La falta de una conciliación real que permita compaginar la vida familiar y la vida laboral hace que ni podamos a veces llegar a hacer las tareas básicas de la casa. Pero si toda la familia, incluidos los niños y niñas, se involucran en las tareas del hogar, puede hacerse un poco más llevadero, e incluso en algunos casos podemos reservarnos un ratito para poder descansar en el sofá.

Además, cuando nuestros hijos realizan tareas, están fomentando su responsabilidad así como su autonomía. Nuestros hijos e hijas asumen que deben realizar una serie de tareas para llegar a un objetivo común, que es tener una casa limpia y una familia más tranquila, así como fomentan su autonomía ya que ellos mismos hacen las cosas solos, muchas veces por imitación a sus progenitores.

Cuando implicamos a nuestros hijos desde pequeños en las tareas, pondrán mucha menor resistencia a seguir haciéndolo cuando son adolescentes.

Tareas que pueden hacer los niños según su edad

Desde los 2-3 pueden empezar a hacer pequeñas tareas los niños

Niños de 2-3 años

  • Meter los juguetes en una caja o cesto
  • Coger su ropa del suelo
  • Llevar cosas a sus padres

Niños de 4-5 años

  • Poner la mesa (siempre con supervisión)
  • Limpiar el polvo
  • Llevar la ropa a la lavadora
  • Alimentar a las mascotas
  • Preparar aperitivos muy sencillos

Niños de 6-7 años

  • Quitar el lavavajillas con los progenitores cerca
  • Tirar basura

Niños de 8-10 años

  • Pasar la aspiradora
  • Limpiar cristales y puertas
  • Limpiar los platos
  • Ayudarnos con comidas más elaboradas
  • Limpiar la cocina
  • Pintar paredes
  • Cambiar bombillas

¿Cómo podemos involucrar a nuestros hijos en estas tareas?

Os damos algunas claves para que nuestros hijos también hagan las tareas del hogar

Hacer mapas de búsqueda del tesoro

Podemos hacer un mapa simple de nuestra casa o de varias habitaciones para que nuestros hijos sepan donde tienen que recoger la basura de las papeleras o donde deben poner los juguetes para que estén ordenados.

Cronométrales

Si tienen una tarea semanal que pueden hacer sin temor a que rompan algo, podemos animarles a que cada semana lo hagan antes y más rápido. Por ejemplo, podemos cronometrarles a la hora de coger su ropa del suelo y llevarla al cesto de la ropa sucia, o podemos cronometrarles y apuntar sus tiempos a la hora de hacer la cama.

Competición

¿Por qué no hacemos una competición por saber quién quita antes las mantas de los sofás y se mandan a lavar en el menor tiempo posible? Si son varios los niños en casa, pueden ayudarse entre sí para que todos consigan el objetivo.

Darles a elegir

Podemos ofrecer a nuestros hijos diferentes opciones de tareas para que ellos puedan elegir. Quizás no quieren barrer y quitar el polvo, pero quizás prefieren alimentar a la mascota o sacar la basura.

No uses el chantaje y el premio

"Si haces esta tarea te llevas una piruleta". Esta es una frase que usamos para que nuestro hijo haga algo. Y sí, en el momento funciona, nuestro hijo hace la tarea y consigue su premio. Sin embargo, en la siguiente ocasión que tenga que hacer la tarea y no haya un premio, no lo hará.