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Fútbol. Mundial

De Iniesta a Ferran, con Torrejoncillo en la garganta

Antonio Muelas, periodista de RNE de raíces extremeñas, ha narrado con emoción los dos títulos mundiales de España

En EEUU terminó llorando ante el micrófono y recibió la mitad de las felicitaciones desde el pueblo cacereño de su padre, Andrés, amigo desde hace años de Luis de la Fuente

Vídeo | Antonio Muelas y el gol de Ferran en la BBC

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José María Ortiz

José María Ortiz

Cáceres

Antonio Muelas Aberasturi pensaba que ninguna narración podría superar en emoción a la del gol de Andrés Iniesta en Johannesburgo en el 2010. Era el primer Mundial de España, el minuto 116 de una final interminable y el instante que convirtió su voz en uno de los sonidos más reconocibles de la historia del deporte español. 16 años después, Ferran Torres volvió a marcar para la eternidad y el periodista de RNE descubrió que todavía podía emocionarse más.

"No esperaba emocionarme más con el gol de Ferran que con el de Iniesta. En el de Iniesta no lloré y en este sí", reconoce Muelas. España acababa de proclamarse campeona del mundo por segunda vez en Estados Unidos y, mientras el país celebraba, su voz se quebraba en directo. La final, el desarrollo del campeonato, los últimos minutos ante Argentina y el temor a que todo terminara decidiéndose desde el punto de penalti fueron acumulando tensión. También influyó su cercanía personal con Luis de la Fuente, seleccionador y amigo de su familia desde mucho antes de alcanzar la cúspide del fútbol mundial.

"Creo que fue por la proximidad con el seleccionador, por cómo había ido la final y por esos últimos minutos. Argentina estaba haciendo un juego muy tosco y yo tenía la impresión de que, si llegábamos a los penaltis, nos iban a ganar", explica.

Ferran evitó ese desenlace. Después llegaron el grito, el llanto y una narración que comenzó a circular por las redes sociales hasta alcanzar una repercusión internacional inesperada. La propia BBC se hizo eco de aquel momento. "Pensaba que igual me había emocionado demasiado, pero empezó a dar la vuelta, se hizo muy viral y la recogió la BBC. Es una de las cosas bonitas que me ha dejado este Mundial", afirma.

La fe de De la Fuente y la apuesta de Rocha

Muelas estaba convencido desde el comienzo de que España ganaría el campeonato. No fue una intuición, dice, que apareciera cuando la selección comenzó a superar eliminatorias, sino una certeza que mantuvo desde el primer encuentro. "El día de Cabo Verde le decía a todo el mundo: “Tranquilos, vamos a ganar el Mundial”. Lo pensaba desde el primer día", recuerda.

Su optimismo se apoyaba en la seguridad que transmitía Luis de la Fuente. El seleccionador explicaba a su entorno que el equipo crecería durante el torneo y que los futbolistas que llegaban después de superar lesiones alcanzarían su mejor nivel en las eliminatorias.

Muelas recuerda especialmente la confianza que tenía en Rodri, Nico Williams o Mikel Merino, al que esperó hasta prácticamente el último momento pese a las dudas que despertaba su estado físico. "Luis nos decía que los jugadores iban a ir mejorando, que estaba todo pautado. Cuando le preguntábamos por Rodri, respondía que acabaría siendo el mejor jugador del Mundial. Lo iba calcando todo".

El periodista asegura que, en una hipotética "competición de fe", el seleccionador habría ganado a todos. Pero aquella seguridad no era un acto irracional, sino que estaba acompañada de argumentos deportivos y de un profundo conocimiento del grupo.

En el éxito de De la Fuente aparece también otro nombre extremeño: el del cacereño Pedro Rocha, expresidente de la Federación Española de Fútbol y uno de los principales valedores del técnico. Rocha apostó por su continuidad cuando el seleccionador todavía era cuestionado y no disfrutaba de la unanimidad que ha alcanzado después de sus éxitos.

