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Negocio del delivery

Glovo gana la batalla judicial contra Just Eat al desestimar un juez la demanda millonaria de la 'app' madrileña

La plataforma acusaba a la empresa fundada por Oscar Pierre de competencia desleal por trabajar con repartidores autónomos aunque la ley lo prohibiera y le reclamaba 300 millones por ello

Archivo - Un repartidor de Glovo

Archivo - Un repartidor de Glovo / Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

Barcelona

La plataforma de reparto a domicilio Glovo acaba de ganar una importante batalla judicial. O, por lo menos, el primer asalto de la misma si su rival decide recurrir la decisión. Just Eat la había denunciado por competencia desleal, al operar con repartidores autónomos pese a que la ley lo prohibiera (y, precisamente por ello, trabajaran ellos con una flota de repartidores con contrato). Pedían, por ello, una compensación económica de casi 300 millones de euros. Sin embargo, apenas un mes después de verse las caras varios representantes de ambas aplicaciones en los tribunales, el juzgado mercantil número 2 de Barcelona ha desestimado la demanda de la empresa con sede española en Madrid.

Así lo explica el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJCat) en un comunicado en el que apunta que, en esencia, la sentencia considera que los contratos utilizados por Glovo, desde el año 2019, garantizaban la autonomía de los repartidores respetando, según dice el texto, la 'ley Rider'.

"La sentencia considera que el servicio de reparto de comida a domicilio mediante plataformas digitales es un negocio innovador, tecnológicamente avanzado y que el marco laboral de su regulación resulta controvertido y obsoleto", reza el comunicado. El magistrado –se explica– se escuda en que Just Eat y Glovo presentan modelos de negocio diferentes, porque el 80% del negocio de la primera es el 'marketplace' (se refiere a ser una especie de escaparate digital para que otros promocionen y vendan sus productos) y en la segunda, sucede justamente lo contrario: pesa mucho más el negocio de la entrega a domicilio.

Es decir, "que la laboralización de los 'riders' no es la única diferencia". "Los consumidores que prefieren Glovo destacan las funcionalidades de la aplicación, mientras que los de Just Eat y Uber Eats destacan el precio y las promociones", suma.

A todo esto añade como argumento –siempre según este comunicado– que pese a haber anunciado Glovo a principios de año que cambiaba de modelo laboral y que contrataría a sus repartidores a partir de este mes de julio, eso no ha alterado de ningún modo las cuotas de mercado. "En junio de 2025, Glovo tiene una cuota de mercado del 53,8%, Just Eat del 14,5% y Uber Eats del 28,5%", desvela este texto.

Reacción de Just Eat

Así, tras casi 50 páginas de contexto y argumentario, el juez falla que debe desestimar "íntegramente la demanda", lo que absuelve a Glovo de pagar esos casi 300 millones de euros y conduce a Just Eat a encargarse de los costes del juicio. La primera, la ganadora, ha declinado hacer comentarios al respecto. La segunda, en cambio, afirma que está revisando detalladamente la sentencia y sus implicaciones y que está valorando la apelación.

"Just Eat ha sido pionera en el mercado de las plataformas de reparto desde 2010", sostienen fuentes de la empresa. "Seguimos creyendo que la igualdad de condiciones es esencial para una competencia sostenible y justa en el sector del delivery", añaden. "Actualmente, estamos llevando a cabo una revisión detallada de la sentencia y sus implicaciones, y consideramos la posible apelación", zanjan.

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