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Fútbol. Mundial 2026

Las lágrimas del abuelo de Pedro Porro: "Nos vamos a fundir en un abrazo"

Antonio Sauceda recuerda este lunes en Don Benito los primeros pasos del campeón del mundo y confiesa que ya cuenta las horas para reencontrarse con él.

Antonio Sauceda, abuelo de Pedro Porro: 'Yo sabía que algo iba a pasar, y fuerte'

S. S.

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Don Benito

Antonio Sauceda apenas puede contener las lágrimas. El abuelo de Pedro Porro ha visto a su nieto levantar la Copa del Mundo con España y, este lunes, todavía intenta asimilar una alegría que se mezcla con los recuerdos, la emoción y la ausencia de su mujer, una figura fundamental en la infancia del futbolista.

Desde su casa en Don Benito, Sauceda atiende a los medios con la naturalidad y la franqueza que lo caracterizan. Está cansado y reconoce que ha atravesado una semana complicada, pero no duda en hacer "de tripas corazón" por su nieto. "El nieto es el nieto y eso es lo que más vale en el mundo entero. Lo que haga falta, aquí está su abuelo", afirma.

Antonio ha acompañado a Pedro Porro desde que comenzó a dar sus primeros pasos con un balón. Lo llevaba a entrenar desde los cuatro años y ha permaneció a su lado hasta que, con catorce, el joven dombenitense abandonó su localidad natal para incorporarse a la cantera del Rayo Vallecano.

Aquellos viajes, entrenamientos y sacrificios desembocn ahora en una imagen difícil de imaginar entonces: Pedro Porro, con la camiseta de España, sosteniendo la Copa del Mundo. "Lo mismo que lo llevé desde los cuatro años hasta que lo llevé al Rayo, lo voy a seguir haciendo de aquí para adelante", asegura.

Sauceda siguió la final desde su domicilio junto a varios familiares. Intentó mantener la calma, aunque reconoce que sufrió especialmente durante algunos momentos del encuentro, pero la tensión acabó dando paso a la alegría cuando España confirmó la consecución del título mundial.

Y es que el abuelo del internacional se muestra muy crítico con la dureza del combinado argentino y destaca la calidad del fútbol desplegado por España. "Jugadores, jugadores, los de España. Tiki-taka", proclama con orgullo.

Este lunes todavía no ha podido hablar con su nieto después de la final, aunque confía en que la conversación se produzca pronto. Pedro Porro, explica, siempre mantiene un enorme respeto hacia él. "Él respeta mucho a su abuelo y yo a él, por supuesto, porque se lo merece. Es un figura", señala.

Esperado reencuentro

Más que una conversación telefónica, Antonio espera el reencuentro. Ya imagina el momento en el que pueda volver a tener delante al niño que cría y acompaña durante buena parte de su infancia. "Nos vamos a fundir en un abrazo, porque para eso estamos, para querernos", expresa emocionado.

No es para menos, los recuerdos le llevan inevitablemente a la abuela del futbolista, fallecida y muy presente en las palabras de Sauceda. Ella se encarganba de cuidar a Pedro cuando era pequeño, de vestirlo, alimentarlo y acompañarlo mientras su madre trabajaba. Por eso Antonio recuerda también algunas de las comidas favoritas del campeón del mundo. A Pedro le encantan los habichuelos y, especialmente, la tortilla de patatas que preparaba su abuela. "Se comía una tortilla de patatas en un abrir y cerrar de ojos", relata emocionado.

La relación entre ambos es tan intensa que el día de su fallecimiento, según explica Sauceda, Pedro le dijo que no había perdido a su abuela, sino a su madre. "Es muy duro", repite Antonio mientras las lágrimas vuelven a aparecer en su rostro. La alegría del título mundial convive con el recuerdo de quien no ha podido estar presente para contemplar el triunfo de su nieto.

Sauceda también celebra el anuncio de la concesión de la Medalla de Extremadura a Pedro Porro. "Se lo merece todo", afirma, convencido de que el reconocimiento premia no solo sus éxitos deportivos, sino también su esfuerzo y su vínculo con la región.

Antonio tiene siete nietos y tres bisnietos y asegura que quiere a todos por igual. Sin embargo, admite que Pedro ocupa un lugar especial por haber crecido prácticamente a su lado. "Este se lleva la palma porque lo he criado", explica.

Ahora, Pedro Porro regresará a casa como campeón del mundo. En Don Benito lo esperan familiares, amigos, antiguos entrenadores y vecinos que han seguido desde la distancia cada paso de su carrera.

Entre todos ellos está Antonio, el hombre que lo lleva a sus primeros entrenamientos y que este lunes solo espera volver a estrecharlo entre sus brazos. "Qué ilusión más grande. Ya tengo ganas de verlo", concluye.

La emoción de Laura, prima hermana de Pedro

El orgullo expresado por el abuelo se extiende al resto de la familia. Lucía Ruiz, prima hermana del internacional, reconoce que la final se ha vivido con una enorme tensión. "Se nos sale el corazón, tenemos mucho orgullo. Yo no quería ver ni el partido porque me entraron los nervios", explica.

Para Lucía, la imagen de Pedro, su primo, con la Copa del Mundo la lleva directamente a los años de infancia del futbolista, cuando comenzaba a jugar y a perseguir un sueño que parecía todavía lejano. "Ver a Pedro con la Copa del Mundo me recuerda a cuando jugaba de pequeño. Es algo inexplicable", asegura emocionada.

La prima del jugador destaca además que la familia conoce bien todo lo que hay detrás del éxito del lateral dombenitense: años de trabajo, renuncias y constancia. "Conocemos su historia, lo que le ha costado llegar y los sacrificios que ha hecho. Tiene mucho esfuerzo y mucha disciplina. No es fácil llegar hasta donde ha llegado sin disciplina", sentencia al respecto.

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