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Entrevista | Jesús Sánchez Entrenador del Alter Enersun Al-Qázeres Extremadura

«Ahora sería imposible que el Al-Qázeres jugase en la Liga Femenina»

Madrid, 28-12-1983, aunque los últimos 28 años ha vivido en Cáceres. La entrevista de balance de la temporada acaba derivando inevitablemente en el futuro. La conclusión es que la Liga Femenina Challenge es, por ahora, el sitio. Ahora aparta un poco la intensidad diaria de las canastas y se centra en rematar el lanzamiento del nuevo disco de su grupo, La Bruja Roja, que se llamará «Blanco, negro y colorido». «Como la temporada del equipo, que ha tenido de todo», dice.

Jesús Sánchez, tras la entrevista en el Paseo de Cánovas de Cáceres.

Jesús Sánchez, tras la entrevista en el Paseo de Cánovas de Cáceres. / CARLOS GIL

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Javier Ortiz

Javier Ortiz

Cáceres

¿Qué sensación tiene tras terminar la temporada?

Mucho más dulce que amarga, la verdad. Creo que durante toda la temporada hemos ido creciendo. El equipo ha estado más tiempo en zona de ‘playoff’ que en otra situación. Está claro que ese partido de ida ante Ardoi puede dejar una pequeña espinita, pero que esté hablando de que el partido de ida de un ‘playoff’ es la espina que le pone a la temporada habla bien del resto. También creo que el partido de vuelta nos sirvió para refrendar que el trabajo que habíamos hecho durante el año era bueno y lo ganamos merecidamente. La pena fue que no pudimos estar un poquito más cerca con la diferencia.

Parece que no ha sido un equipo que haya tenido que coger la identidad a mitad de temporada, sino que empezó bien y acabó bien...

Sí, creo que hemos ido encontrando distintas jugadoras en distintos momentos. Es verdad que hemos tenido bajas, quizá la más acentuada la de Raquel [Laneiro], que se pierde media temporada. Luego también ha habido pequeñas bajas temporales. Incluso creo que algo que no tenemos ni en cuenta es que hemos estado en el ‘playoff’ partido y medio sin Lucía Fontela. Cuando ella se lesiona estábamos empatados o dos abajo en el partido de ida. Eso ha sido un mérito del equipo: hemos ido encontrando a gente cuando nos faltaba otra. Eso habla bien de todas y de lo que han conseguido como grupo.

¿Cuál cree que ha sido el mayor avance desde la pretemporada?

He visto a todas las jugadoras en general, y también a todo el bloque del cuerpo técnico, expresarse cada vez mejor, atreverse a hacer más cosas. Teníamos una mezcla de jugadoras que venían de temporadas difíciles con otras que no conocían la liga. Ese primer rodaje nos ha servido para quitar un poco el lastre que traían de atrás las que habían pasado un año más complicado, y para que la gente nueva cogiera enseguida la idea de lo que buscábamos y lo transmitiera en la pista.

Y al revés, ¿qué problema no han conseguido corregir del todo?

Hemos tenido momentos, y nos pasó en el ‘playoff’, en los que nos ha costado salir de situaciones malas. Durante la temporada hemos tenido grandes parciales y grandes partidos, pero también otros en los que nos costaba más cuando las cosas no venían bien dadas. En general, eso es lo que más nos ha costado. También es verdad que una cosa que hemos hecho bastante bien ha sido competir los finales de partido. Ha sido un año con muchos finales igualados, y haber ganado esos finales nos ha permitido jugar el ‘playoff’. Ahí nos faltó un poquito de tranquilidad, sin más. Creo que el partido de ida ellas están mejor, pero era un partido para acabar ocho o diez puntos abajo, y no 17, y eso hubiera dado otra vuelta a la eliminatoria car a la vuelta.

¿La temporada confirma la idea que expresa tantas veces que su equipo está más cerca de los modestos de la liga que de los aspirantes al ascenso?

Me encantaría que fuera otra cosa, pero está claro que los equipos de los que al principio de temporada se habla como candidatos a subir manejan unos presupuestos muy diferentes. Por suerte, estos años estamos sabiendo que eso no se note tanto, pero la diferencia es muy grande. Se nota durante la temporada, se nota en los veranos a la hora de construir las plantillas, se nota en que tus jugadoras que más destacan terminan precisamente en esos equipos. Aun así, este ciclo nos hace estar muy contentos. En estos cinco años hemos disfrutado mucho más de jugar por intentar ascender y de poder jugar arriba que de pasarlo mal, aunque puede ser que en algún momento nos tenga que tocar.

