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Fútbol. Primera Federación

Cacereño, Mérida y Extremadura esperan la 'guinda' del Coria en Primera Federación

Representantes de los tres clubs extremeños de la categoría ven el posible ascenso cauriense como una oportunidad para reforzar el peso, la visibilidad y el futuro del fútbol regional

Carlos Ordóñez, presidente del Cacereño; Alejandro Pérez, director general del Mérida; y David Rocha, entrenador del Extremadura.

Carlos Ordóñez, presidente del Cacereño; Alejandro Pérez, director general del Mérida; y David Rocha, entrenador del Extremadura. / Jorge Valiente / AD Mérida / Alberto Lorite

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Cáceres / Mérida / Almendralejo

“Me alegro muchísimo por el Coria”. La frase es de Carlos Ordóñez, presidente del Cacereño, y resume el sentir que recorre a los tres clubs extremeños que ya tienen plaza en Primera Federación. El conjunto cauriense aún no ha subido. Todavía debe rematar este domingo en Oviedo el trabajo iniciado con el 3-0 de la ida, pero su posible ascenso ya se mira desde Cáceres, Mérida y Almendralejo como una oportunidad para completar una fotografía de enorme valor para el fútbol regional: cuatro equipos extremeños compartiendo categoría en el tercer escalón nacional.

El Cacereño, el Mérida y el Extremadura quieren al Coria como guinda. No desde la euforia prematura, porque el fútbol obliga siempre a esperar al final, pero sí desde un respaldo claro. Los tres coinciden en que la llegada del conjunto cauriense a Primera Federación sería una excelente noticia. Las razones, evidentes: lo que tendría de reconocimiento al trabajo de un club modesto, por el impacto económico de los derbis, por la visibilidad de la región y por la sensación de que el fútbol extremeño atraviesa un momento de crecimiento y profesionalización.

El Cacereño abre la puerta

Ordóñez habla desde la experiencia de quien conoce lo que cuesta levantar y sostener un proyecto. Por eso, cuando se refiere al Coria, no lo hace solo desde la simpatía deportiva, sino desde el respeto al trabajo que hay detrás. “Creo que tiene ya un pie en Primera Federación”, sostiene el presidente del Cacereño, consciente de que la renta lograda en casa coloca al equipo cauriense en una posición muy favorable.

Su felicitación alcanza a toda la ciudad, a todos los caurienses y, de forma especial, a su presidente, Aurelio Gutiérrez, ‘Lely’. Ordóñez sabe bien lo que implica esa parcela. Habla de “un trabajo en la sombra constante”, de una dedicación diaria en la que “faltan horas todos los días” y de un esfuerzo que muchas veces solo conocen quienes están dentro de un club.

Celebración de un gol del Coria el pasado domingo.

Celebración de un gol del Coria el pasado domingo. / @farolillorojo

Para el máximo dirigente verde, que una localidad como Coria, que ronda los 12.000 habitantes, pueda tener un equipo en Primera Federación sería “un éxito tremendo para todo el pueblo”. El ascenso, si se confirma, no sería solo una conquista deportiva. Sería también una afirmación de ciudad y una oportunidad para situar a Coria en el mapa de una competición exigente, profesionalizada y con clubs de mucho peso.

Pero Ordóñez también introduce una advertencia constructiva. Llegar es un mérito enorme; mantenerse exige otro esfuerzo. Por eso pide a Coria que arrope al club si finalmente se consuma el salto. “Si quieren seguir creciendo y si quieren que sea un proyecto estable en Primera Federación, tienen que arrimar el hombro”, señala.

El presidente del Cacereño lo compara con lo vivido en Cáceres en los últimos años. Se muestra “súper orgulloso” de la afición que su club ha conseguido construir, pero insiste en que el crecimiento no puede descansar únicamente sobre una directiva o sobre un presidente. Utiliza una imagen muy gráfica: aunque él pueda poner “un camión de arena”, cada aficionado debe aportar “su granito” para que el proyecto siga creciendo.

