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Entrevista | Ernesto Sánchez Entrenador del Cacereño Femenino

"El Cacereño Femenino va a ser mejor ofensivamente esta temporada"

Cáceres, 17 de marzo de 1981. Afronta una nueva temporada al frente del Cacereño Femenino con la intención de dejar atrás el sufrimiento del pasado curso y recuperar el pulso de los años en los que el conjunto verde peleó por las posiciones de privilegio. El técnico confía en una plantilla con más jugadoras españolas, mayor potencial ofensivo y una base muy identificada con el club, aunque mantiene la permanencia como primera meta antes de mirar hacia cotas más altas.

Gesto de contrariedad de Ernesto Sánchez la pasada temporada.

Gesto de contrariedad de Ernesto Sánchez la pasada temporada. / Carlos Gil

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Javier Ortiz

Javier Ortiz

Cáceres

¿Con qué sensaciones afronta esta pretemporada y cómo está viendo al equipo?

En nuestro caso es particular porque, con el fútbol playa, empezamos la pretemporada más tarde que otros equipos y quizás nos cueste algo más coger el rodaje. Estoy muy contento con el equipo que hemos hecho. Creo que hemos acertado con los fichajes y que las jugadoras que han renovado van a ser importantes. Además, tenemos más jugadoras españolas y eso ayudará a conseguir una mayor cohesión y sentimiento de grupo.

Después de tantos años al frente del equipo, ¿también ha cambiado su manera de plantear una pretemporada?

Ha cambiado muchísimo. Si nos vamos diez años atrás, las jugadoras no eran ni la mitad de profesionales que ahora. Y no hablo del aspecto económico, sino de profesionalidad. Antes, entre una temporada y la siguiente, muchas jugadoras se dejaban bastante. Ahora todas han llegado en una condición física muy buena, han trabajado durante el verano y se han cuidado. Eso hace que la pretemporada sea más sencilla y podamos darle más importancia desde el principio a los aspectos tácticos que a lo meramente físico.

¿La plantilla se parece a la que tenía en mente cuando empezó a planificar la temporada?

Sí, mucho. Estoy supercontento porque el cien por cien de las jugadoras a las que se les ha ofrecido renovar han aceptado, aunque en algún caso la propuesta fuera a la baja porque tenemos limitaciones económicas. Esa es la base que quería mantener. Son jugadoras identificadas con nuestro escudo y nuestra manera de trabajar y todas han querido seguir pese a venir de un año muy malo, en el que tuvimos que luchar por no descender.

Ha incidido en que esta temporada haya más jugadoras españolas. ¿Por qué era importante para usted?

Soy un entrenador que tiene las ideas muy claras e intento que mi mensaje sea cristalino. Si por un problema de idioma una futbolista no lo entiende igual, durante un partido hay indicaciones muy concretas e intensas que no llegan de la misma manera. Esta temporada quería remarcar eso: que cuando dé una voz, las jugadoras tengan al cien por cien la claridad de lo que se les transmite. Las extranjeras que continúan ya están adaptadas y tenemos alguna incorporación que entiende perfectamente el idioma. Puede haber algún caso con más dificultad, pero es mucho más sencillo ayudar a una sola jugadora que a cuatro.

¿En qué cree que va a ser mejor este Cacereño que el de la pasada temporada?

Creo que vamos a ser mejores ofensivamente. Tenemos extremos más rápidos y jugadoras ofensivas con más tranquilidad dentro del área. Me gusta tener equipos que defiendan bien, pero también que marquen. Si no haces goles no ganas partidos. Creo que tendremos algo más de gol, uno de nuestros mayores déficits el año pasado. Defendíamos bien, pero para marcar muchas veces teníamos que recurrir al balón parado. Desde que se marchó Enna tampoco hemos tenido una delantera con cifras altas y nuestras máximas goleadoras han sido muchas veces defensas, centrocampistas o extremos.

Entrenamiento de pretemporada.

Entrenamiento de pretemporada. / Cacereño Femenino

Tiene fama de ser un entrenador pragmático y de priorizar el aspecto defensivo. ¿De verdad se verá un Cacereño más ofensivo?

