Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Corrupción

Bolaños acusa al PP de poner en venta el BOE por el caso Montoro: “Se privatizó el propio Gobierno”

El Gobierno trata de extender sospechas sobre Feijóo por su intención derogar leyes como la de vivienda. “¿Hay algún poderoso detrás?”, se preguntan en referencia a los presuntos cambios legales a cambio de pagos por parte del ex ministro de Hacienda

El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, el pasado jueves durante su participación en el Afterwork  de EL PERIÓDICO.

El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, el pasado jueves durante su participación en el Afterwork de EL PERIÓDICO. / Ferran Nadeu / EPC

Madrid

El Gobierno sigue centrado en lanzarse de lleno contra el PP por el caso Montoro y tratar de cercar por ello a Alberto Núñez Feijóo. El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Justicia, elevaba el tono este lunes para calificar como “comportamientos gravísimos” los hechos de los que se da cuenta en el sumario del caso. “Es el PP en estado puro”, concluía en referencia a que “el BOE estaba en venta para los poderosos”. De confirmarse los extremos apuntados en la investigación por la que se ha imputado al ex ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y su equipo en el ministerio de Hacienda por modificar leyes a cambio de pagos, Bolaños hacía hincapié ante los medios antes de participar en un curso de verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) sobre el hecho de que mientras se “estaba recortando a pensionistas, trabajadores y mujeres” desde el departamento de Montoro se daban “regalos a los poderosos que lo podían pagar”.

“No es privatizar servicios públicos, sino que también se provatizó el propio Gobierno”, resumió respecto a la presunta operativa de rebajas de impuestos y otras modificaciones legales a cambio de pagos al despacho fundado por el ex ministro. Los socialistas tratan de elevar las sospechas a Feijóo trazando una línea entre los anteriores gobiernos populares de los que formó parte Montoro con la actual dirección de Génova. Por una parte, acusando al líder del PP de falta de explicaciones, de “prolongar su silencio” y señalando que recuperó para su equipo económico a alguno de los imputados, como es el caso del ex secretario de Estado Miguel Ferré. Por otra, poniendo en duda si Feijóo actuaría en beneficio de las pretensiones de grandes empresas si llega al Gobierno. “La única pregunta a Feijóo es si Génova 13 sigue teniendo el cartel de ‘se vende’, dijo en referencia a su pretensión de derogar leyes del Ejecutivo socialista como la de vivienda. “¿Hay algún poderoso detrás?”, inquirió Bolaños.

Desde que el pasado viernes se levantó el secreto de sumario del caso, en el PSOE han elevado la presión para acusar a la actual dirección de Génova de amparar la corrupción ante la falta de reacción. “No ve necesidad de decirle a los españoles que están tomando medidas para que no vuelva a pasar”, señalaban fuentes socialistas deslizar sus sospechas: “La reacción de Feijóo, además de una vergüenza, deja muchas dudas por su tibieza”. Esta misma mañana, la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, calificaba la respuesta por parte de la actual dirección popular de “tibia” para intentar marcar distancias con el “no todos somos iguales”. En el PP, por su parte, siguen la misma línea argumental para rechazar que se pueda equiparar este caso con la presunta trama por la que está en la cárcel el ex secretario de Organización del PSOE: “aquí no están oyendo hablar de mordidas, de prostitutas, de colocación de amigas, de cátedras que no existen.

El titular de Transición Digital, Óscar López, calificaba los hechos que se están conociendo de esta investigación como algo "verdaderamente aterrador" e involucraba en la trama a todo un Gobierno con la misma forma de actuar: "Desde la cúspide hasta abajo". Durante una entrevista en RNE, López se referió para ello tanto al caso Kitchen, con "el Ministerio de Interior a disposición de espiar a rivales políticas", como al caso Gürtel, con "el resto de ministerios adjudicando obras y servicios para cobrar comisiones".

Desde Ferraz y el Gobierno han pasado al contraataque con el caso Montoro como punta de lanza, con el objetivo de cambiar el foco, neutralizar las “lecciones” de los populares contra la corrupción y agitar el argumento de que los socialistas actúan contra ella y los populares “la tapan”. No se trata tanto de taponar trasvases de votos, sino de diferenciar una corrupción supuestamente acotada con una que tildan de sistémica.

"Pasado y presente"

“Estamos ante la venta de leyes por dinero y Feijóo desaparece”, denuncian los socialistas desde que estalló este caso mientras se afanan por trazar una línea continuista con la actual dirección popular: “Montoro es pasado, pero también es presente del PP”. En Génova tratan de descargar en Montoro las explicaciones, además de marcar distancias al argumentar que no tiene “ninguna vinculación laboral” con el partido.

El Ministerio de Hacienda movió ficha el pasado viernes con el cese de Óscar del Amo y Rogelio Menéndez, imputados junto al exministro Cristóbal Montoro durante su etapa de en el Gobierno. El primero seguía en el organigrama de Gobierno como subdirector general de Tributos Locales, mientras que el otro lo hacía en la sociedad estatal dependiente de Hacienda, Loterías y Apuestas del Estado. 

Tracking Pixel Contents