conesa, min. 78), Javi Barrio, Adrián Crespo (Iván Fernández, min. 46), Joserra; Palacín, Guti (Kaptoum, min. 72), Javi Ajenjo (José Alonso, min. 78), Berlanga; y Diego Gómez (César Gómez, min. 72).

GOLES: 1-0 (min. 12): Adrián Crespo (p.p.). 2-0 (min. 65): Álvaro Marín. 3-0 (min. 83): Dela.

ÁRBITRO: Crespo Puente, del colegio cántabro. Amonestó a los locales Hugo Burcio y Somuah; y a los visitantes Conesa, Javi Barrio, Emi Hernández e Iván Fernández.

INCIDENCIAS: 1.013 espectadores en el estadio Balaídos en encuentro de la trigesimotercera jornada de la Primera Federación (grupo 1).

El Cacereño se volvió de vacío de tierras gallegas tras verse superado (3-0) por un Celta Fortuna que impuso su ley en Balaídos desde los primeros compases. Los extremeños, castigados por la efectividad de un filial celeste que oposita al ascenso, no lograron encontrar su sitio en un partido que se les puso cuesta arriba demasiado pronto. Pese a los intentos de reacción iniciales, la falta de mordiente ofensiva terminó por condenar a un equipo que se desdibujó tras el paso por vestuarios. La segunda mitad evidenció las carencias de un conjunto visitante que se mostró frágil y sin capacidad de respuesta ante la superioridad local. Con esta derrota, la permanencia se convierte en un reto cada vez más espinoso para los de Julio Cobos. El equipo necesita reaccionar con urgencia para no ver cómo el abismo de la zona baja acaba por engullir sus opciones de salvación.

El guion del Cacereño se desmoronó apenas echó a rodar el balón. Un error de Adrián Crespo en el área propia regaló al Celta Fortuna una ventaja tempranera que obligó a los de Julio Cobos a remar contracorriente desde el inicio. El mazazo dejó aturdido al conjunto extremeño, que tardó en encontrarse sobre el verde de Balaídos, mientras los locales manejaban los tiempos con la comodidad que otorga el marcador a favor.

Respuesta tímida

Sin embargo, el orgullo visitante despertó por mediación de Diego Gómez, cuyo remate alto sirvió como primer aviso de que el Cacereño no había viajado a Galicia de paseo. La respuesta celeste no se hizo esperar. Hugo Burcio envió un misil al travesaño en el minuto 24, rozando una sentencia prematura que habría sido casi definitiva.

Poco antes de la media hora, el partido pudo cambiar de signo. Berlanga se inventó un latigazo desde la frontal que ya se cantaba como empate, pero apareció la figura de Coke Carrillo con una intervención prodigiosa para salvar los muebles locales. A partir de ahí, el Celta Fortuna recuperó el control del cuero, durmiendo el choque a través de una posesión larga que apenas generó más peligro. El Cacereño, sólido en defensa, pero falto de colmillo arriba, se marchó a vestuarios con la sensación de que, pese al infortunio inicial, el botín aún seguía al alcance de la mano si logra ajustar su puntería en la reanudación.

Celebración de un gol del Celta Fortuna.

Celebración de un gol del Celta Fortuna. / RC Celta de Vigo

Segunda parte sin opciones

Tras el paso por vestuarios, el Cacereño saltó al verde con una dosis extra de fe y un cambio táctico inmediato. Julio Cobos dio entrada a Iván Fernández por Adrián Crespo buscando más mordiente. Sin embargo, la intención no se tradujo en dominio, pues el Celta Fortuna mantuvo el timón del encuentro bajo la batuta de Fredi Álvarez. El duelo entró en una fase de tregua tensa, con un marcador inamovible y una preocupante ausencia de ocasiones claras en ambas áreas.

La historia pudo cambiar en el minuto 65, cuando Berlanga acarició el empate en una llegada que no logró culminar por centímetros. Pero el fútbol no perdona y, en la acción subsiguiente, el mazazo local fue definitivo. Un inoportuno error de Álex Quevedo permitió a Hugo Burcio recuperar el cuero; el balón pasó por las botas de Hugo González y terminó con una precisa asistencia para que Álvaro Marín solo tuviera que empujar el 2-0.

Iván Martínez presiona a un rival.

Iván Martínez presiona a un rival. / Pedro Mina

El conjunto extremeño no bajó los brazos de inmediato y Diego Gómez puso a prueba a Coke Carrillo con un disparo seco, pero el meta local detuvo en dos tiempos. A partir de ahí, el Celta Fortuna anestesió el choque con posesiones largas, aprovechando el desgaste psicológico de un Cacereño que empezó a descomponerse.

Ya en el tramo final, con los visitantes entregados, Dela puso el broche de oro tras una gran maniobra individual de Ángel Arcos. El 3-0 final certificó una victoria inapelable para los gallegos, dejando los últimos minutos como un trámite innecesario para un duelo que ya estaba sentenciado.

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