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Aritmética parlamentaria

El parón parlamentario por Navidades da margen a Sánchez para reconducir la relación con Junts

Los posconvergentes darán un ligero respiro al Ejecutivo y aprobarán algunas medidas ya pactadas en el pleno de la próxima semana, el último del año

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una foto de archivo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una foto de archivo.

Miguel Ángel Rodríguez

Miguel Ángel Rodríguez

Madrid

La próxima semana se celebrará el último pleno del año en el Congreso, salvo sorpresa de última hora, y todo apunta a que el Gobierno logrará algunas victorias -también tiene derrotas aseguradas- con el voto favorable de Junts. Después, la Cámara Baja echará el cierre hasta la segunda semana de febrero, ocho largas semanas en las que Pedro Sánchez podrá buscar nuevamente el apoyo de los posconvergentes y rearmar una mayoría parlamentaria que le permita caminar en la legislatura.

"Es el PSOE quien ha bloqueado la legislatura con sus incumplimientos", ha aseverado este miércoles la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, después de que Sánchez reconociera el martes sus fallos en la relación con los posconvergentes. El 'mea culpa' del presidente del Gobierno fue acompañado por la aprobación en el Consejo de Ministros de un decreto ley con medidas exigidas por los de Carles Puigdemont y que la propia Nogueras ha confirmado que respaldarán cuando se vote en la Cámara Baja la próxima semana.

Los posconvergentes darán el visto bueno a esta norma porque, dicen, incluye medidas que ya estaban pactadas de antemano. Entre otras cosas, incluye aumentar el margen de gasto en entidades locales y provinciales para poder realizar más inversiones o ampliar los plazos para promover la digitalización en procesos de facturación. Este no será el único 'sí' de Junts. Los siete diputados votarán también a favor de la ley de Atención a la Clientela -que regresa del Senado para su aprobación definitiva-, también acordada con anterioridad, y que establece que las grandes empresas deban responder a los clientes en las lenguas cooficiales cuando así lo deseen.

No obstante, falta por ver qué hará Junts con los otros dos decretos que se votan, uno relativo a ayudas a La Palma y otro con la subida salarial de los funcionarios. Lo que sí que está perdido, y el Gobierno ya lo ha asumido, es la senda de estabilidad, que se debatirá nuevamente después de que PP, Vox, Junts y UPN la tumbaran la pasada semana. El Gobierno está obligado a impulsar los objetivos de déficit dos veces antes de poder recurrir a la última senda aprobada para confeccionar los Presupuestos.

El calendario

Con estas votaciones, el Ejecutivo dará por cerrado el año parlamentario. La siguiente semana no hay sesión en el Congreso para respetar la campaña electoral en Extremadura y después llega Navidad. Además, como marca la Constitución, todo el mes de enero es inhábil y las Cortes no se vuelven a reunir hasta la segunda semana de febrero. Todo ello siempre que no sea necesario un pleno extraordinario para aprobar algún decreto ley que requiera cierta urgencia.

Así, una vez solventada la próxima semana, Sánchez tendrá cerca de dos meses para encarrilar, nuevamente, la relación parlamentaria con los posconvergentes. De no hacerlo, resulta complejo que el Ejecutivo pueda sacar adelante alguna medida, ya que tras la encarcelación del exministro de Transportes y exdirigente secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, la simple abstención de Junts deriva en una derrota del Gobierno ante el bloque de PP, Vox y UPN.

Junts ve difícil volver a tender puentes con el Gobierno. Sin embargo, no cierran del todo la puerta y señalan que el camino pasa porque el Ejecutivo ponga en marcha todos los compromisos pendientes, como el uso del catalán en la Unión Europea o el traspaso de competencias en inmigración a Catalunya.

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