Seguro que no quieres que tus hijos piensen que no son capaces, que no tienen talentos o que son inferiores si se comparan con los demás. Por eso es importante educar a nuestros hijos para que, como dice la psicóloga y autora de cuentos Begoña Ibarrola, “crezcan sabiendo que tienen un poder personal que nadie les puede quitar”, para que se sientan capaces, dignos de ser amados, únicos y valiosos.

Las expertas Begoña Ibarrola, Cristina Gutiérrez y Eva Bach nos explican cómo educar para que nuestros hijos tengan una autoestima buena.

Eva Bach señala que la alegría de vivir, que es la más importante, “consiste en saberse capaz de crecer y aprender” y no consiste en estar siempre contentos, negar o esconder los sinsabores de la vida o pensar que todo es posible. De este modo, parece claro que la alegría de vivir está muy relacionada con tener una autoestima buena.

Cristina Gutiérrez, pionera de la educación emocional en España y directora de la Granja Escuela de Santa María de Palautordera, recuerda que la autoestima se podría considerar “la belleza interior, que hay que currársela”. Para ayudar a nuestros hijos a ser conscientes de su nivel de autoestima y de lo que pueden hacer para mejorarla, nos propone el juego del termómetro de la autoestima: “Se trata de señalar cómo tienes la autoestima hoy señalando una parte del cuerpo. Si la tienes muy baja, por los pies o las piernas, eso significa que no ves tus fortalezas porque estás demasiado centrado en tus debilidades. Si te encontraras en esa situación, hazte una pregunta: ¿Qué te impide creerte que eres bueno en eso?”.

Por el contrario, Cristina también cree que “si la tenemos muy alta puede ser que nos hayamos olvidado de todo lo que podemos mejorar”. Y en este caso, recomienda “escribir tus hijos y tú las cosas que mejorar. Así le enseñamos que nosotros también tenemos cosas que mejorar y no pasa nada”.

Aquí Cristina nos da claves para ayudar a nuestros hijos a mejorar su autoestima, que pasan por el refuerzo positivo y el criticar su comportamiento sin dejar de subrayar nuestro amor incondicional:

Begoña Ibarrola recuerda que “la seguridad en uno mismo nace del convencimiento de que uno es valioso, de que tiene cosas que aportar a los demás”. Y ofrece muchas claves a padres y madres para ayudar a nuestros hijos a sentirse valiosos y únicos, partiendo, como Cristina, de “hablar con vuestros hijos de la autoestima, haciéndoles ver que tienen talentos y también limitaciones. Y que cuando se enfrenten a un problema donde se sientan limitados hay que recordarles sus talentos”. Hacer críticas positivas, hacerles ver que a nosotros las cosas no nos salen bien a la primera pero lo seguimos intentando y dejarles tomar decisiones son algunas de las claves que nos ofrece Begoña en su genial vídeo.

Claves para propiciar una autoestima sana en nuestros hijos

En resumen, si queremos “currarnos” que todos en la familia crezcamos con una autoestima sana, podríamos aplicar estas claves:

1.- Reflexionar en familia sobre la autoestima, sobre los talentos y puntos fuertes de cada uno y las cosas en las que nos gustaría mejorar, para reconocernos como seres únicos, valiosos y que tenemos cosas que aportar.

2.- Entender los errores y los aspectos en los que queremos mejorar como retos que nos empujan a superarnos y a aprender, y no como pruebas de que “no servimos”.

3.- No dar por sobreentendido el amor incondicional que sentimos por ellos, hacerles ver que su presencia en nuestras vidas es importante, valiosa y fuente de disfrute

4.- Formular críticas positivas sobre el comportamiento, sin minusvalorarnos por un comportamiento poco adecuado. Es mejor decir: “Por favor, no me hables ahora porque tengo que concentrarme en una cosa”, que soltarles: “¡Qué plasta! ¡No paras de hablar!”. O es mejor decirles: “Creo que sabes ordenar mejor tu cuarto” que decirles “Eres una desordenada, no hay quien entre en tu cuarto”.

5.- Valorar el esfuerzo más que los logros: En su ponencia, Francisco Castaño y Pedro Aguado nos hablaron de un genial experimento llevado a cabo por la psicóloga Carol Dweck, que propuso a dos grupos de niños realizar un ejercicio con puzles. A uno de los grupos los alabó como inteligentes por haberlo conseguido, y al otro por el esfuerzo. Los elogiados por el esfuerzo se animaban a retos más complicados y se motivaban, los elogiados por la inteligencia y por el resultado preferían ir sobre seguro por miedo a perder esa calificación de inteligentes, por miedo al error. En conclusión, si no quieres que tus hijos tengan miedo a equivocarse y se sientan menos valiosos por cometer errores, elogia su esfuerzo.

6.- Dejarles tomar sus propias decisiones y respetar su autonomía. No nos cansaremos de decir que sobreproteger a nuestros hijos no tiene nada de positivo para su autoestima, pues, con la mejor de las intenciones, les hacemos crecer pensando que no pueden, que no saben, que ya lo harán papá y mamá, que ellos sí que saben. Pensemos cómo nos sentiríamos si tuviéramos detrás alguien vigilando nuestros pasos, advirtiéndonos de supuestos peligros a cada paso que damos o diciéndonos: “deja, que ya lo hago yo”. Seguro que preferiríamos que nos dejaran un poco más a nuestro aire. Además, para ayudar a nuestros hijos a tener buena autoestima, es muy interesante impulsarles a tomar decisiones, desde qué ropa de invierno ponerme en un día frío, qué plan de los propuestos prefieres para las vacaciones o cómo proponemos resolver las peleas de la mañana para ir preparados al cole.