El acento regional

El posible ascenso del Coria se mira desde el Cacereño como una oportunidad. Ordóñez lo dice con claridad: se alegraría de que otro equipo extremeño estuviera la próxima temporada en Primera Federación “por muchas cosas”. La primera, porque considera que el fútbol regional está cambiando. “El fútbol en Extremadura poco a poco está cambiando, se está profesionalizando mucho más”, apunta.

La presencia de Cacereño, Mérida, Extremadura y Coria en una misma categoría sería, a ojos del presidente cacereño, la consecuencia de varios proyectos que llevan tiempo acertando. “Creo que somos cuatro equipos que llevamos unos años haciendo las cosas bastante bien”, afirma. Para Ordóñez, el fútbol no siempre es justo en el corto plazo, pero en la mirada larga defiende que la constancia acaba encontrando recompensa.

También hay una lectura económica evidente. Cuatro equipos extremeños en Primera Federación significarían desplazamientos más cortos y menos gastos en viajes, hoteles y logística. Para clubs que deben medir mucho cada partida presupuestaria, contar con varios rivales cercanos dentro del grupo supone un alivio. Ordóñez habla de “cuatro viajes cortos” y de “cuatro aficiones de nuestra tierra”.

Pero lo que más entusiasma al presidente del Cacereño no es solo el ahorro. Es el ambiente que podría generarse. Derbis en Cáceres, Mérida, Almendralejo y Coria. Aficiones desplazándose. Peñas compartiendo previa. Estadios con más color y más tensión competitiva. “Imagínate los momentos tan bonitos que se pueden vivir en cualquiera de los cuatro estadios”, plantea.

En esa idea incide especialmente. Para Ordóñez, una Primera Federación con cuatro extremeños debe ser una temporada “de aficiones”, de convivencia y de disfrute. Defiende una rivalidad intensa, pero sana. Quiere que los seguidores se junten, compartan experiencias, gastronomía, bares, restaurantes y hoteles. Que los derbis sean intensos en el césped, pero enriquecedores fuera. Por eso se muestra tajante contra quienes convierten los partidos en foco de tensión. “Lo más bonito del fútbol es saber disfrutar de una fiesta”, sostiene. Frente a quienes buscan “la guerra y los problemas”, su modelo es otro: peñas que conviven, aficiones que se respetan y clubes que compiten con intensidad, pero entienden el fútbol como un lugar de encuentro.

El Mérida, el orgullo y visibilidad

Desde Mérida, el director general, Alejandro Pérez, comparte esa lectura positiva y la lleva a un terreno más institucional, económico y estratégico. El ejecutivo romano considera que la posibilidad de que haya cuatro equipos extremeños en Primera Federación debe entenderse como un motivo de orgullo para todo el fútbol regional.

“El hecho de que podamos estar cuatro equipos en Primera Federación tiene que ser un orgullo para el fútbol extremeño en general”, afirma. Pérez reparte el mérito entre los clubs y la Federación Extremeña, a la que incluye en ese proceso de crecimiento. Habla de un trabajo “muy grande”, hecho “en mucho silencio” y “con mucha humildad”.

Para el dirigente emeritense, el posible ascenso del Coria sería beneficioso “para todos”. Primero, por la visibilidad de la región. Tener cuatro representantes en Primera Federación reforzaría la presencia de Extremadura en una categoría de impacto nacional, con más focos, más partidos de interés y más capacidad para aparecer en el mapa futbolístico.

La segunda razón es económica. Pérez lo expresa de forma directa: “A nivel club te reduce costes y te aumenta ingresos”. Los derbis regionales suelen mover más público que otros partidos. Las taquillas pueden ser importantes, las aficiones tienen más facilidades para desplazarse y los clubes reducen gastos logísticos. En una categoría donde cada viaje largo supone una carga presupuestaria considerable, jugar varios encuentros dentro de la propia región puede marcar diferencias.

