Choque
El Guernica tensa aún más las relaciones del PP con el PNV tras tildar Ayuso de "catetada" su traslado
Populares y jeltzales acumulan varios encontronazos durante la legislatura

Lucía Feijoo Viera

En la ya tensa relación entre el PP y el PNV -con insultos y amenazas de por medio- se ha colado ahora el Guernica de Pablo Picasso. El cuadro, que representa el horror de la Guerra Civil, ha sido el protagonista de un choque entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el líder de los jeltzales, Aitor Esteban, sumando una nueva muesca a la complicada relación entre ambos partidos desde la moción de censura de Mariano Rajoy.
Este domingo, la dirigente madrileña tachó de "ciegas, absurdas y catetas" las pretensiones de Esteban de que el Guernica, actualmente expuesto en el Museo Nacional Reina Sofía, se trasladara al País Vasco. "El Palacio Euskalduna es mitad obra de un madrileño; el puente Zubizuri, de un valenciano; el Kursaal, de un navarro; el Santuario de Aránzazu, de un navarro y un madrileño. En el Museo de Bellas Artes de Bilbao hay obras de Antonio López, Goya y Sorolla", respondía Díaz Ayuso en un mensaje publicado en X, antes de tildar la petición de un "burdo negocio político".
Esteban, que en los últimos años ha tenido varios encontronazos con los populares, no tardaba en contestarle: "La memoria histórica no es compatible con la catetada de que tu principal reivindicación nacional sea tomarse una caña en una terraza". Díaz Ayuso ha preferido no continuar con esta disputa.
La dirección nacional del PP, por su parte, se agarró a los criterios estrictamente técnicos de la polémica, evitando respaldar o desautorizar los epítetos de Ayuso, informa Mariano Alonso Freire. Preguntado por ella en la rueda de prensa habitual de los lunes después de la primera reunión del Comité de Dirección tras la Semana Santa, el vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, se remitió al informe redactado por los técnicos del Reina Sofía, cuyas conclusiones desaconsejan "rotundamente" el traslado de la célebre obra, algo que argumentan así: "Su formato, naturaleza de los elementos que la componen y estado de conservación, junto con los numerosos daños sufridos a lo largo del tiempo, la hacen especialmente sensible a todo tipo de vibraciones que son inevitables en los transportes para obras de arte. Dichas vibraciones podrían generar nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros en el soporte".
Para Bravo, "los políticos tenemos que tratar de impulsar que pasen cosas buenas, pero siempre respetando a los técnicos. Si dicen que el Guernica no debe viajar y que debe estar donde está, creo que los políticos tenemos poco más que opinar". Concluyó.
La ristra de conflictos
Este nuevo encontronazo se produce un mes después de que Alberto Núñez Feijóo se reuniera con Esteban para destensar las relaciones entre ambas formaciones. Los populares tienen al PNV en el punto de mira desde que en 2018 aprobaran los Presupuestos Generales que presentó Rajoy y a las pocas semanas apoyaran una moción de censura en su contra, permitiendo la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa. Desde entonces, los rifirrafes en el Congreso han sido continuos.
"Torpe, que eres un torpe", fueron unas de las primeras palabras públicas que Esteban dedicó al ahora secretario general del PP, Miguel Tellado, en agosto de 2024. Aquel ataque, impropio del tono habitual del líder del PNV, demostraba el mal estado de las relaciones. Y todo fue a peor. En enero de 2025, Tellado llamo "miserable" a los jeltzales por haber pactado el traspaso de un palace en París. "Tampoco puedo esperar gran cosa en cuanto a solidez ideológica de alguien que empezó en la izquierda nacionalista gallega y que está defendiendo posiciones absolutamente derechistas y yo diría que neofascistas", dijo Esteban, antes de llamar a Tellado "maleducado" y, nuevamente, "torpe".
El último de los tropiezos se produjo en verano de 2025, cuando los populares intentaron vincular al PNV con los presuntos casos de corrupción que afloraron en el seno del PSOE. Desde entonces, el propio Esteban ha avisado a los conservadores de que no podrán contar con su apoyo en una hipotética investidura de Feijóo mientras mantengan los "ataques gratuitos". Y la disputa por el Guernica no parece ayudar.
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