Los cuatro concejales y concejalas del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Valencia han renunciado a oficiar bodas. Así lo han confirmado fuentes del grupo municipal a Levante-EMV, de Prensa Ibérica. Se trata de "una decisión personal" de los regidores y regidoras de este partido que está actuando como "socio preferente" del gobierno municipal que lidera la popular María José Catalá. Cabe recordar que José Gosálbez, que repite como concejal pues ya fue el portavoz municipal en el anterior mandato, ya renunció en la anterior legislatura y los demás munícipes han seguido el mismo camino. En todos los casos, se trata de "una decisión personal", reiteran fuentes de Vox València.

Las mismas fuentes recuerdan que las bodas civiles "son competencia de la alcaldesa, que puede delegar en los concejales, los cuales pueden aceptar o no, es voluntario, en virtud del artículo 51 del Código Civil y de la Ley de Bases de Régimen Local". Las fuentes consultadas matizan que igual que las delegaciones "de funciones de gobierno recaen sobre los miembros del PP", esta función de celebrar bodas civiles, "al igual que las anteriores también la debe delegar la alcaldesa en los regidores del PP y no en los concejales de Vox".

No en vano, esta renuncia crea un problema organizativo en la denominada Unidad Matrimonial que depende de alcaldía. Desde el pasado 5 de julio hasta el próximo 29 de diciembre hay programadas hasta 36 bodas. De ellas, en octubre, noviembre y diciembre deben celebrarse 20 celebraciones nupciales. Estas ceremonias, hasta final de año, tendrán que ser oficiadas por concejales del PP, Compromís y PSPV. De hecho ya hay un listado con nombre y apellidos en el que figura a quien le corresponde hacerlo y un posible sustituto por si ocurre una causa de fuerza mayor. Por ejemplo, el próximo 11 de octubre tiene que casar la socialista María Pérez (Maite Ibáñez), el 13 de octubre el valencianista Sergi Campillo (Pere Fuset), el dia 20 el popular Juan Giner (Paula Llobet) y el 21 de este mes, el valencianista Ferran Puchades, con Eva María Coscollá como suplente. Como Vox ha renunciado a oficiarlas, el primer hueco que hay que llenar será el día 27 de octubre, donde estaba previsto que oficiara como titular Juan Manuel Badenas y como suplente estaba su compañera Mónica Gil. Y el del próximo 29 de diciembre, donde estaba previsto que casasen Mónica Gil y Cecilia Herrero, las dos concejalas de Vox.

Una atribución que delega la propia alcaldesa

La delegación de competencias para celebrar matrimonios civiles es una atribución de la alcaldesa que en su resolución para los meses de julio a diciembre ya explica que los concejales y las concejalas que componen la corporación, "la ejercerán de acuerdo con el calendario y turnos establecidos en función de sus posibilidades". El citado texto legal determina en su apartado tercero, que en caso de que ni el concejal titular ni el suplente puedan oficiar la boda, "en el supuesto de indisponibilidad sobrevenida", deberá ser su grupo municipal el que designe a un oficiante. En este caso, como ha renunciado todo el grupo municipal de Vox, la única solución posible es que esas bodas y esas fechas vacantes, sean asignadas a otros grupos municipales.

El PSOE dice que no hará el trabajo de Vox y que cubra los huecos el PP

Ayer mismo, fuentes del PSPV-PSOE advirtieron que sus concejales no cubrirán esas vacantes. "Que el PP cubra a sus socios preferentes -en alusión a Vox- a los que les pone el sueldo para no trabajar", denunciaron fuentes del grupo liderado por Sandra Gómez. El equipo de alcaldía y, por extensión, los populares "tendrán que reorganizar" este calendario, y los socialistas de València ya lo han advertido: "El PSOE no le va a hacer el trabajo a Vox". Con un elemento añadido, al margen de los casos en que los novios hayan pedido que un concejal en concreto los case, por afinidad personal o familiar, la mayor parte de estas ceremonias afectan a contrayentes que han programado estas fechas en función de sus intereses personales -lógicos para esta cita- como la celebración del banquete, la disponibilidad de días libres o el posible viaje nupcial. Si nadie cubre las bajas de los concejales de Vox, de esos días, "esas parejas pueden tener un serio disgusto", finalizan los socialistas.