Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Campaña 2026

“Sin soluciones, los cereales serán más pasado que presente y futuro”: APAG alerta de la mala situación del sector

La organización agraria cifra en unas 400.000 toneladas la producción de cereal de invierno en la región, un 15% menos que en 2025, y reclama precios justos, ayudas inmediatas y medidas contra plagas y malas hierbas

Una máquina durante la recolección de cereales.

Una máquina durante la recolección de cereales. / Efe

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
El Periódico Extremadura

El Periódico Extremadura

Cáceres

APAG Extremadura Asaja ha alertado de la difícil situación que atraviesa el sector cerealista, marcado por una reducción de la producción, problemas agronómicos durante la campaña y unos precios en origen que, según la organización agraria, resultan insuficientes para cubrir los costes de producción. La organización considera que el cereal, un cultivo estratégico para Extremadura y para el conjunto del país, afronta una campaña especialmente complicada por la combinación de menores rendimientos, incremento de insumos y falta de rentabilidad para las explotaciones.

Una producción nacional a la baja

Los datos analizados por APAG Extremadura Asaja, tras la sectorial de cereales celebrada por Asaja Nacional, apuntan a una producción nacional de algo más de 15 millones de toneladas, lo que supone un descenso del 39,56% respecto a la campaña anterior. La organización recuerda que se trata de una producción estratégica, ya que España es deficitaria en cereal y consume prácticamente el doble de lo que produce.

El presidente de Apag Extremadura Asaja atiende a los medios este miércoles.

El presidente de Apag Extremadura Asaja atiende a los medios este miércoles. / El Periódico

En Extremadura, las cifras también reflejan la pérdida de peso del cultivo en los últimos años. Lejos quedan ya las más de 200.000 hectáreas que se venían sembrando en la región, mientras que este año, según los datos del Ministerio, la superficie se sitúa en 178.000 hectáreas repartidas entre trigo, cebada, avena y triticale. APAG Extremadura Asaja estima que la producción regional rondará las 400.000 toneladas, un 15% menos que en 2025, ejercicio que ya fue considerado de bajo rendimiento.

Siembras tardías, exceso de agua y malas hierbas

La campaña ha estado condicionada por diversos problemas agronómicos que han provocado malas nascencias y un escaso ahijamiento de los cultivos. La organización agraria atribuye esta situación principalmente a las siembras tardías, a la falta de temperaturas bajas al inicio del ahijamiento y a las abundantes precipitaciones registradas durante la campaña.

Aunque la humedad suele favorecer el desarrollo del cereal, el exceso de agua ha terminado debilitando los cultivos en numerosas zonas. APAG Extremadura Asaja señala que esta situación ha provocado una elevada presencia de malas hierbas, una fuerte infestación de vallico y problemas de asfixia radicular en distintas parcelas.

En materia de plagas y enfermedades, la organización ha detectado una incidencia importante de hongos como helmintosporium en cebada y avena, septoria en trigo y triticale, así como tronchaespigas, especialmente en triticale y también en algunas parcelas de trigo. Estos problemas sanitarios se suman a una campaña ya marcada por la irregularidad de las siembras y por unas condiciones meteorológicas que han dificultado el desarrollo normal del cereal.

Precios bajos e insumos disparados

Sin embargo, APAG Extremadura Asaja advierte de que el principal problema para los agricultores no está solo en la merma productiva, sino en el bajo precio que perciben por sus cosechas. La organización denuncia que los precios actuales no compensan el incremento de los costes de producción ni garantizan la rentabilidad de las explotaciones cerealistas extremeñas.

A esta situación se suma el encarecimiento de los insumos, cada vez más elevados por la inestabilidad geopolítica y los conflictos internacionales. Según APAG Extremadura Asaja, las subidas en fertilizantes, gasóleo y productos fitosanitarios superan en muchos casos el 40%, lo que agrava aún más la falta de rentabilidad del cultivo.

“De no poner soluciones ya a los cereales estamos abocados a que sean más pasado que presente y futuro”, ha advertido Juan Metidieri, presidente de APAG Extremadura Asaja. El dirigente agrario considera urgente actuar para evitar que el cereal pierda definitivamente protagonismo en el campo extremeño y deje de ser una alternativa viable para los agricultores.

APAG reclama ayudas y medidas para salvar el cultivo

Entre las medidas propuestas, APAG Extremadura Asaja reclama garantizar precios justos por encima de los costes de producción y poner en marcha de forma inmediata la ayuda de producción integrada, dotada con 300 euros por hectárea. La organización también pide que se autorice la quema controlada de rastrojos para combatir hongos, plagas y malas hierbas en los cereales.

“Estamos vertiendo agroquímicos a nuestros campos que para lo único que sirven es para enriquecer a las industriales”, ha sostenido Metidieri. APAG Extremadura Asaja defiende además que se permita voltear los rastrojos en el momento en que se recoja la cosecha, como herramienta para mejorar el manejo agronómico de las parcelas.

Críticas a la competencia exterior

La organización agraria reclama también a las administraciones una defensa más firme de los agricultores y ganaderos españoles frente a las importaciones procedentes de terceros países. APAG Extremadura Asaja exige condiciones de competencia justas y la revisión de acuerdos comerciales como Mercosur, al considerar que perjudican gravemente la rentabilidad de las explotaciones europeas.

Con este escenario, la organización advierte de que el cereal extremeño necesita respuestas urgentes para frenar la pérdida de superficie, mejorar la rentabilidad y garantizar el futuro de un cultivo clave para muchas comarcas agrarias de la región. APAG Extremadura Asaja insiste en que sin precios suficientes, ayudas eficaces y medidas agronómicas adaptadas a la realidad del campo, el cereal corre el riesgo de quedar relegado en Extremadura.

Tracking Pixel Contents