Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol. Primera Federación

El Cacereño agota jornadas, pero no la esperanza

La derrota del Ourense permite al Cacereño acercarse a la permanencia, aunque el empate del viernes le impide adelantar a Guadalajara y Talavera, que también perdió el sábado su partido

Julio Cobos, el viernes en el banquillo del Cacereño en el Príncipe Felipe antes del partido ante el Guadalajara.

Julio Cobos, el viernes en el banquillo del Cacereño en el Príncipe Felipe antes del partido ante el Guadalajara. / Jorge Valiente

Cáceres

El empate del viernes ante el Guadalajara dejó al Cacereño con una sensación incómoda: la de haber desperdiciado una oportunidad directa para acercarse a la permanencia y, al mismo tiempo, la de seguir vivo gracias a los resultados de sus rivales. El 1-1 en el Príncipe Felipe impidió al equipo de Julio Cobos adelantar a un Guadalajara que continúa con un punto más y que, como los verdes, permanece instalado en la zona de descenso. No fue la victoria que exigía la clasificación, pero tampoco un punto estéril en una pelea que se ha apretado algo más por las derrotas de Talavera y Ourense, que es quien marca la permanencia, aunque con una jornada menos por disputarse.

El Cacereño recorta un punto, pero sigue en descenso

A falta de cuatro partidos para el final de la liga en Primera Federación, el Cacereño mira hacia el puesto 15, el que ahora ocupa el Ourense. La derrota del Talavera de la Reina el sábado ante el Real Madrid Castilla, 1-2, y la del propio Ourense este domingo frente al Zamora, también por 1-2, permiten al conjunto cacereño recortar un punto respecto a dos de los equipos que tiene por delante. La lectura positiva es evidente: el Cacereño está un poco más cerca. La negativa, también: ha consumido una bala y sigue obligado a superar a varios rivales en una carrera en la que el margen de error es mínimo.

El escenario se ha estrechado. El Real Avilés, decimosexto, parece ya fuera del alcance de los verdes, por lo que el objetivo realista pasa por cazar al Ourense y, antes o al mismo tiempo, dejar atrás a Guadalajara y Talavera, dos equipos que también viven con el agua al cuello. Esa acumulación de rivales por delante convierte cada jornada en un pequeño juicio. Ya no basta con ganar; también hay que mirar de reojo lo que ocurre en otros campos.

El propio Julio Cobos asumió tras el empate que el resultado era insuficiente. «La valoración no puede ser buena porque era fundamental ganar y no hemos sido capaces», reconoció. El entrenador verde admitió que el primer tiempo estuvo marcado por «los nervios» y que a su equipo le costó «enlazar jugadas y pases» para sentirse cómodo.

La reacción llegó en la segunda parte. Cobos ajustó, el equipo presionó más arriba, recuperó en campo contrario y consiguió adelantarse. Pero la alegría duró muy poco. El Guadalajara empató casi de inmediato y el partido entró en una fase atropellada, cargada de tensión y urgencia. «Era un partido en el que ninguno de los dos equipos quería el empate y se ha empatado», resumió Cobos, que no escondió el estado anímico del vestuario: «Ahora estamos jodidos».

La imagen de Diego Nieves subiendo a rematar la última acción del encuentro explicó mejor que cualquier frase la situación del Cacereño. El punto no bastaba. Cobos lo confirmó después: «El empate a nosotros no nos vale. Este era un partido en casa que era para ganarlo».

Arenteiro, próxima final por la permanencia

El próximo domingo, a las 12.00 horas, el Cacereño visitará al Arenteiro, un rival virtualmente descendido. Sobre el papel, es una ocasión obligatoria para sumar de tres, aunque a estas alturas ninguna cita permite confiarse. Antes de jugar, los verdes ya conocerán los resultados de dos rivales directos: el Guadalajara visita al Real Avilés el sábado a las 18.30 horas y el Talavera recibe al Arenas a la misma hora. El Ourense cerrará su jornada el domingo a las 16.00 horas en Bilbao, ante el Athletic B. El Cacereño no depende solo de sí mismo, pero tampoco está desahuciado.

Tracking Pixel Contents