Cada año, la Caja Rural de Extremadura organiza y lleva a cabo la entrega de 9 premios que tienen como objetivo poner en valor la alta calidad de los productos extremeños y el esmero y tesón que ponen nuestros productores en la elaboración de esos frutos que nacen en nuestra tierra.

Los Premios Espiga, que nacieron con la voluntad de resaltar esa calidad de nuestros productos, han llegado a convertirse en auténticos galardones codiciados por aquellos productores que quieren tener un sello de calidad que les permita hacerse sitio en los mercados. Alguien ha llegado a declarar que son «los Óscar a la calidad de los productos extremeños».

Caja Rural de Extremadura se siente muy orgullosa de colaborar al relanzamiento de lo que Extremadura sabe hacer bien y a que se reconozca a todos aquellos que ponen esmero e ilusión en lo que hacen.

Nuestros premios veteranos son los que reconocen la calidad de nuestros jamones Denominación de Origen Dehesa de Extremadura, auténticos manjares, valorados, no sólo en nuestro país, sino más allá de nuestras fronteras. Hoy día, decir ‘Jamón de Extremadura’ es decir calidad y, si tiene el sello del Premio Espiga, contará con la seña de la excelencia en este producto.

El año pasado inauguramos los Premios al Queso extremeño, otro de los manjares de los que podemos sentirnos orgullosos en nuestra tierra. Tenemos las tortas mejor hechas y más valoradas del mundo, elaboradas con un estilo tradicional y con una garantía de sabor. Los quesos de los Ibores son otro lujo del que podemos presumir en Extremadura.

Lujo que se extiende a nuestros vinos Denominación de Oriben Ribera del Guadiana. Podemos decir, sin rubor, que tenemos muchos de los mejores bodegueros que hay en España. Personas que miman el producto que elaboran y que han conseguido poner en el mercado un excelente vino que cada día es más valorado.

También se premia a un producto revelación de nuestra agroindustria, algo que ha revolucionado la zona de Almendralejo por la calidad que ha alcanzado: el cava de Extremadura. Muchos de nuestros cavas, si no todos, pueden competir sin complejos con los elaborados en otros territorios. Su calidad ha sido reconocida por los jurados de procedencia nacional que seleccionan a los ganadores.

Pero no nos quedamos aquí, los Premios Espiga también reconocen la calidad de nuestro cordero, algo de lo que no podemos privarnos, ni en éstos ni en ningún día del año.

El deporte y el esfuerzo de los más jóvenes también son objeto de reconocimiento a través de los Premios Espiga. Si queremos una sociedad más justa y preparada, tenemos que infundir en nuestros jóvenes los valores del respeto, la cooperación y el esfuerzo. Nada se regala, todo se consigue trabajando y con sacrificio.

En estos días tan difíciles que nos está tocando vivir, Caja Rural de Extremadura no ha querido hacer un paréntesis en la entrega de estos Premios. Ha continuado organizando los concursos y ha tratado de aportar su granito de arena a la recuperación de la normalidad que todos ansiamos.

Estamos a punto de vivir unas fiestas diferentes a las de otros años, es posible que no puedan ser tan concurridas como las de otros pasados. Caja Rural de Extremadura sugiere que estos días pongamos en nuestras mesas nuestro jamón de la Dehesa de Extremadura, maridado con nuestro extraordinario cava. Que al lado tengamos el mejor queso de España, el nuestro, junto al cordero extremeño, para tomarlo con esos vinos de calidad que aquí se producen.

Caja Rural de Extremadura quiere que la normalidad llegue pronto, que la salud se recupere y que todos volvamos a disfrutar de lo bueno que tiene nuestra tierra.

José María Portillo

Director General de Caja Rural de Extremadura