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Fútbol. Primera Federación femenina

Carmen Acedo inmortaliza la agónica salvación del Cacereño Femenino

Un gol de la talentosa canterana en el ecuador del segundo tiempo conduce al equipo extremeño a una sufridísima permanencia en la segunda categoría

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José María Ortiz

José María Ortiz

Cáceres

1-CACEREÑOFEMENINO: Delia Baz, Midori, Cora Jiménez, Marina Mielgo, Victoria Arévalo, Sara Rubio (min. 77, Caicedo), Nerea (min. 46, Tsubaki), Carmen Acedo, Sara Carrillo (min. 64, Yorladiz), Ale López (min. 86, Lezcano) y Yui Fukuta (min. 46, Sara Pérez).

0-OVIEDO FEMENINO: Saray, Eva Díez, Marina Martín, Lombardero, Andrea Sordo, min. 78, Estela, Villadeamigo, Stephanie, Nancy Amoh, Laurina (min. 71, Vera Rico), Nati Cano (min. 71, Ana Buceta), Raisa Mbappé (min. 78, Paula Ruiz).

GOL: 1-0-Min. 64: Carmen Acedo.

ÁRBITRA: Cecilia Muñoz Di Giovambattista (Comité Catalán). Roja directa a la visitante Villadeamigo (min. 90+8) y amarillas a la local Lezcano y las visitantes Sheila Elorza y Lombardero.

INCIDENCIAS: Última jornada de Primera Federación Femenina. Gran ambiente en Pinilla.

Misión cumplida. El Cacereño seguirá, un año más, en la segunda categoría del fútbol femenino nacional. Cumplió el pronóstico el equipo de Ernesto Sánchez, que ya hizo lo verdaderamente difícil ganando en casa del Atlético de Madrid B. Pero pasó las de Caín ante el Oviedo (1-0). Así se disfrutó más, pensaría más de un espectador y en el propio club. Qué partido. Qué momentos. Qué agonía.

Minuto 64. Acababa de hacer el 1-2 el Atlético B en Tenerife. El Cacereño Femenino estaba matemáticamente descendido, pues no pasaba del empate sin goles ante el colista, y las oportunidades eran escasas. Por allí, en ese momentazo para la historia del fútbol femenino local, el balón llegó a los pies de Carmen Acedo, la más talentosa de la plantilla. Su zapatazo fue gol. Su zapatazo hacía justicia a una futbolista brutal, de una determinación bárbara, a alguien sobrada para estar en la élite. Su virtuosismo y orgullo lo pueden todo. Es una bestia competitiva la jovencísima jugadora local.

Trabajo coral

Alrededor de este éxito del epílogo a una temporada extremadamente complicada, al mismo tiempo, el Cacereño Femenino recogía así el fruto a su insistencia de los últimos minutos, en los que estaba sometiendo a su rival, pero había presión. Se mascaba la tragedia, ya que las verdes no eran capaces de generar opciones ante su rival. El partido fue áspero. Las asturianas querían ganar por puro orgullo y lo pusieron difícil durante los 100 minutos de partido.

Esfuerzo colectivo

Con las canteranas en la grada y en el césped en el descanso, el Cacereño Femenino hizo un ejercicio de supervivencia tremendo. El protagonismo lo tuvo Acedo, sí, pero el esfuerzo coral del equipo de Ernesto Sánchez también fue clave. Las dos centrales, Marina Mielgo y Cora Jiménez, apoyadas por Victoria Arévalo en el achique, lideraron el otro pilar, el defensivo.

Casi no pasó apuros el Cacereño, ya que fue casi siempre fue dueño del balón, pero los últimos minutos fueron mortales de necesidad, con el Oviedo atacando como si no hubiera un mañana y Pinilla conteniendo la respiración como buenamente podía.

Ese también es el fútbol que triunfa. En un par de dudas verdes, el Oviedo estuvo realmente cerca del empate, pero no hubiera sido justo el desenlace para un equipo que ha sabido sufrir con solvencia en los últimos encuentros. Apretó Tatiana desde la grada. Apretó la afición. Y ello llevó a conseguir la recompensa para disfrute de sus incondicionales, aliados a una causa en el que su entrenador, Ernesto Sánchez, les enseña el camino. Y a fe que asumen su religión.

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