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Barómetro Municipal 2025

Collboni ganaría las elecciones en Barcelona, pero la oposición repunta y la ciudadanía se muestra pesimista

Casi la mitad de los barceloneses cree que la ciudad empeorará, mientras ERC y Aliança ganan apoyo entre el electorado

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante un pleno en el Ayuntamiento de Barcelona.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante un pleno en el Ayuntamiento de Barcelona. / Europa Press

Gisela Macedo

Barcelona

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, mantendría al PSC como la fuerza más votada en la ciudad si ahora se celebraran elecciones municipales, pero los partidos de la oposición muestran un repunte en valoración ciudadana y aumenta el pesimismo sobre el futuro de la ciudad, según el último Barómetro Municipal del ayuntamiento, correspondiente a la segunda mitad del 2025. El estudio, elaborado por la Oficina Municipal de Datos del Ayuntamiento de Barcelona, se basa en 803 entrevistas realizadas entre el 17 y el 30 de noviembre, cuyos resultados se han hecho públicos este martes.

En la valoración de los líderes municipales, Collboni alcanza la nota más alta del mandato con un 5,2 sobre 10 y es el líder más conocido, con un 80% de reconocimiento entre los encuestados. Jordi Martí Galbis (JuntsxBCN) y Elisenda Alamany (ERC) empatan con la misma nota que el alcalde, un 5,2, aunque con menor conocimiento: más del 80% de los encuestados no conoce a Martí Galbis y el 58,9% no conoce a Alamany, según la encuesta. No llegan a aprobar Janet Sanz (BCNComú), Daniel Sirera (PP) ni Gonzalo de Oro-Pulido (VOX).

El PSC ganaría y Aliança entraría en el pleno

Respecto a la intención de voto, el PSC se mantiene líder con un 12,1%, ligeramente por encima del 11,9% de los votos obtenido en las últimas elecciones municipales de 2023. Le sigue ERC con un 7,8%, lo que lo sitúa como segunda fuerza, y BCN en Comú se coloca en tercer lugar con un 6,9%. Aliança Catalana entraría por primera vez en el pleno y se situaría como cuarta fuerza con un 3,9%, superando a Junts per Barcelona (3,4%). PP, CUP y VOX obtendrían porcentajes similares: 2,4%, 2,3% y 2,1%, respectivamente. Cabe tener en cuenta, eso sí, que un 43,2% de los encuestados no sabe qué votará o no quiso contestar a esta pregunta.

Sobre la entrada de Aliança Catalana en la estimación de voto, la primera teniente de alcalde, Laia Bonet, ha advertido este martes en rueda de prensa que “no es un fenómeno nuevo en la ciudad; ya tenemos dos concejales de extrema derecha de Vox”, y ha expresado su inquietud al respecto: “nos preocupa mucho que el discurso de odio pueda ganar terreno en Barcelona”.

Ciudadanos más pesimistas

Más allá de la fotografía política, el barómetro refleja un mayor pesimismo entre los barceloneses. A la pregunta sobre si Barcelona ha mejorado o empeorado en el último año, el 55 % de los encuestados considera que la ciudad ha empeorado, frente al 45,7% de junio de este mismo año y el 49,5% de junio del 2024. Solo el 20,4% cree que la ciudad ha mejorado, casi diez puntos menos que en junio del 2025 (30,2%). Aunque estos niveles están por debajo de los máximos registrados entre el 2020 y 2022, cuando más del 60% de los barceloneses afirmaban que la ciudad había empeorado, la tendencia vuelve a ser negativa.

El barómetro también refleja un empeoramiento del ánimo entre los barceloneses cuando miran al futuro. Casi la mitad de la ciudadanía, un 47,6%, cree que Barcelona empeorará. Se trata del nivel de pesimismo más alto desde el 2022 y ha crecido casi diez puntos más que en junio, cuando esta opinión se situaba en el 38,3%. Paralelamente, el porcentaje de quienes confían en que la ciudad mejorará cae hasta el 47,6%, frente al 51,4% de junio y se aleja de los datos previos a la pandemia, cuando más del 57% veía el futuro de Barcelona con esperanza.

Este cambio de ánimo ciudadano complica el contexto político para el actual gobierno de Jaume Collboni. Y es que, aunque el PSC sigue liderando las encuestas, la sensación de que la ciudad va a peor y la pérdida de confianza en una mejora futura apuntan a un desgaste que, si se mantiene o empeora, podría acabar reflejándose en las urnas, llegado el momento.

Alamany (ERC): "Somos una alternativa sólida"

Por su parte, desde ERC Barcelona celebran que “a día de hoy, ERC Barcelona obtendría siete concejales" y subrayan que "mientras el resto de grupos municipales retroceden —excepto la extrema derecha—, ERC es la única fuerza que continúa avanzando y ganando apoyo social”.

"ERC ya es la segunda fuerza en Barcelona, solo por detrás del PSC, reforzando su papel como alternativa sólida y con proyecto de ciudad", valora su portavoz, Elisenda Alamany. Así mismo, fuentes del partido recuerdan que, hace dos años, Alamany obtuvo una valoración de 4,7 sobre 10, y que esta ha aumentado hasta situarse en el 5,2 de este último barómetro.

Martí Galbis (Junts): "Los datos son demoledores"

Por su parte, Jordi Martí Galbis, presidente del grupo municipal de Junts per Barcelona, ha criticado duramente el Barómetro Municipal y la gestión de Collboni. Según Martí, “el Barómetro municipal está sistemáticamente sesgado, sobrerepresenta a los votantes del PSC y ERC e infrarrepresenta a Junts, pero aun así los datos son absolutamente demoledores contra el alcalde”. El líder de Junts ha añadido que “el Gobierno socialista en minoría y sin proyecto condena Barcelona al desencanto, al pesimismo y a la desesperanza”.

Martí Galbis ha puesto especial énfasis en la gestión del alcalde en materia de vivienda, subrayando que se ha disparado hasta el 32,8% como principal problema de Barcelona, tres puntos más que hace seis meses. "Cuanto más dice Collboni que la vivienda es su prioridad, más se agrava el problema. Es la demostración clara de que sus políticas han fracasado estrepitosamente”, ha aseverado.

Sirera (PP): "Barcelona necesita un cambio"

Daniel Sirera, líder del grupo municipal del PP, también ha cargado contra Collboni tras conocer los resultados de las encuestas: “Barcelona necesita un cambio de rumbo porque Collboni ha demostrado ser incapaz de gestionar la ciudad. No resuelve los problemas reales: aumenta la inseguridad, la vivienda es cada vez más inaccesible y la calidad de vida empeora. Barcelona le queda grande”, ha dicho.

Asimismo, Sirera ha destacado que más de la mitad de los barceloneses cree que la ciudad ha empeorado en el último año y ha advertido que la agenda política del alcalde no responde a las necesidades reales de los barrios: “Cuando acceder a un piso se convierte en el principal problema, no estamos ante un fallo puntual, sino ante años de malas decisiones. Barcelona necesita un ayuntamiento que gobierne, que tome decisiones y deje atrás años de improvisación y parálisis”.

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