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GUERRA DE IRÁN

La economía necesita un alto el fuego definitivo para empezar a recuperarse

Los expertos remarcan que las perspectivas económicas en los carburantes, los tipos y la inflación siguen afectadas

Trump amenaza con aranceles a quien venda armas a Irán y habla de un cambio de régimen

Trump amenaza con aranceles a quien venda armas a Irán y habla de un cambio de régimen

Jaime Mejías

Jaime Mejías

Unos 88 minutos antes de que se cumpliera el plazo límite, Donald Trump dio marcha atrás. El presidente de Estados Unidos (EEUU) aceptó la propuesta planteada por Pakistán de establecer un alto el fuego contra Irán, lo que también implica una prórroga del ultimátum de apertura del estrecho de Ormuz. Tras amenazar con la muerte "de una civilización entera", Trump anunció que había recibido "una propuesta de 10 puntos de Irán, y creemos que es una base sobre la que se puede trabajar para negociar".

Por tanto, todo apunta a que el tráfico del estrecho de Ormuz se normalizará en las próximas dos semanas, y los mercados han reaccionado de manera acorde. En los primeros compases de la jornada, el precio del petróleo Brent se desplomaba más de un 13%, cotizando en el entorno de los 95 dólares por barril. Por su parte, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, se abarataba más de un 14% y se situaba en los 96,6 dólares por barril.

El Ibex 35, por su parte, ha aprovechado la apertura de las negociaciones. Al cierre de los mercados, el selectivo español ha llegado a avanzar un 3,64%, superando los 18.000 puntos que había llegado a perder al calor de la guerra.

La foto 'macro' no cambia

Sin embargo, las previsiones realizadas hace apenas dos semanas, cuando se cumplió un mes de guerra, siguen vigentes. El Banco de España (BdE) elevó el avance del PIB hasta el 2,3% (1 décima) para 2026 —gracias a las rebajas fiscales del gobierno— pero lo redujo hasta el 1,7% (-2 décimas) para 2027. El BdE estimó, además, que en escenarios que contemplen un shock energético más largo, el crecimiento podría moderarse hasta un 1,9% del PIB. En cuanto a la inflación, el BdE ha revisado al alza la tasa general para 2026. Lo ha hecho en 9 puntos porcentuales, una subida considerable, escalando del 2,1% inicialmente proyectado hasta el 3% en 2026.

La OCDE, por su parte, rebajó el crecimiento del PIB español una décima en 2026, hasta el 2,1%, y hasta el 1,7%. En el contexto internacional, la OCDE no modificó previsiones para 2026: el crecimiento de la economía global frenará en 2026 hasta el 2,6%. Mientras tanto, en 2027, la previsión cae una décima, hasta el 3%. En cuanto al aumento de precios, el organismo con sede en París situó también la inflación al alza, en siete décimas, hasta marcar el 3% en 2026.

Pese a que el alto el fuego supone un alivio temporal, tanto la inflación como el precio de la gasolina han recibido ya el impacto de la guerra, y por el momento no tienen visos de relajarse. Según los datos de Facua, la gasolina está ahora mismo en 1,569 euros el litro, mientras que el diésel está a 1,896, un poco más alto. El pasado 21 de marzo, el día en que alcanzó su cénit, la gasolina costaba de media en España 1,80 euros, con un alza desde el 28 de febrero del 21,55%, o 32 céntimos. El diésel, por su parte, ascendió aquel día hasta los 1,941 euros por litro. Solo las medidas del Gobierno han permitido una cierta relajación en los precios. El problema añadido es que los carburantes reflejan con mucha rapidez las subidas del petróleo, mientras que tardan en trasladar al surtidor las bajadas.

El papel de los bancos centrales

Otro de los aspectos clave de la guerra es el papel de los bancos centrales y los tipos de interés. Fidelity ve disparidad en sus estrategias. Incluso en caso de una resolución a corto plazo, la Reserva Federal sigue siendo probable que mantenga tipos (por lo menos hasta que llegue a la Fed el candidato de Trump, una de cuyas misiones es bajarlos a toda costa) "y el Banco Central Europeo podría subirlos", avanzan, dejando entrever caminos opuestos para los guardianes monetarios de EEUU y Europa.

En caso de que el BCE suba los tipos, el euríbor, que ya acumula un alza considerable desde el inicio del conflicto, levantará aún más el vuelo, encareciendo las hipotecas. Según la herramienta 'ECB Watch', que mide las opiniones de los analistas, hay un 66% de posibilidades de que el BCE suba los tipos hasta el 2,25% en su próxima reunión del 30 de abril. En cuanto a las posibilidades de la Fed, los expertos creen, en un 98,4% de las probabilidades, que los mantendrán intactos.

"Hay que ser cautos"

Los expertos, al ser consultados acerca de esta nueva actualización, no consideran que el panorama económico vaya a verse gravemente alterado por el alto al fuego. Alicia Coronil, economista jefe de Singular Bank, cree que es "una noticia positiva", porque aleja ese escenario más adverso del que advertían los grandes organismos: "Sin embargo, creo que hay que ser cautos. Quedan dos semanas de negociación donde habrá que ver hasta qué punto EEUU e Israel están dispuestos a aceptar los puntos clave de Irán, que parten desde una posición muy maximalista, y como quedará definido el control sobre el estrecho de Ormuz", detalla Coronil, poniendo negro sobre blanco el hecho de que las negociaciones de paz apenas acaban de empezar.

¿Quién controla Ormuz?

Además, la economista advierte que si Irán termina adjudicándose en solitario —o junto a Omán— el control de Ormuz, sentaría "un precedente complejo" que podría dar lugar a situaciones escabrosas en otros puntos marítimos a nivel mundial, a tenor de la Convención del Derecho del Mar de las Naciones Unidas. Sin embargo, Coronil es optimista de momento. "Permitir que pasen los buques durante dos semanas evita pensar en un escenario en que, si no se restableciese el tráfico durante el mes de abril, llegaríamos a una situación de escasez de crudos y derivados".

Más allá del alto al fuego, queda ver si la otra parte, Irán, hará por respetarlo. Coronil tiene sus dudas. "Con los cambios que ha sufrido el régimen, los intereses del presidente iraní ya no casan con los de la Guardia Revolucionaria", advierte la economista, anticipando que una ruptura del acuerdo podría liquidar con rapidez el alivio que han experimentado los mercados de capitales y materias primas.

Más de lo mismo

Los analistas de Fidelity, por su parte, no se han contagiado del optimismo por la tregua. "El riesgo de una escalada brusca sigue siendo elevado. Nuestro escenario central sigue siendo que el resultado final más probable será una resolución desordenada, con riesgos de cola que permanecen elevados durante esta fase del conflicto", apuntan.

"Teniendo en cuenta los daños en infraestructuras en toda la región del Golfo, el escenario del día después difícilmente supondrá un retorno a la normalidad previa a la guerra. Pese a la bajada del precio del Brent el 8 de abril, es poco probable que los mercados energéticos vuelvan rápidamente a niveles de precios previos al conflicto, ya que probablemente se mantengan primas geopolíticas permanentes", destacan los analistas, que pronostican un Brent por encima de los 85 dólares, un sobrecoste considerable en comparación al panorama pre-guerra.

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