Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | Raimundo Rosa, 'Rai' Entrenador del Coria

“Ojalá pueda seguir en el Coria en Primera Federación”

El técnico cacereño negociará su continuidad en breve, pero nadie duda que continuará en el club con que ha subido tras una espectacular campaña

Rai, tras la entrevista en este periódico.

Rai, tras la entrevista en este periódico. / Juan José Ventura

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
José María Ortiz

José María Ortiz

Cáceres

Raimundo Rosa Nieto, ‘Rai’ (Cáceres, 22 de febrero de 1980), todavía no ha firmado su renovación con el Coria, pero habla como un técnico con ganas de seguir disfrutando del premio del ascenso. Tras llevar al club celeste a Primera Federación, el entrenador cacereño confía en alcanzar un acuerdo la próxima semana y advierte de que el reto será enorme: competir con humildad, probablemente con el presupuesto más bajo de la categoría, pero con la misma seña de identidad que ha llevado al equipo hasta aquí. Del mismo modo, confirma que en su día pudo entrenar al Cacereño, "pero no era el momento" asegura, pero que terminará haciéndolo.

¿Hubiera imaginado lo del ascenso a principios de temporada?

No, no, impensable. Nuestro objetivo, tanto del club como del cuerpo técnico, los jugadores y el director deportivo, Alfonso Gutiérrez, era mejorar la temporada anterior, en la que quedamos séptimos. Sabíamos perfectamente dónde podíamos mejorar la plantilla y, según ha ido pasando la Liga, mira dónde estamos.

Pero hace un par de meses sí podía imaginarse algo, ¿no?

A ver, de ascender como tal, no. De jugar ‘playoff’, es verdad que hemos estado 25 semanas de 34 en puestos de ‘playoff’ y creo que era justo meternos. Pero también el partido del Alcalá fue un punto de inflexión. Allí ganamos ante siete u ocho mil personas, con jugadores muy jóvenes en la plantilla. Creo que ese partido le dio muchas tablas al equipo y sabíamos que en el ‘playoff’ íbamos a competir. Luego son muy importantes los detalles, controlar esos detalles, y creo que eso lo hemos hecho muy bien.

El protagonismo

¿Qué parte del éxito es atribuible a Rai?

Yo creo que el éxito es de todo el club, empezando por la directiva. El Coria es muy humilde. El cuerpo técnico que tengo son profesionales, son unos currantes, pero los principales protagonistas son los jugadores, que son los que han llevado el trabajo que hemos hecho entre todos al máximo esplendor y lo han redondeado con el ascenso. Al final, los jugadores son los que toman las decisiones dentro del campo. Tú les puedes dar alguna indicación, pero al final ellos son los que te van a llevar a ganar o a perder.

Pero usted, en concreto, ¿qué tanto por ciento del ascenso se pone?

Yo soy uno más. La verdad es que siempre me refiero al cuerpo técnico porque trabajamos en conjunto. No me gusta hablar de mí mismo. Creo que el trabajo ha sido bueno y que todo esto es fruto de lo que venimos haciendo desde el inicio de temporada.

Si se queda, que nadie lo duda aunque todavía no haya firmado, ¿será también un milagro competir con los mejores? ¿O no piensa aún en eso?

No he firmado todavía. Tenemos una reunión la semana que viene y confío en que lleguemos a un acuerdo y podamos continuar, porque al final es un premio para nosotros. La idea es intentar hacer un equipo dentro de la humildad del club. Sabemos que seguramente tendremos el presupuesto más bajo de la categoría, pero queremos competir. Si algo ha destacado al Coria en estos últimos años es por competir. Ya este año hemos tenido uno de los presupuestos más bajos y hemos peleado contra equipos muy grandes, con mucho presupuesto, que se han quedado por el camino. Al final, en el campo juegan once contra once.

Cuando entrenó en Primera Federación, en el Mérida, no le salió bien. ¿Tiene esa espina clavada?

Ese orgullo está. Todo entrenador quiere reivindicarse. Es verdad que fue una experiencia muy corta, donde no nos dejaron trabajar como, por ejemplo, sí nos están dejando trabajar en el Coria a nivel deportivo. Pero intento sacar lo positivo de aquella experiencia, aprender de ello y que me sirva para el futuro. Los meses que estuve allí me trataron genial: los empleados del club, la afición, los jugadores... Mantengo relación con muchos futbolistas. Hay que aprender de esas situaciones porque seguramente en un futuro se pueden volver a dar.

Ambición

¿Hasta dónde puede llegar como entrenador?

A día de hoy tengo muchísima ilusión. Quiero ir paso a paso. En el mundo del fútbol tienes que ser ambicioso. Sabemos que hay que currar mucho, que el factor suerte también influye y que en este mundo pesan mucho las relaciones entre director deportivo y entrenador, la gente que se conoce... El fútbol está montado así. Pero, resumiendo, hay que ser ambicioso y querer llegar lo más arriba posible. Este año, si finalmente continuamos en el Coria, es una oportunidad para competir en Primera Federación y darse a conocer en esta categoría.

Esa misma pregunta se le formuló en este diario a su amigo David Rocha, entrenador del Extremadura, tras su ascenso. ¿Qué le ha dicho su excompañero?

