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ENERGÍA

Iberdrola recibe luz verde a una ‘megainversión’ de 14.000 millones en redes en Reino Unido

El grupo confirma el mercado británico como clave en su estrategia de futuro y ensalza su “política energética clara”, mientras que en España deja en el aire parte de su plan de redes en plena batalla con la CNMC por la retribución

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, con el primer ministro británico, Keir Starmer.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, con el primer ministro británico, Keir Starmer. / IBERDROLA

David Page

David Page

Madrid

Iberdrola da un paso de gigante para crecer en uno de los mercados que la compañía considera clave en su estrategia de futuro y lo hace con la mayor inversión comprometida por el grupo en toda su historia. Scottish Power, la filial británica de Iberdrola, ha recibido la aprobación del organismo regulador local Ofgem para invertir cerca de 14.000 millones de euros en sus redes en Reino Unido, principalmente en nuevas interconexiones entre Escocia e Inglaterra y Gales.

Las nuevas inversiones se desarrollarán hasta el año 2031 y constituyen la mayor inversión realizada por Iberdrola en su historia y supondrán más que triplicar las realizadas en esta actividad en el período regulatorio anterior, en línea con los objetivos de electrificación marcados en el llamado 'Clean Power 2030 Plan' (Plan de Energía Limpia 2030) del Gobierno del Reino Unido.

Las principales intervenciones del ‘megaproyecto’ son dos nuevas interconexiones submarinas de corriente continua de alta tensión entre Escocia e Inglaterra ('Eastern Link 1' y 'Eastern Link 2') y también otro cable submarino entre Escocia y Gales ('Western Link 2'). Los tres proyectos transportarán energía a más de 500 kilovatios (kV) a través de 1.100 kilómetros de cable submarino y requerirán la construcción de seis subestaciones convertidoras.

El plan incrementará la capacidad de la red para incorporar nueva demanda eléctrica, fomentando la industrialización y el crecimiento económico, permitirá incorporar nueva capacidad renovable y reducirá el impacto en las facturas eléctricas de las restricciones actuales en el sistema. Iberdrola calcula que el plan tendrá un impacto positivo de 2.300 millones de euros anuales en la economía del país e impulsará la creación de unos 12.000 empleos en la cadena de valor. Para ello, la compañía ha puesto ya en marcha un plan de compras a suministradores por más de 6.000 millones de euros.

Una “política energética clara”

Con la aprobación de estas inversiones, el Reino Unido se consolida como el principal destino inversor del Grupo Iberdrola, con un objetivo de destinar 20.000 millones de euros entre 2025 y 2028, principalmente en redes eléctricas, según se recoge en el nuevo plan estratégico de la compañía, presentado hace tres meses. Una nueva hoja que concentra los planes de expansión de la compañía muy especialmente en Reino Unido y Estados Unidos y en el negocio regulado de las redes eléctricas.

El regulador británico de la energía Ofgem también ha aprobado hoy el marco de remuneración aplicable al transporte de electricidad hasta el año 2031, llamado 'RIIO T3', después de un proceso de interacción con todas las partes relacionadas que ha durado cerca de dos años. “Este plan, el mayor comprometido por Iberdrola en su historia, es fruto de una política energética clara por parte del Gobierno británico y de un diálogo constructivo con el regulador, y nos permitirá seguir construyendo redes modernas, flexibles y resilientes que faciliten atender la demanda creciente, garantizar la seguridad energética e integrar más energías limpias”, ha apuntado el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.

Iberdrola ha diseñado un nuevo plan estratégico que concentra la mayor parte de sus inversiones y de la rentabilidad esperada en el negocio de las redes eléctricas en Reino Unido y Estados Unidos, porque son los mercados que la compañía identifica los "marcos regulatorios estables, predecibles y atractivos". Una hoja de ruta que, en comparación, España tiene un protagonismo menor.

El grupo contempla en su plan ejecutar inversiones de 4.000 millones de euros en los próximos cuatro años en redes en España, pero condiciona parte de ese esfuerzo inversor a la nueva retribución a las redes que pretende aprobar la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) y que de momento se prevé que esté muy por debajo de las aspiraciones del sector.

Iberdrola propone así unas inversiones récord en redes en España, casi duplicando los 2.200 millones que contemplaba la anterior versión del plan estratégico del grupo. Pero la compañía deja en el aire una cuarta parte de esas inversiones, hasta en torno a 1.000 millones de euros, a la espera de conocer el nuevo marco regulatorio que se establecerá para las redes eléctricas en el mercado español, según advirtió el nuevo consejero delegado de la energética, Pedro Azagra, durante la celebración del Capital Markets Day de la compañía el pasado septiembre. "La inversión podría variar más o menos en 1.000 millones en función de las condiciones finales aprobadas", sentenció.

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