Mi prioridad es no encajar goles. Si no encajo, como mínimo tengo el empate. Pero más que un entrenador defensivo o pragmático, me considero un entrenador que intenta mejorar al máximo a sus jugadoras. No soy igual cuando tengo un perfil de equipo más defensivo que cuando tengo uno más ofensivo. Sé adaptarme y sacar rendimiento. No me quedo encorsetado en un esquema o una manera concreta de atacar y defender. Me gustan las jugadoras inteligentes, no quiero futbolistas que sean autómatas o robots. Este año creo que tenemos algo más de calidad y tranquilidad cuando lleguemos al área rival. La temporada pasada, cuando alcanzábamos esas zonas, intentábamos finalizar rápidamente y las jugadas eran mucho más cortas. Además, tener menos presión también ayudará. El año pasado estábamos en descenso y no había margen de error. Había que ser prácticos: que no nos marcaran y aprovechar la que tuviéramos. Esta temporada las jugadoras podrán soltarse algo más en ataque.

¿Qué reflexión hace sobre una Primera Federación en la que vuelven a tener mucho peso los filiales?

Personalmente haría una liga específica de filiales. Creo que su manera de trabajar y el desarrollo de sus jugadoras no va acorde con lo que es la Primera Federación. Es verdad que las hace más competitivas, pero también desvirtúan la competición. Para mí, el objetivo tendría que ser que Primera Federación fuese un espejo de Liga F: mismos equipos, mismo sistema de competición, mismos descensos y un calendario similar. Creo que debemos tender hacia dos ligas, una primera profesional y una segunda semiprofesional. Si se hacen dos grupos, tendría más sentido orientar uno hacia equipos independientes y otro hacia filiales.

Después de una temporada en la que tuvieron que pelear por la permanencia, ¿sigue viendo posible que algún día Cáceres tenga un equipo en Liga F?

Si miramos hacia atrás, cada año en el que hemos tenido que evitar el descenso, al siguiente hemos estado en play off. Año de descenso, año de play off; año de descenso... así que este año tocaría play off. No está tan lejos deportivamente. Lo que sí está lejos son los presupuestos y las diferencias económicas. Pero en el fútbol el trabajo, la determinación y, sobre todo, ser un grupo, que para mí es más importante que tener grandes individualidades, pueden llevarte a conseguir cosas. Ojalá más pronto que tarde podamos ascender a Liga F. Sería un marrón para el club, porque necesitas un presupuesto enorme, hay salarios mínimos muy altos y habría que profesionalizar el club de arriba abajo, pero nosotros tenemos que ser ambiciosos. Yo siempre quiero ganar. Ascender sería el culmen de nuestro trabajo como entrenadores y como Cacereño Femenino.

¿Cómo ve la categoría?

Es una liga tan dura y tan igualada que no creo que haya equipos claramente desmarcados. Incluso los que bajan de Liga F tienen que adaptarse. Allí se juega, entre comillas, de una manera más tranquila: las centrocampistas tienen más tiempo para recibir, pensar y mover el balón, juegan en césped natural y en campos grandes. Aquí se encuentran terrenos más pequeños, césped artificial, equipos que arriesgan menos y que muerden más. Esa presión intensa te quita segundos para pensar. Venir de Liga F tampoco es garantía de nada. Ya hemos visto equipos que descendían y después sufrían en Primera Federación. Va a haber mucha igualdad.

¿Es especialmente importante esta temporada empezar fuerte desde el principio?

Sí. Uno de los aprendizajes de las dos temporadas en las que lo hemos pasado mal luchando por no descender es precisamente ese. Veníamos de jugar un play off y existía la sensación de: «Hemos jugado un play off, esto es fácil; si empezamos mal, no pasa nada». Y cuando te confías te pegan la hostia. A mí me gusta ir a piñón desde el principio. Este año venimos de una temporada mala y espero que las jugadoras que han renovado inculquen a las nuevas ese ADN del Cacereño, el de ir al máximo y no relajarse. Tenemos que intentar conseguir todos los puntos posibles desde el principio y, cuando tengamos asegurada la salvación, ya veremos si podemos mirar hacia otras cotas.

Ernesto Sánchez.

Ernesto Sánchez. / Carlos Gil

Esta temporada el Cacereño no estará solo como representante extremeño en Primera Federación. ¿Qué supone la llegada del Sport Extremadura?

Lo primero y más positivo es que tienes un viaje de una hora. Cambiar un desplazamiento largo por uno a Badajoz es una ventaja. Además, Extremadura siempre ha sido una potencia de nuevos valores en fútbol femenino y quizás en los últimos años nos ha costado algo más, especialmente en Badajoz tras proyectos que desaparecieron. Nosotros somos el decano del fútbol femenino extremeño, un equipo humilde, pero con las cosas muy claras. Que haya un derbi hace la competición más bonita y puede ayudar al crecimiento del fútbol femenino. Para la afición y también para la gente que no sigue habitualmente la categoría, un Cacereño-Sport Extremadura puede tener mucho más atractivo que otros partidos.

