GUERRA PODEMOS SUMAR
La izquierda andaluza exhibirá la soledad de Podemos en un gran acto en septiembre
IU, Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz confían en encontrar un candidato de consenso para las próximas andaluzas

Imagen de la última campaña de Por Andalucía en 2022, con la presencia de Yolanda Díaz. / Joaquin Corchero / Europa Press
La izquierda andaluza no espera a Podemos y prevé celebrar un gran acto en septiembre para arrancar la precampaña de las elecciones autonómicas, que se celebrarán como tarde el próximo junio. Izquierda Unida, Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz han reeditado la coalición Por Andalucía, pero lo han hecho sin el partido morado, que prioriza estrategia nacional para relanzar a su candidata, Irene Montero, como alternativa a los partidos que hoy día forman parte del Gobierno.
Una de las incógnitas que envuelve el acto es si para entonces ya habrán nombrado a un candidato que se enfrente en las urnas a Juanma Moreno. La idea es buscar a una figura de consenso entre las distintas fuerzas, y el objetivo es poder arrancar el curso político en septiembre con el nombre encima de la mesa. En caso de no lograr un acuerdo, ya existe un documento de primarias diseñado inicialmente por IU y que está siendo objeto de negociación entre el resto de fuerzas, para que llegado el caso los distintos aspirantes compitan en una votación. Cómo se creará el censo para unas eventuales primarias y cómo se desarrollarán las votaciones son algunos de los asuntos que debaten estos días los partidos integrados en Por Andalucía, que también negocia ya los nombres y puestos de las listas electorales. Un proceso del que Podemos se ha apartado.
Junio era el plazo máximo fijado por IU para lanzar la candidatura campaña con y arrancar la precampaña a la vuelta del verano con ciertas garantías, aunque Podemos siempre ha rechazado esta fecha, asegurando que no responde a sus tiempos. En IU atribuyen el rechazo de Podemos a unirse a la coalición al haber dado "prioridad" al ámbito nacional, donde mantienen una guerra abierta con Sumar y los partidos integrados en ella, con el objetivo de relanzar a Irene Montero como líder de la izquierda alternativa. Una posición que consideran impuesta desde la dirección estatal de Podemos, y que contrasta con la buena sintonía que existe con los tres diputados morados en el Parlamento de Andalucía.
Las negociaciones para reeditar la candidatura Por Andalucía llevan produciéndose meses. Aunque los dirigentes andaluces de Podemos han exhibido su sintonía con IU, con quien comparten grupo parlamentario, lo cierto es que el discurso de la cúpula morada ha condicionado fuertemente la situación. La propia secretaria general de Podemos, Ione Belarra, condicionó cualquier acuerdo en Andalucía a la salida de Izquierda Unida del Gobierno de coalición a cuenta del debate sobre el gasto militar, en línea con anteponer una alianza estatal a cualquier pacto territorial para lograr que IU deje de apoyar a Yolanda Díaz en el plano nacional.
La relación con los tres diputados de Podemos se mantiene en estos momentos dentro de la normalidad. En las propias filas de Podemos Andalucía, coordinado por Raquel Martínez, hay sectores más duros como el de Susana Hornillo o el diputado Juan Antonio Delgado, reacios a alcanzar cualquier acuerdo con IU, mientras el resto de perfiles han evitado hasta el momento romper todos los puentes.
El acto de septiembre, en el que participarán perfiles independientes de la sociedad andaluza, dejará en evidencia la soledad de Podemos en el escenario electoral. En Por Andalucía recelan de que los morados mantengan el veto a la candidatura y que sólo escenifiquen acercamiento en el último momento, repitiendo el esquema de 2022. Advierten sin embrago que en esta ocasión, si Podemos quiere sumarse más adelante, "tendrán que aceptar las reglas de juego". Es decir, tendrán que aceptar el modelo de candidatura y el reglamento de primarias.
El escenario para Podemos es desfavorable en caso de presentarse en solitario a los comicios. En las últimas andaluzas de 2022, Podemos tensó la cuerda de las negociaciones hasta el extremo. Tanto es así que la firma de los morados para sellar la coalición con IU y Sumar llegó en el último minuto y no entró en el registro. A efectos oficiales, Podemos no tiene representantes en el Parlamento Andaluces a día de hoy, pese a que tres dirigentes morados se sientan en la cámara tras ser incluidos en las listas como independientes.
Esta situación hace que el partido de Belarra carezca de derechos de cara a una próxima campaña, donde no está claro que pudieran disponer de financiación, de espacios publicitarios en medios públicos o de presencia en debates electorales. Unas condiciones que complicarían aún más el escenario de Podemos en caso de ir en solitario, en una fractura que de producirse afectaría a los resultados de toda la izquierda.
