En el campo se roba prácticamente de todo. Se sustraen producciones agrarias, desde aceitunas a melones o sandías; tampoco el tamaño es obstáculo a la hora de hurtar animales, no están a salvo los de menor tamaño, como las abejas, pero tampoco faltan los robos de otros que pueden llegar a pesar varios cientos de kilos, como los terneros. Por no hablar de maquinaria, aperos y cualquier otro objeto susceptible de ser revendido: contadores, placas solares, cableado, conducciones....

El año pasado en Extremadura se contabilizaron 728 sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas, una media de dos al día. Fue la cuarta comunidad autónoma donde hubo un mayor número de ellas, tanto en términos absolutos como en relación la cifra de explotaciones existentes, de acuerdo a los datos dados a conocer por la Unión de Uniones. Badajoz es, con 507, la tercera provincia española con un mayor volumen de denuncias, solo superada por Valencia (750), y Sevilla (584).

En todo el país las infracciones ascendieron a 8.268, un 14% menos en comparación a las que se produjeron en el 2019, un descenso que vino motivado por las restricciones a la movilidad que se impusieron para intentar controlar la pandemia. Estos datos no incluyen a Cataluña, cuya información no está disponible en las fuentes consultadas del Ministerio del Interior. «Y estos son sólo los casos que se denuncian y teniendo en cuenta que tres meses se estuvo en confinamiento», se lamenta desde esta organización agraria a través de un comunicado. «También es verdad que, en ocasiones, los propios agricultores y ganaderos no denuncian por la dificultad que les supone hacerlo, con sistemas administrativos poco ágiles así como por el desaliento ante la sensación de impunidad con que opera esta delincuencia», se apostilla. 

En este sentido, se recomienda denunciar siempre que se produzca un suceso de este tipo. «Si no tenemos los datos reales del problema, será más difícil que nos hagan caso para encontrar soluciones», se esgrime.

Pocas de ellas son esclarecidas

Apenas 147 de estas sustracciones cometidas en la comunidad autónoma fueron esclarecidas, según estas estadísticas, lo que supone que solo se conoce la autoría de uno de cada cinco robos cometidos en el ámbito agrario (20,2%), porcentaje de resolución muy similar al que se promedia en el conjunto del país, que es del 18%. Entre los hurtos, la proporción es del 16%, de un 13% en los robos con fuerza y de un 28% en los robos con violencia o intimidación.

Por esta razón, desde este colectivo agrario se solicita al Gobierno «un refuerzo de los recursos personales y materiales para la lucha contra esta delincuencia para que las fuerzas y cuerpos de seguridad puedan hacer un trabajo más eficiente y un esfuerzo en desarrollar e incorporar métodos innovadores tanto en la prevención de estos delitos, como en su persecución y resolución».