¿Qué le parece la plantilla que ha hecho el Sport Extremadura?

Es una plantilla económicamente alta para esta categoría, con jugadoras con experiencia y nivel de Liga F. Aunque esto no va solo de plantillas. Nuestro primer enfrentamiento serio será precisamente contra ellas, el 9 de septiembre en la Copa de la Reina. Va a ser un partido de máxima exigencia. Personalmente creo que es un error que dos equipos de Primera Federación tengan que enfrentarse en la Copa antes incluso de empezar la Liga. Puede aparecer una lesión o cualquier inconveniente que después arrastres durante la temporada. Nosotros, además, hemos empezado dos o tres semanas más tarde que ellas. Tienen más trabajo acumulado y más partidos. El 9 de septiembre el Cacereño todavía no va a estar al cien por cien. Miedo no tengo nunca, pero respeto sí.

Esta temporada ya no estarán sobre el césped dos jugadoras tan importantes como Tatiana y Nerea. ¿Va a ser extraño no tenerlas?

Va a ser muy raro, aunque esa transición con Tati prácticamente ya la hice la temporada pasada. Por las lesiones tuvo que asumir un rol más cercano al cuerpo técnico. Ha sido mi capitana, mi referente y parte de mi núcleo duro. Cuando las cosas estaban realmente mal el año pasado, decía que no íbamos a descender. Hubo momentos en los que hasta yo dudaba y ella insistía en apostar por las jugadoras identificadas con el club. Fue una de las claves del cuerpo técnico sin formar oficialmente parte de él. Para mí sigue siendo muy importante porque la considero parte de mi familia, igual que a Nerea. Son dos jugadoras y dos personas que me han dado muchísimo. Si yo les pedía uno, ellas daban tres. Ese tipo de gente es fundamental en un grupo porque transmite a las nuevas qué hay que hacer para rendir y competir incluso por encima de los presupuestos o los nombres.

Carmen Acedo recoge el II Trofeo Cáceres, Ciudad Europea del Deporte 2026.

Carmen Acedo recoge el II Trofeo Cáceres, Ciudad Europea del Deporte 2026. / Cacereño Femenino

Han pasado tres años desde que España fue campeona del mundo y entonces se habló mucho del ‘boom’ del fútbol femenino. ¿Se ha aprovechado realmente aquella oportunidad?

No. La realidad la tenemos en lo ocurrido con los derechos de televisión. Es un producto que, si se comercializa bien, tiene público, pero estamos muy por debajo del trabajo que hacen otros países. No se aprovechó aquella oportunidad. Fue muy bonito ser campeonas del mundo, pero la Liga no se está desarrollando de una manera correcta. La selección sí consigue enganchar a mucha gente porque existe ese sentimiento de país y atrae incluso a personas que quizá no siguen habitualmente el fútbol femenino. Pero la Liga no está dando ese salto. Yo pensaba que después del Mundial iba a producirse un ‘boom’ mucho más claro y que los que estamos por debajo también íbamos a notar una apuesta económica mayor, pero prácticamente se ha mantenido e incluso en algunos aspectos se ha reducido. Mientras tanto, el arbitraje y los desplazamientos son cada vez más caros. No existe una apuesta real por hacer crecer esto desde los cimientos para que después la Liga F pueda retener todo ese talento.

Ha entrenado en categorías inferiores masculinas y también ha trabajado en otros equipos. ¿Nunca se ha planteado volver al fútbol masculino?

Hay algo que tengo aquí y que no tendría en muchos otros sitios: libertad total. Soy competitivo a muerte y quiero estar lo más arriba posible. Aquí tengo un equipo que está muy cerca de la élite y dispongo de libertad para trabajar y tomar decisiones. Irme a un club masculino más modesto me supondría un quebradero de cabeza. Ya he vivido situaciones en las que los jugadores llegaban a entrenar después de ocho horas trabajando en una obra, de camareros o repartiendo. Intentabas exigirles al máximo, pero venían de una jornada laboral entera. Esto es mucho más profesional y para mí resulta más gratificante. Si surgiera una oportunidad en una Primera Federación masculina o en un equipo de Segunda Federación con opciones importantes, evidentemente podría planteármelo, pero es un mercado muy acotado. En general cuesta mucho que se apueste realmente por el talento de los entrenadores extremeños.

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