“Las aficiones se van a poder desplazar de forma masiva a los cuatro puntos y después los desplazamientos son cómodos”, señala. Ese es uno de los grandes atractivos del escenario que se abriría si el Coria culmina el ascenso: más ambiente, más viajes cercanos y una circulación constante de aficionados extremeños por los estadios de la región.

Pérez habla también de “ecosistema”, una palabra que define bien su visión. Para él, los clubs no viven aislados. El crecimiento de uno puede ayudar al resto. El ascenso del Coria daría más entidad al conjunto. “Sería muy importante para nuestro fútbol, para nuestro ecosistema, tener ese cartel de cuatro equipos en el mismo grupo en Primera Federación”, resume.

El respeto al método cauriense

El director general del Mérida también se detiene en el propio Coria. Asegura que se alegraría mucho por el club y por su presidente, Aurelio Gutiérrez, ‘Lely’, con quien mantienen “una relación excelente”. Pero, sobre todo, destaca su forma de trabajar. “Sabemos la manera que tienen de trabajar, que son unos machacas”, afirma. La expresión define a un club que ha llegado hasta aquí desde la insistencia, el esfuerzo diario y una forma de construir sin excesos. Pérez habla de un camino recorrido “poco a poco, sin grandes excentricidades”, una manera de entender el fútbol que, según explica, se parece a cómo se vive también en Mérida, cada uno con sus circunstancias.

También hay un componente personal. Pérez menciona al cuerpo técnico y se acuerda de Rai Rosa, técnico del Coria, “una persona que conoce la casa”, dice y de Álex Acero. La alegría, si el Coria sube, tendría por tanto una dimensión institucional, pero también humana. “Nos alegraríamos mucho también en lo personal por ellos y por Coria en general”, dice.

La coincidencia con Ordóñez es evidente. Ambos dirigentes hablan de trabajo invisible, humildad, constancia y reconocimiento. Y ambos entienden que el Coria se ha ganado el respeto de sus vecinos futbolísticos. El deseo de que suba no nace solo de la conveniencia económica o deportiva, sino también de la consideración hacia un club que ha hecho méritos para estar donde está.

Rocha: “Una posición envidiable”

La tercera voz llega desde el Extremadura. David Rocha, entrenador azulgrana, introduce una mirada más deportiva y competitiva, aunque comparte la misma conclusión que Ordóñez y Pérez: el ascenso del Coria se traduciría en positivo desde cualquier punto de vista.

“Yo creo que el posible ascenso del Coria sería una buenísima noticia para todo lo que es el fútbol extremeño, no solo por meter un equipo más en la categoría”, explica Rocha. Para el técnico, la clave no está únicamente en sumar un representante, sino en lo que significaría reunir a cuatro clubs de la región en una competición tan exigente como la Primera Federación. “El hecho de ser cuatro representantes de la región en una categoría tan competitiva y tan bonita como la Primera Federación nos colocaría en una posición envidiable dentro de la propia categoría”, afirma. Incluso apunta a que esa fuerza conjunta podría tener importancia “a la hora de poder elegir grupos y ser más fuertes en nuestras preferencias”.

Rocha subraya además el nivel actual de la categoría. No habla de una competición menor, sino de un campeonato duro, atractivo y con clubs importantes. Por eso considera que tener allí a Coria, Cacereño, Mérida y Extremadura supondría uno de los mejores momentos recientes del fútbol regional, dejando al margen las etapas históricas en las que Extremadura y Mérida alcanzaron la Primera y la Segunda División.

“Si olvidamos la etapa del Extremadura y del Mérida en Primera y Segunda División, creo que ahora mismo tener a Coria, Cacereño, Mérida y Extremadura en Primera Federación, con el nivel que tiene hoy la categoría, sería una grandísima noticia”, sostiene.

