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Baloncesto

Quince horas de baloncesto bajo los paraguas: el 3x3 que transforma Malpartida de Cáceres

Malpartida de Cáceres volverá a convertir este sábado su Plaza Mayor en una gran cancha al aire libre. Alrededor de un centenar de equipos competirán durante 15 horas en la 18ª edición del 3x3 Baloncesto en la Calle, el torneo que dio origen a los conocidos paraguas de colores del municipio

Alberto Fernández, de Cajalmendralejo, Alfredo Aguilera, alcalde de Malpartida de Cáceres, y Pilar Alcantara, del BAM, durante la presentación del 3x3.

Alberto Fernández, de Cajalmendralejo, Alfredo Aguilera, alcalde de Malpartida de Cáceres, y Pilar Alcantara, del BAM, durante la presentación del 3x3. / JJT

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Cáceres

Basta mirar hacia arriba para entender que el 3x3 de Malpartida de Cáceres dejó de ser hace tiempo un simple torneo. Los paraguas de colores que cubren la Plaza Mayor, hoy una de las imágenes más reconocibles del municipio, nacieron para proteger del calor a quienes jugaban al baloncesto en la calle. Primero se probaron unas rafias; después llegó una solución que terminó convertida en reclamo turístico.

Dieciocho ediciones más tarde, el balón volverá a botar este sábado bajo ese techo multicolor. El 3x3 Baloncesto en la Calle reunirá durante unas 15 horas a jugadores de todas las edades en una jornada que mezcla competición, música, piscina y convivencia.

Un torneo que se hizo mayor

El alcalde, Alfredo Aguilera, recordó durante la presentación que la idea inicial era sacar el baloncesto de los pabellones, acercarlo a los vecinos y ofrecer una alternativa en un municipio donde el fútbol concentraba buena parte de la práctica deportiva. El resultado ha superado aquella primera intención.

La organización espera rondar entre los 90 y los 100 equipos, una cifra que considera idónea para mantener la calidad de los partidos. El récord está en 113 conjuntos y en la pasada edición participaron 102. En la Plaza Mayor se instalarán seis pistas para cinco categorías: sub-12 mixta, sub-16 masculina y femenina y absoluta masculina y femenina.

Aunque participan jugadores de nivel nacional y deportistas con experiencia profesional o semiprofesional, la competición sigue abierta a grupos de amigos y aficionados. "No queremos perder la esencia popular", subrayó Aguilera.

Rivales durante el año, compañeros por un día

Esa mezcla se aprecia especialmente entre los jóvenes. Jugadores que durante la temporada defienden camisetas distintas forman equipo en verano o comparten descanso entre partidos. El alcalde recordó los antiguos "piques" con Arroyo de la Luz, una rivalidad que aquí termina entre conversaciones, una botella de agua o una cerveza.

"Se vive con una gran alegría", explicó Pilar Alcántara, del Baloncesto Asociación Malpartida. La categoría sub-16 suele ofrecer algunos de los partidos más competidos, pero también un ambiente cercano. El crecimiento femenino es otro rasgo del torneo: en absoluta se ha pasado de cinco o seis equipos en las primeras ediciones a trece o catorce en los últimos años.

Detrás de cada partido hay una estructura que apenas se ve desde la grada. Más de 60 voluntarios, muchos de ellos jugadores de 16 y 17 años del club, participan en una organización que comienza meses antes. Durante la jornada se repartirán unas 2.000 botellas de agua, camisetas y entradas gratuitas para la piscina.

Quince horas sin parar

La competición comenzará a las 9.00 y se prolongará hasta cerca de las 2.00 de la madrugada. Habrá concursos de triples y mates, música, hinchables, actividades infantiles y el sorteo de 100 balones. Como novedad, una aplicación permitirá consultar en tiempo real horarios, resultados y clasificaciones mediante un código QR.

Participante en la edición del año pasado.

Participante en la edición del año pasado. / Baloncesto Malpartida

El movimiento no se limita a las pistas. La organización calcula que más de 1.500 personas llegadas de fuera pasan por Malpartida durante la jornada, llenando la plaza, los bares cercanos y la piscina. Para el ayuntamiento, el torneo también genera actividad en un municipio que trata de combatir la despoblación.

Cajalmendralejo volverá a figurar entre los principales patrocinadores de una cita cuyo presupuesto se mueve, según explicó el alcalde, entre 15.000 y 20.000 euros. El retorno, defendió, justifica el esfuerzo porque la competición promociona el municipio, crea comunidad y acerca el deporte a la calle.

Cuando el último partido termine y las canastas comiencen a desmontarse, los paraguas seguirán ahí. Son el recuerdo permanente de una idea nacida para dar sombra a unos jugadores y que, 18 ediciones después, sigue cubriendo mucho más que una pista de baloncesto.

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