Un minuto de silencio, banderas a media asta y crespones negros en señal de luto. Extremadura quiso expresar ayer su dolor y mostrar su solidaridad con los habitantes de la ciudad francesa de Niza, quienes sufrieron el pasado jueves por la noche un ataque terrorista que le ha costado la vida a 84 personas.

Instituciones públicas, sindicatos y ciudadanos extremeños a título particular, además de la comunidad islámica, quisieron manifestar su condena por este terrible atentado. Otro más que vuelve a poner a los países de Europa en alerta máxima y que vuelve a dejar a sus ciudadanos cargados de rabia y frustación.

La segunda jornada del debate de la región se inició en la Asamblea de Extremadura con un minuto de silencio. Con la bandera tricolor de Francia y un lazo negro en los monitores de la pantalla del Hemiciclo, la presidenta, Blanca Martín, arrancó la sesión recordando el llamamiento hecho a las instituciones para condenar el atentado.

Para no interrumpir posteriormente, los diputados salieron al Patio de los Naranjos, donde mostraron con una concentración silenciosa su solidaridad con las víctimas.

Frente a la sede de la Delegación del Gobierno en Extremadura, en Badajoz, se vivió igualmente un minuto de silencio al que no pudo asistir su titular, Cristina Herrera, pero en el que sí estuvieron presentes otras personalidades, como el jefe superior de la Policía Nacional en Extremadura, Miguel García-Izquierdo

En el Ayuntamiento de Badajoz se interrumpió el pleno ordinario un momento para llevar a cabo una concentración en silencio, un acto que también se repitió en los Consistorios de Mérida (donde las banderas ondearon a media asta) y de Cáceres.

Además, en el cacereño se colocó una bandera francesa en el balcón principal del edificio consistorial, que preside la Plaza Mayor. La alcaldesa, Elena Nevado, envió mensajes de pésame tanto a Niza como a las dos ciudades francesas hermanadas con Cáceres, La Roche Sur Yon y Blois.

Precisamente una delegación viajaba ayer a la ciudad de Blois para rubricar oficialmente hoy el hermanamiento en un acto institucional, con el fin de que propiciar una colaboración en materia de la cultura, educación y el turismo. "No está justificado el terrorismo, no está justificado el dolor", manifestó Nevado.

Las organizaciones sindicales CCOO y UGT de Extremadura se unieron igualmente a la condena unánime a este atentado, e instaron a secundar un minuto de silencio en los centros de trabajo en señal de rechazo al trágico suceso. Ambos sindicatos mostraron su consternación, quisieron enviar su solidaridad y apoyo al pueblo francés, y manifestaron su convicción absoluta "en la defensa de nuestros valores democráticos y de paz".

ACCION ASESINA También se referió a lo ocurrido la Unión de Comunidades Islámicas de Extremadura, que en la redes sociales condenó "enérgicamente" el atentado y manifestó su solidaridad con el pueblo francés ante esta "acción asesina". Su portavoz, Adel Najjar, que también es imán de la mezquita de Badajoz, subrayó cómo la comunidad islámica "siente el dolor de los franceses como suyo".

"Emocionados y hermanados todos, sean cuales sean nuestras convicciones religiosas o humanistas", añadió. Y mostró sus "más sentidas condolencias y solidaridad" por las víctimas, "absolutamente inocentes y ajenas al odio criminal violento del autor de los hechos".

LAS DIPUTACIONES Las instituciones provinciales participaron, igualmente, de las muestras de condena. Desde la institución provincial pacense quieron dar el pésame a todo el pueblo francés, a quien desearon que "encuentre consuelo en estos difíciles momentos". Igualmente, expresaron "su repulsa por el cobarde y terrible ataque". Las banderas ondearon a media asta y hubo un minuto de silencio en los distintos centros de trabajo de la institución.

Por su parte, la presidenta de la Diputación de Cáceres, Rosario Cordero, condenó de forma "rotunda y absoluta" los atentados y pidió "unidad de todos los países para combatir el terrorismo", además de solicitar "todos los esfuerzos que se puedan hacer desde Europa y España para acabar con esta lacra".

Cordero mostró su "frustración y tristeza" ante lo ocurrido en la ciudad francesa.

Extremadura, en conjunto, quiso mandar un mensaje de condena absoluta ante semejante barbarie.