La guinda

Rocha también personaliza su deseo en su amigo Rai Rosa, entrenador del Coria, con el que compartió vestuario en el Cacereño y al que llevó al Mérida precisamente en Primera Federación cuando era el director deportivo. “Ojalá así sea, no solo por el fútbol extremeño, sino también porque un entrenador como Rai obtenga un premio a su carrera”, comenta. El técnico del Extremadura reconoce que no es objetivo en este asunto y que todo lo bueno que le ocurra a Rai y a su cuerpo técnico es motivo de alegría para él.

En el plano social y económico, Rocha coincide con los otros dos testimonios. Considera que los derbis son fundamentales para “hacer afición”, aumentar masa social y permitir que los seguidores vean más regularmente a sus equipos. Cuatro extremeños en Primera Federación multiplicarían los partidos de cercanía y alimentarían el interés durante toda la temporada.

“Que haya cuatro derbis es muy importante para hacer afición, para que cada equipo pueda tener más socios y para que los aficionados puedan ver más regularmente a sus equipos”, explica. La cercanía tiene un valor sentimental, pero también práctico. Los partidos regionales suelen atraer a más público, generan conversación en las ciudades y pueden enganchar a aficionados que quizá no acuden con tanta frecuencia a otros encuentros.

También insiste en lo presupuestario. “Son desplazamientos que te ahorras”, recuerda. Ese argumento aparece en los tres discursos. Ordóñez habla de viajes cortos y ahorro en hoteles. Pérez habla de reducción de costes y aumento de ingresos. Rocha apunta al beneficio presupuestario. La conclusión es evidente: el ascenso del Coria, si se produce, no solo elevaría la representación regional, sino que también haría más sostenible una parte de la temporada para los clubes extremeños.

Los tres testimonios dibujan un mismo escenario desde ángulos diferentes. Ordóñez pone el acento en el apoyo popular, la convivencia entre aficiones y el mérito de una ciudad pequeña que podría tener un equipo en Primera Federación. Pérez destaca la visibilidad, el impacto económico y el valor de un ecosistema regional más fuerte. Rocha subraya la dimensión deportiva, la posición que ocuparía Extremadura dentro de la categoría y el reconocimiento a Rai Rosa y su cuerpo técnico.

Todos hablan en condicional, porque el ascenso aún no se ha conseguido. Pero todos coinciden en el fondo: el Coria sería la guinda deseada para la Primera Federación extremeña. Su llegada no solo añadiría un rival más. Reforzaría una idea de región, aumentaría el número de derbis, permitiría desplazamientos masivos, mejoraría taquillas, reduciría costes y daría más visibilidad a Extremadura dentro del fútbol nacional.

A cerrarlo

El reto, si finalmente se confirma el ascenso, será convertir la ilusión en estabilidad. Ordóñez lo expresa con claridad cuando pide que el pueblo arrope al club. La Primera Federación exige más estructura, más respaldo, más músculo económico y una afición capaz de acompañar no solo en los días históricos, sino también en los meses de dificultad.

Pero antes de todo eso queda el partido. El Coria tiene una ventaja importante y una oportunidad histórica, aunque todavía debe cerrarla. Cáceres, Mérida y Almendralejo miran con atención. No porque necesiten que el Coria suba para validar su propio camino, sino porque entienden que su ascenso reforzaría a todos. Sería bueno para el Coria, para su afición, para sus dirigentes, para su cuerpo técnico y para una Extremadura futbolística que empieza a reconocerse en varios proyectos competitivos al mismo tiempo.

Si el domingo el Coria termina de hacer los deberes, la próxima Primera Federación podría tener un marcado acento extremeño. Cuatro clubes, cuatro ciudades y una misma oportunidad: demostrar que el crecimiento del fútbol regional no es una casualidad, sino el resultado de mucho trabajo silencioso.

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