¿Ve una base en la plantilla sobre la que construir o pasará otro verano en el que haya que echarle mucha imaginación?

Tocará imaginación seguro. Si la nota del equipo es alta, porque nosotras creíamos bastante en el grupo, también a nivel de liga había otros equipos más llamados a colarse en esos ‘playoffs’. Hemos entrado nosotras y eso hace que las jugadoras que lo han conseguido se revaloricen. Hay jugadoras que lo habían hecho bien en equipos que no tuvieron buenas temporadas y ahora lo han hecho bien en un equipo con buena temporada. Y las que sí empezaban en la liga han mostrado credenciales para que otros equipos se interesen por ellas.

El futuro

¿Entonces será otro un equipo lanzadera?

Creo que sí. Al final, dentro de las competiciones hay equipos más escaparate o lanzadera y otros más de fichar producto hecho, jugadoras hechas. En ese caso, nosotros estamos más en el primer grupo. Cada verano es distinto. Las oportunidades aparecen y desaparecen. Hay jugadoras con las que vas con la idea de que podrían ser un gran fichaje para el club, y otras veces te aparecen opciones. Hay veces que buscas jugadoras nacionales y no las encuentras. Al principio siempre habíamos contado con una americana muy protagonista o dominante, pero estos dos últimos años no ha sido así y hemos ido a otro perfil de extracomunitaria. Hemos mostrado muchas formas de reinventarnos cada año a la hora de hacer la plantilla.

El club ha apostado por su continuidad y por darle las llaves del proyecto. ¿Está cerca de la idea de lo que debe ser el Al-Qázeres?

En muchas cosas sí. A nivel de funcionamiento, creo que el club transmite mucho trabajo y mucha seriedad, y eso nos permite competir muchas veces en los mercados. La jugadora que viene sabe que llega a un sitio donde se la cuida bien, se trabaja bien con ella, se da lo que se promete y se paga en fecha y forma. Eso es muy positivo. También el trabajo de toda la gente del ‘staff’, el fisioterapeuta, el preparador físico... El trabajo del día a día del equipo es muy bueno. A nivel de cantera, creo que ya las tenemos totalmente involucradas en el trabajo del primer equipo. Ya es una situación general que no sorprende a nadie. Les sorprende más a las jugadoras cuando vienen al principio, por la cantidad de canteranas que están en el día a día del equipo. Eso ha repercutido positivamente en los resultados de la cantera. Llevamos unos años con resultados difícilmente repetibles en cuanto a victorias en campeonatos y presencias en campeonatos de España. Esa experiencia les está viniendo fantástica y también nos está generando una imagen reconocible. Estar la misma gente y los mismos entrenadores les da tranquilidad a las chicas, y los resultados se están viendo.

Jesús Sánchez.

Jesús Sánchez. / CARLOS GIL

¿No falta un mensaje más ambicioso, de decir: vamos a ver si podemos hacer más?

Creo que la gestión con los recursos actuales está siendo buena. No creo que sea poca ambición, más bien lo contrario. Cualquier otro equipo con algún presupuesto que hemos manejado en alguna buena temporada seguramente habría hablado de salvar los muebles, ganar seis partidos y permanecer. Nosotras este año, desde el día que nos ponemos en situación de ‘playoff’, pasan diez partidos y nadie se esconde. En ese sentido, el club es ambicioso y nosotros transmitimos ambición. Con los equipos inferiores ha pasado algo parecido: han ido poco a poco rompiendo techos de cristal, primero ganando un partido de campeonato y ahora llegando en algunos campeonatos a jugar cruces. El primer equipo es un poco lo mismo, pero ahí hay otros techos de cristal, como el económico. Ojalá se pueda contar en el futuro con más recursos privados, mayor presencia de patrocinadores y todo lo que pueda hacer crecer al club porque eso repercutirá en el equipo.

Pintándolo difícil a nivel económico, parece casi mentira que se haya estado varios años en Liga Femenina Endesa hace no tanto...

Ahora sería imposible. El baloncesto femenino español ha crecido muchísimo, y eso es positivo. Cuando nosotros estábamos, Perfumerías Avenida, sobre todo, y Girona tenían un dominio muy grande. Ahora se ha igualado muchísimo. Han aparecido Zaragoza, Valencia y muchos equipos de media tabla. La liga ha mejorado mucho. Antes los resultados eran más predecibles; ahora ves a equipos de abajo ganar a equipos de arriba cada semana. El baloncesto femenino goza de muy buena salud, ha crecido mucho, y eso se nota.

Aunque a club más pequeños como el suyo no les beneficie...

