Pedro Sánchez salió muy satisfecho de su cara a cara con Alberto Núñez Feijóo y la prueba es que este lunes, en una reunión en el Congreso con Diputados, senadores y europarlamentarios, anunció que "habrá más debates, dado el resultado". El presidente se siente victorioso tras pronunciar un primer discurso, muy trabajado, sobre la situación general del país, y una réplica, que también llevaba preparada, en la que intentó desmontar la imagen de buen gestor y político moderado de Feijóo.

La opinión en el partido y en el Gobierno es que lo consiguió. Y ahora un sondeo a medida del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) reforzará, probablemente, esta sensación. Este organismo ha hecho público que mañana miércoles dará a conocer los datos de una encuesta "flash" sobre el enfrentamiento parlamentario entre Sánchez y Feijóo, cuya motivación fundamental era la actual crisis energética. Una prospección bastante inusual ya que no se trata de un debate institucionalizado si no de un pleno surgido una propuesta del PP que el presidente aceptó.

'Flash' en campaña electoral

Si es más natural realizarlo tras un debate más reglado como el del estado de la nación, celebrado en julio pasado tras siete años en barbecho, y de hecho el CIS lo hizo. Ahora se trata de algo más 'ex profeso', que sigue una línea de sondeos flash que esta institución estrenó en la campaña electoral de las últimas elecciones catalanas y que ha repetido en más ocasiones. En estos casos el argumento que da el CIS es que cada vez más personas deciden su voto en los últimos días. En esta ocasión no es aplicable esta justificación.

Hasta mañana no se sabrá si, según el CIS, el debate del Senado lo ganó Sánchez o Feijóo pero los socialistas cuentan ya con un elemento a su favor. El periódico ABC publicó este fin de semana una encuesta de GAD 3 que daba como vencedor al presidente del Gobierno. Algo que, en ámbitos próximos al Gobierno, que apuntan a cierta cercanía entre esta empresa y el PP, se considera una demostración de que, efectivamente, Sánchez estuvo mejor.

El jefe del Ejecutivo sorprendió con esa réplica en la que glosó los supuestos errores cometidos por Feijóo y se preguntó, repetidamente, si obedecían a su "insolvencia" o su "mala fe". Bajó de este modo al barro contra el líder de la oposición, después de semanas en que los ministros y la cúpula socialista habían arreciado las críticas contra él. Con el PP por delante en los sondeos de intención de voto, en Ferraz y en el Gobierno defienden que tienen que "desmontar" a Feijóo para evitar que siga creciendo.

De este modo, además, consideran que logran también activar a su propio electorado, mucho menos movilizado que el de la derecha. "No es bonito pero había que hacerlo", aseguraban la semana pasada fuentes gubernamentales a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, medio del grupo Prensa Ibérica al que también pertenece este diario.