Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Galardón para el caldo de una cooperativa de la comunidad autónoma

Un vino extremeño, elegido como el mejor tempranillo joven de España

Zaleo Tinto, elaborado en la bodega experimental de Viñaoliva, ha recibido la medalla de oro en su categoría en los Premios Baco Cosecha 2024

Manuel García, enólogo de Viñaoliva, realiza pruebas de control en el laboratorio de este grupo cooperativo.

Manuel García, enólogo de Viñaoliva, realiza pruebas de control en el laboratorio de este grupo cooperativo. / Alberto Calvo Báez

El Periódico Extremadura

El Periódico Extremadura

Cáceres

Zaleo Tinto, el tempranillo joven elaborado en la bodega experimental de Viñaoliva, ha sido reconocido como el mejor vino joven de su categoría en España en los Premios Baco Cosecha 2024, en los que ha recibido la Gran Medalla de Oro, el máximo galardón del certamen. «Un hito que consolida el papel de Viñaoliva en el panorama vitivinícola nacional y pone de nuevo el foco en Extremadura como tierra de vinos con identidad, potencial y calidad», se incide desde este grupo cooperativo, el de mayor facturación de toda la comunidad autónoma, en un comunicado.

415 vinos participantes

Organizados por la Unión Española de Catadores, los Premios Baco «son el concurso más prestigioso dedicado exclusivamente a los vinos jóvenes», se remarca. En esta edición de los galardones han concurrido 415 caldos evaluados en estricta cata a ciegas. Además, se estrenaba pódium varietal, reconociendo a las mejores cepas autóctonas del país. Y es aquí donde el Zaleo Tinto se ha impuesto como el mejor tempranillo joven de España, «destacando por su expresión varietal, frescura y equilibrio».

El cliente de un establecimiento hostelero sostiene una copa de Zaleo Tinto.

El cliente de un establecimiento hostelero sostiene una copa de Zaleo Tinto. / Alberto Calvo Báez

El vino premiado forma parte del trabajo en la bodega experimental de Viñaoliva, un espacio pensado para innovar, adaptarse al mercado y desarrollar nuevos caminos enológicos sin perder de vista la esencia de Extremadura. Zaleo ya se comercializa en más de quince países, y este reconocimiento confirma su crecimiento internacional con una base sólida enfocada a la calidad, el carácter y el territorio.

 «No es solo un reconocimiento a un vino, es la prueba de que el camino que estamos recorriendo es el correcto. Las decisiones que se están tomando, el enfoque hacia la calidad, la innovación y la conexión con el mercado están dando sus frutos. Y lo más importante, nos están haciendo crecer desde lo que somos, sin renunciar a nuestra identidad de ser extremeños», explica Alberto Carrillo, director general del Grupo Viñaoliva.

Una cultura de cultivo

En esta línea, defiende Carrillo, «debemos seguir apostando por lo nuestro, por el producto, por nuestra cultura de cultivo y por esta región que cada vez demuestra con más claridad que aquí se pueden hacer las cosas muy bien. Y fuera se está valorando. Solo tenemos que creérnoslo, seguir en esta línea de trabajo serio, adaptado a los mercados y con la ilusión de seguir creciendo. Llevamos a Extremadura en nuestros vinos, y ese es nuestro mejor argumento en el mundo».

Un trabajador durante la vendimia en Tierra de Barros.

Un trabajador durante la vendimia en Tierra de Barros. / Alberto Calvo Báez

Zaleo Tinto no está en grandes superficies porque se comercializa a través del Canal Horeca (hostelería y restauración) y tiendas especializadas. 

«Este reconocimiento nacional refuerza el posicionamiento de Viñaoliva como referente agroalimentario de Extremadura y consolida su imagen de marca dentro y fuera de nuestras fronteras, demostrando que, cuando se hacen las cosas bien, Extremadura puede mirar de tú a tú a cualquier otra región vitivinícola del país», se resalta.

Tracking Pixel Contents