Xavier García Albiol ha sido desalojado este lunes de la alcaldía de Badalona. El dirigente popular, salpicado por los 'Papeles de Pandora', ha entregado la vara de mando al líder municipal del PSC, Rubén Guijarro. La oposición, unida para desbancar a Albiol tras destaparse que figura como apoderado de una 'off shore' en Belice, ha propiciado un nuevo gobierno en minoría para dirigir la ciudad durante un año y medio, hasta las elecciones del 2023, cuando volverán a medirse en las urnas.

Esta vez, no ha habido sobresaltos, negociaciones 'in extremis' ni jugadas maestras de última hora. La moción de censura ha salido adelante con el apoyo mayoritario de la sala: los 16 ediles de la oposición --el PSC, tiene seis ediles; Guanyem Badalona En Comú, cuatro; ERC, tres; Badalona En Comú Podem, dos; y Junts, uno-- frente a los 11 concejales del PP.

Albiol ha llegado aclamado por su equipo de gobierno y por una pequeña representación de la cúpula del PP catalán al Badalona Centre Internacional de Negocis (BCIN), una sede alejada del centro de la ciudad que ha evitado protestas en la calle y la imagen de Albiol saliendo del consistorio. El ahora jefe de la oposición ha dedicado sus diez minutos a criticar la maniobra de la oposición y a sacar pecho de una hoja de servicios en los barrios más desfavorecidos. Para él, la 'off shore' no es más que la "excusa" para echarle -defiende su legalidad-, "porque no ha habido un solo día en que no hayan intentado una moción", una afirmación que después se ha corroborado porque la mayoría de partidos han hurgado en que la alcaldía no podía ir a cargo de "políticas xenófobos y clasistas".

"Esta moción está basada única y exclusivamente, como ya viene ocurriendo en esta ciudad desde 2015, en el 'todos contra Albiol', forzada por la clase política en contra de la voluntad y de un sentimiento muy mayoritario de los vecinos de Badalona", ha insistido, retando a todos los grupos a medirse en los comicios del 2023 y asegurando ser validado por votantes de izquierdas y de derechas.

El ya nuevo dueño de la vara, Rubén Guijarro, ha querido dirigirse precisamente al perfil de votante 'albiolista' recordándole que Albiol ha tenido “una actitud poco ética e irrespetuosa” a la hora de responder sobre la 'off shore'. Comprometiéndose a estar a la altura y a ofrecer una obra política "transparente", gobernará con todos los grupos salvo Guanyem Badalona En Comú y el PP, porque las tensiones con los anticapitalistas se han mantenido, inmersos en una refriega que, si bien parecía enterrada tras dejar la alcaldía en manos del PP en mayo del 2020 por su incapacidad de llegar a acuerdos, ha resurgido ahora impidiendo su entrada en el gobierno municipal.

Albiol: "Hoy es un día triste para Badalona" Agencia ATLAS / EP

Las armas electorales

La mayoría de la oposición ha justificado el paso adelante para echar a Albiol como un muro contra "el racismo, el fascismo y la xenofobia". Desde Guanyem, Nora San Sebastián ha defendido así su voto y ha aireado las críticas al PSC por no haber llegado a un pacto de gobierno que les incluya. "No se equivoque, nuestro único proyecto no es echarle a usted, usted no es nadie. Echarle es desalojar de la alcaldía lo que representa, las cuentas escondidas en paraísos fiscales, al PP, el partido más corrupto del Estado, el clasismo y el racismo", ha deslizado sobre Albiol.

“Como soy antifascista, hoy echaremos a Albiol”, ha inquirido David Torrents, el único concejal de Junts, quien ha prometido que trabajará para que Guanyem entre en el gobierno municipal. Por su parte, desde Badalona En ComúAïda Llauradó, ha subrayado que Badalona no merece estar en manos de un político como Albiol, implicado en una 'off shore' y con una trayectoria marcada por la "demagogia" y por el uso de la seguridad como arma electoral.

El presidente de la sección local de ERC, Àlex Montornès, ha dicho a Albiol que si estaba gobernando hasta ahora no era por mérito suyo, si no por “demérito” de los partidos de la oposición, que en mayo de 2020 fracasaron en ponerse de acuerdo para articular una alternativa progresista tras la dimisión del exalcalde del PSC Álex Pastor.

La sesión se ha desarrollado entre aplausos y abucheos, ya que entre el público ha reinado la participación, cortada por el presidente de la mesa, Miguel Jurado, el 'guante de hierro' de Albiol, que ha cogido la batuta después de que Ramón Riera, que también figura en la 'off shore', haya alegado motivos de salud para no tener que jugar este papel.