Excompañero y amigo. Hablamos todas las semanas. De hecho, en la semana en la que nos enfrentamos a La Minera estuvo viéndonos entrenar. Tenemos una relación estrecha y yo estoy muy contento por su ascenso, igual que él está contento por el mío. Al final somos gente de fútbol de toda la vida, tenemos buena relación y los dos somos ambiciosos. Queremos llegar lo más alto posible. Estoy convencido de que él tiene un futuro increíble por delante. Está en una entidad como el Extremadura, que también tiene un futuro increíble. Nosotros aquí, en el Coria, desde un proyecto un poquito más humilde, vamos a intentar pelear y ser igual de ambiciosos.

Para que la gente lo conozca un poco más: como futbolista estuvo en distintos clubes, pero una de sus etapas más destacadas fue en Segunda B, en el Cacereño. ¿Qué le queda de aquello?

Al final, defender al equipo de tu ciudad. Fueron tres años, si no recuerdo mal. Ascendimos a Segunda B y luego, en Segunda B, creo que fui el pichichi. Fue también donde coincidí con Rocha en el vestuario. Tuve la mala suerte de romperme el tendón de Aquiles en el último año, pero guardo muy buenos recuerdos. El Príncipe Felipe no estaba entonces como está ahora, porque ahora tanto la afición como el campo son de otra categoría, pero tengo muy buenos recuerdos de aquella época.

Ha tenido opción de entrenar al Cacereño en algún momento...

Sí, tuve alguna opción de entrenarlo, pero no era el momento. Decidimos que no fuera así, pero tengo confianza en que en un futuro algún día me gustaría entrenar al Cacereño.

Ilusión futura

¿Lo acabará haciendo?

Ojalá. Ojalá algún día pueda entrenar al Cacereño, al equipo de mi ciudad. Es una ilusión que tenemos todos los cacereños. A cualquier entrenador o jugador le gustaría entrenar o jugar en el equipo de su ciudad.

¿Qué referencias tiene como entrenador? ¿Tiene algún espejo?

Intentas aprender de todos un poquito, de todos los entrenadores que has tenido y de los que vas a ver. En este mundo siempre tienes que estar formándote. Vas a ver cómo entrenan otros, los consejos que dan, los detalles... Yo soy un entrenador que se fija mucho en los detalles. A lo mejor en cosas en las que nadie se fija, yo sí me fijo, porque creo que esos detalles pueden marcar la diferencia. Intento coger ideas de cada uno, pero no tengo una referencia especial. Si algo me caracteriza es que soy competitivo. Intento sacar el máximo rendimiento de cada jugador, del colectivo y un poquito más.

¿Será mejor entrenador que jugador?

No lo sé. Como jugador era listo. Si algo me caracterizaba es que era muy listo y, en el área, al final siempre he metido muchos goles. Pero como entrenador, aunque suene raro, disfruto más. Es verdad que se pasa peor, porque el trabajo de entrenador es muy inestable. Cuando los jugadores están celebrando, tú ya estás pensando en lo que viene. Pero la verdad es que me gusta bastante.

¿Cómo ve ahora el fútbol extremeño?

Creo que estamos en un buen momento. Cuatro equipos en Primera Federación, a un paso del fútbol profesional. Ojalá alguno de los equipos punteros de Extremadura dé el paso al fútbol profesional la temporada que viene. Por debajo vienen Badajoz y Moralo, con opción de ascender a Segunda Federación, incluso el Don Benito. El Badajoz es una entidad grande y, si se clasifica, creo que puede tener muchas opciones de ascender. Creo que estamos en un buen momento. También es parte del buen trabajo de los clubs a nivel de directiva y, sobre todo, a nivel de cuerpos técnicos. El entrenador está más preparado que hace 15 o 20 años.

Aunque quizá no le corresponda exactamente a usted, ¿cómo va a hacer el Coria para meter a la gente que tenga que meter en un estadio que es acogedor, pero que se va a quedar pequeño?

Me consta que Lely y la directiva están reunidos todos los días con las instituciones. Creo que deben hacer una grada en un fondo, si no me han informado mal, con los asientos que falten. Son mínimos de tres o cuatro mil asientos. Creo que ya se está trabajando en el tema de la televisión, las cámaras y todo lo necesario. Al final hay que reestructurar mucho el campo, pero me consta que están haciendo un buen trabajo y que lo van a sacar adelante.

Una persona normal

Y con usted ahí...

Ojalá.

¿Cómo es fuera del fútbol?

Soy una persona muy tranquila y muy cercana. Disfruto mucho cuando estoy con mis amigos y, como he dicho antes, también cuando no me hablan de fútbol, porque es bueno desconectar.Soy amigo de mis amigos. Si puedo ayudarles en lo que sea, ahí estoy. No me gusta entrar en problemas. Aunque me veas aquí en una entrevista, tampoco me gusta mucho estar en el foco. No soy una persona de esas. Me gusta estar cerca de mi gente y darlo todo.

Para terminar, ahí sí tendría que mojarse un poco: ¿con cuánta gente se quedaría para Primera Federación de la actual plantilla? Aproximadamente. ¿Se quedaría con muchos?

Al final tienes que valorar la plantilla que tienes y analizarla. En Primera Federación el cambio es muy grande, lógicamente. No te puedo garantizar un número exacto, pero sí es verdad que el presupuesto va a ser muy humilde, como he dicho, seguramente el más bajo de la categoría. Lo que tengo muy claro es que un porcentaje alto de la plantilla tiene que ser de jugadores jóvenes y con hambre.

Tracking Pixel Contents