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El impacto del conflicto bélico

La Unión Extremadura denuncia la subida súbita de gasóleo y fertilizantes en plena campaña y cifra el golpe en unos 35 millones

Esta organización agraria reclama al Gobierno un decreto contra la especulación y que establezca rebajas fiscales y ayudas directas

Aplicación de fertilizantes

Aplicación de fertilizantes / Agencias

El Periódico Extremadura

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Cáceres

La Unión Extremadura ha denunciado este miércoles una subida "inmediata" del gasóleo agrícola y de los fertilizantes en plena campaña de labores y abonado en el campo extremeño, un sobrecoste que la organización agraria eleva a unos 35 millones de euros entre marzo y mediados de abril, según sus propios cálculos.

La organización ha asegurado además que el alza coincide con un momento especialmente delicado para las explotaciones de la región, ya que las intensas lluvias de invierno retrasaron parte de los trabajos agrícolas y la fertilización, concentrando ahora la necesidad de consumo de combustible y abonos en unas pocas semanas.

Un encarecimiento que llega en el peor momento

Según ha indicado La Unión Extremadura, las empresas suministradoras han aplicado dos decisiones de forma prácticamente simultánea: elevar el precio de los combustibles y encarecer también los fertilizantes. En el caso del gasóleo agrícola, la organización sostiene que ha pasado de 0,80 euros por litro a 1,35 euros. En cuanto al fertilizante nitrogenado con una riqueza del 27%, sitúa la subida de 360 euros por tonelada a 410 euros.

A ese incremento añade un tercer elemento que considera especialmente lesivo: la ralentización del suministro de ambos productos a la espera, según su versión, de nuevos aumentos en los precios. La organización agraria interpreta ese movimiento como un factor añadido de presión sobre unas explotaciones que necesitan aprovisionarse justo cuando arranca una fase clave del calendario de campo.

La nota difundida por la organización vincula este escenario al inicio de la guerra con Irán y al cierre del Estrecho de Ormuz, aunque centra su denuncia en la respuesta comercial posterior. A su juicio, las subidas no se justificarían por una afectación directa inmediata del producto ya almacenado, sino por un comportamiento "especulativo". Se trata, en todo caso, de una valoración atribuida a la organización agraria.

La organización habla de especulación y señala también al Gobierno

La Unión Extremadura ha afirmado que ni el combustible ni los fertilizantes afectados por esta subida se habrían visto alterados de manera inmediata por el conflicto porque, según su versión, ya se encontraban en los almacenes de los proveedores. Por eso, sostiene que el alza de precios "solo responde a un afán especulativo".

La organización va un paso más allá y enmarca esta situación en un beneficio compartido entre compañías suministradoras y administraciones. En concreto, ha señalado que el Gobierno de España estaría recaudando "un 40% más en impuestos", una cifra que incluye en su argumentario para criticar la falta de medidas urgentes.

El mensaje de fondo que lanza la organización es claro: el incremento de costes vuelve a golpear a un sector que llega muy tensionado a la campaña y que, en muchos casos, no tiene margen para absorber otro sobreesfuerzo sin comprometer la rentabilidad de las explotaciones.

El impacto en las explotaciones y en la cesta de la compra

La Unión Extremadura ha advertido de que buena parte de ese aumento de costes será "muy difícil" de trasladar al precio final de los productos agrarios. Ha puesto como ejemplo el tomate para industria, donde algunos precios ya estarían cerrados, lo que dejaría a los productores sin margen para repercutir el encarecimiento.

En otros casos, añade la organización, la presión de las importaciones impediría también trasladar la subida de costes de producción al mercado. Ese sería el caso de producciones que compiten directamente con producto exterior y donde el agricultor extremeño, según la entidad, queda atrapado entre unos gastos al alza y unos precios de venta limitados.

Donde sí prevé capacidad de repercusión es en parte de las frutas y hortalizas, de modo que la consecuencia no se quedaría solo en las cuentas de las explotaciones, sino que podría llegar también a la cesta de la compra. La organización agraria anticipa así un posible traslado parcial del encarecimiento al consumidor final.

Las tres medidas que pide al ministro

Ante esta situación, La Unión Extremadura ha solicitado una reunión urgente al ministro de Agricultura para que el Consejo de Ministros estudie y apruebe "de manera inmediata" al menos tres medidas.

La primera sería la aprobación de un real decreto que, según plantea, evite la especulación de las empresas suministradoras en situaciones de conflicto. La segunda, una bajada drástica de impuestos para impedir que la administración incremente su recaudación en un contexto de crisis de costes. Y la tercera, la puesta en marcha de ayudas directas al sector agrario para paliar pérdidas y evitar la quiebra de explotaciones.

Críticas a la Junta de Extremadura por su "silencio"

La nota concluye con un reproche político dirigido a la Junta de Extremadura. La organización lamenta el "silencio" del Ejecutivo autonómico y, aunque admite que la administración regional no tiene competencias directas en buena parte de las medidas reclamadas al Estado, sí considera que podría implicarse en el debate público y, especialmente, en la vía de las ayudas directas.

La Unión Extremadura ha sostenido que, en una crisis como la actual, sería importante visualizar la preocupación institucional de la presidenta extremeña ante la situación del sector agrario.

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