Tenemos que buscar el hueco y su espacio el esta nueva realidad. Por eso creo que no haberse vuelto loco, no intentar algo que no tocaba, sino hacer un proyecto viable y reconocible, es mucho más inteligente. Un club que quizá cuando empezó la Liga Challenge podía haber puesto en duda su existencia, ahora, cinco años después, puede hablar con cierta tranquilidad de un proyecto reconocible dentro de la liga y dentro de la comunidad, también a nivel de cantera.

¿Qué papel ha tenido la afición esta temporada? ¿Están satisfechos con el seguimiento?

Sí. La gente que viene a apoyar al equipo es supercariñosa. Creo que a las chicas les hace sentirse muy cómodas a la hora de jugar y de estar en la ciudad, y ellas lo valoran. La afición es una parte importante de la marca del Al-Qázeres. Sí es verdad que, cuando vas a otros pabellones, se nota mucho el equipo que tiene una afición grande, independientemente de que también tengan mayor fuerza económica. Con nuestra afición estoy supercontento y no puedo decir nada malo. ¿Me gustaría que viniera mucha más gente al pabellón? Claro. Ojalá, porque creo que mucha gente que viniera repetiría. Eso es algo a trabajar: conseguir acercar más gente al pabellón.

Tiempo muerto de Jesús Sánchez en un partido en el Multiusos.

Tiempo muerto de Jesús Sánchez en un partido en el Multiusos. / Jorge Valiente

¿Se les ha pasado por la cabeza volver al Serrano Macayo?

Ahora mismo es un pabellón que no puede utilizarse en competición FEB. Incumple bastantes cosas. Para el partido de ‘playoff’ que tuvimos que jugar ante el Ardoi porque el Multiusos estaba ocupado hubo que llevar otras canastas, otro marcador y prepararlo. Creo que con un lavado de cara, colocando las cosas que hacen falta, sería un pabellón no solo para nosotras, sino para muchos equipos de la ciudad, donde jugar y estar cómodos. Pero a día de hoy no se lo puede plantear porque reglamentariamente no es posible.

¿Cree que en Cáceres se valora lo suficiente tener un equipo en la segunda categoría nacional del baloncesto?

No sabría decir. Creo que la dificultad es tan grande que quizá la gente no es consciente de todo lo que conlleva tener un equipo de estas características. Hay mucha gente que tiene que hacer trabajo de más, todo el mundo tiene que hacer el papel de dos o tres personas para poder llevarlo a cabo. Para una ciudad como Cáceres, tener un equipo en la segunda división de cualquier deporte creo que debería valorarse más, porque es bastante difícil jugar en segunda división en cualquier deporte.

Crear aficionadas

¿Qué mensaje le mandaría a las niñas que ven al primer equipo como espejo?

Creo que con las jugadoras de cantera estamos haciendo un trabajo muy interesante. Ya no se trata solo de que haya jugadoras que ayudan al primer equipo a entrenar o que llegan a ese momento que todo el mundo ve, sino que también estamos consiguiendo entrenadoras dentro de la estructura de cantera y aficionadas para el presente y el futuro. Una cantera también tiene que fomentar eso: que las chicas no solo se acerquen al deporte para practicarlo, sino también como aficionadas. Que a ellas y a sus familias les guste el baloncesto hará que en el futuro puedan ser entrenadoras, patrocinadoras, aficionadas o abonadas. No se trata solo de las que llegan arriba y entrenan o juegan algún día con el primer equipo, sino de toda la masa social de abajo.

¿Qué más puede hacer el club para que eso pase?

Creo que, en la medida de lo posible, internamente hay que ofrecer lo máximo que podamos y conseguir que haya más gente implicada. Cuando hay poca gente haciendo muchas cosas, llega un momento en que cuesta llegar a todo. Ojalá hubiera más gente en el club y más capacidad de gestión, porque eso también se notaría. Permitiría hacer más cosas y crear más situaciones para fomentar ese crecimiento.

Fuera del baloncesto, quería preguntarle por el nuevo disco de La Bruja Roja. ¿Han querido continuar con la evolución del grupo?

Estamos ahí. Yo creo que no hay continuismo del todo, sino un pasito más. A mí me gusta bastante. No sé definirlo, pero me gusta bastante. Suena bastante bien. Son canciones que ya llevan un tiempo y suele decirse que te aburres antes de ellas, pero con estas estoy bastante contento. Las escucho otra vez y pienso: «oye, este tema queda chulo».

Portada del nuevo disco de La Bruja Roja.

Portada del nuevo disco de La Bruja Roja. / CEDIDA

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