"Pedro Rocha fue fundamental para su renovación", sostiene Muelas, quien recuerda que el dirigente extremeño mantuvo su confianza cuando hacerlo no resultaba tan sencillo como ahora. "Ahora es fácil subirse al caballo ganador", reflexiona.

Muelas, a  la izquierda, con De la Fuente en el Mundial.

Muelas, a la izquierda, con De la Fuente en el Mundial. / Cedida

La relación entre Muelas y De la Fuente se remonta a muchos años atrás. El periodista lo conoce desde su etapa en las categorías inferiores y por amistades y vínculos familiares comunes en el País Vasco. Su padre, Andrés Muelas, también mantiene una estrecha amistad con el seleccionador.

"Luis de la Fuente es la mejor persona que he conocido en mi vida", afirma sin dudarlo. "Mi padre es muy amigo suyo. Hay una relación que viene de lejos, de amistades comunes, del País Vasco y de las propias familias".

Pedro Porro

El protagonismo extremeño en el Mundial no se queda únicamente en Pedro Rocha y en los vínculos personales de Luis de la Fuente. Muelas, en cuyo equipo también había más sangre regional, destaca también el campeonato realizado por el dombenitense Pedro Porro. «Ha sido una de las revelaciones», asegura el periodista, que admite que no esperaba un rendimiento tan extraordinario. Para Muelas, Porro ha sido "el mejor lateral derecho de todo el Mundial", no solo por su capacidad ofensiva, sino también por su fortaleza, su velocidad y su rápida adaptación a los mecanismos de juego de España.

El narrador de RNE resalta igualmente su comportamiento fuera del terreno de juego. «Es un tipo impecable, familiar y muy del gusto del seleccionador en cuanto a la personalidad y a la humanidad», afirma sobre un futbolista que ha pasado de generar dudas por su perfil ofensivo a reivindicarse como un lateral completo y con recorrido para asentarse durante años en la selección.

Torrejoncillo, el otro estadio

Cuando España conquistó el Mundial, el teléfono de Antonio Muelas comenzó a llenarse de mensajes de compañeros, amigos, profesionales del fútbol y oyentes. Sin embargo, aproximadamente la mitad procedían de un mismo lugar: Torrejoncillo.

"La mitad de los mensajes que recibí cuando ganó España eran del pueblo. Para mí eso es una cosa importantísima", reconoce.

Muelas nació en Vitoria en 1972 y su madre es vasca, pero Torrejoncillo es una parte esencial de su identidad. Es el pueblo de su padre, Andrés, y el escenario de buena parte de sus recuerdos de infancia. Allí pasó los veranos, celebró la Encamisá y construyó amistades y vínculos familiares que ha mantenido intactos con el paso del tiempo.

"Torrejoncillo es mi lugar. Es el lugar de pequeño, de la infancia, de escaparme con mi padre. Tengo muy marcadas Vitoria, que es mi ciudad natal; San Sebastián, donde viví casi veinte años; y Torrejoncillo", explica.

Antes de viajar al Mundial ya había regresado al municipio cacereño. Estuvo en diciembre para acompañar a su padre y a su tío Juan durante la Encamisá y volvió en mayo para visitar a la familia. "Nunca he dejado de ir. Todos los veranos y todas las Encamisás. Diciembre y agosto. Antes las carreteras eran más complicadas, pero siempre seguimos viniendo".

Andrés y Juan, hermanos gemelos, han cumplido 90 años. Como ya no pueden conducir, Antonio es quien los lleva muchas veces. Su padre vive en Vitoria y su tío en Logroño, pero ambos continúan regresando a la tierra de la que partieron cuando eran jóvenes.

Su historia es también la de miles de extremeños que tuvieron que emigrar durante el siglo pasado. Tras finalizar sus estudios de Ingeniería, recibieron sendas ofertas de trabajo en Vitoria y Mondragón y decidieron a cara o cruz quién iría a cada destino. A Andrés le correspondió Vitoria. Aquella moneda marcó la vida de los dos hermanos, que se casaron y formaron sus familias en el norte sin cortar nunca el vínculo con Torrejoncillo.

En sus primeros regresos llegaron a afrontar viajes de hasta 14 horas en motocicleta. Con el tiempo levantaron, ladrillo a ladrillo, la casa familiar de El Encinejo, punto de encuentro de una familia que conserva el recuerdo de Moisés y Magdalena, los abuelos de Antonio y origen de la saga de los Muelas.

De la Fuente y Emilio de Justo

La relación de Luis de la Fuente con Torrejoncillo no se limita a la familia Muelas. El seleccionador mantiene también una profunda amistad con el torero Emilio de Justo, otro de los grandes nombres vinculados al municipio cacereño.

Según Antonio Muelas, el cariño del seleccionador hacia el diestro va mucho más allá de una relación convencional entre amigos. "Yo diría que lo considera casi como un hijo. No es una exageración. Le ha cogido un cariño de padre a hijo".

Ambos se conocieron hace años en la Casa de La Rioja, posiblemente a través del periodista trujillano Roberto Gómez. La conexión fue inmediata. De la Fuente es un gran admirador del toreo de Emilio de Justo y ha llegado a visitarlo en Torrejoncillo.

Andrés Muelas y Luis de la Fuente, en  Torrejoncillo.

Andrés Muelas y Luis de la Fuente, en Torrejoncillo. / Cedida

La coincidencia sorprendió al propio seleccionador cuando descubrió que Andrés Muelas, padre de Antonio y amigo suyo desde hacía años, también procedía del mismo municipio. «Cuando supo que mi padre era de Torrejoncillo, un pueblo pequeño, se quedó sorprendido. Es una historia muy curiosa. Además, a Luis le gusta mucho Extremadura».

En la Casa de la Rioja.

En la Casa de la Rioja. / Cedida

Dos goles para una vida

La narración de Iniesta convirtió a Antonio Muelas en una de las voces del Mundial de Sudáfrica. Él mismo la definió años después como «la narración de mi vida, con el protagonista que más quería que tuviera el papel principal».

Aquel 11 de julio de 2010, España conquistó su primera estrella. Muelas tenía 38 años y logró mantener la emoción contenida mientras Iniesta corría hacia una esquina del Soccer City de Johannesburgo. «Si hubiera habido más goles o la final se hubiera decidido en los penaltis, nada habría sido igual», ha recordado en varias ocasiones.

El Mundial de Sudáfrica fue para él "un cuento de hadas". El viaje de regreso fue una celebración continua, con Iniesta atendiendo a todos los que querían fotografiarse con él y una expedición consciente de haber hecho historia.

Dieciséis años después, Ferran Torres ha añadido un segundo capítulo. Esta vez Muelas no pudo contener las lágrimas. Quizás porque los años vuelven a las personas «más emocionales», por su amistad con De la Fuente o por la tensión de una final que parecía encaminarse hacia los penaltis. O quizás porque, tras cubrir tantos partidos y campeonatos, conserva intacta la capacidad de emocionarse.

El 2030 en el horizonte

El periodista ya piensa en el próximo Mundial de España, Portugal y Marruecos. Sería el escenario perfecto para cerrar el círculo y, quién sabe, narrar una tercera estrella antes de retirarse de los grandes campeonatos.

"Acabar en casa me parecería perfecto. Tenemos una selección para soñar durante unos cuantos años más y, por qué no, para conseguir una tercera estrella", sostiene.

Hasta entonces seguirá viajando a Vitoria, San Sebastián y Torrejoncillo. Seguirá acompañando a su padre Andrés y a su tío Juan, regresando a la Encamisá y compartiendo momentos con amigos, primos y vecinos.

Porque Antonio Muelas nació en Vitoria, se fue a San Sebastián y ha recorrido el mundo siguiendo a la selección española. Pero una parte de su voz, la misma que gritó los goles de Iniesta y Ferran, siempre ha pertenecido a Torrejoncillo.

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