Las discordancias económicas han encallado el proceso para traspasar al Servicio Extremeño de Salud (SES) las competencias en sanidad penitenciaria que siguen aún en manos del Ministerio del Interior. El director general de Planificación Económica del SES, Federico Delgado, reconoció ayer que existe «una discrepancia» entre la valoración económica que hace el SES y la que plantea Instituciones Penitenciarias y que es ese el motivo que está «frenando» el traspaso.

«Debemos ser escrupulosos en cuantificar a cuánto asciende el coste de la asistencia sanitaria penitenciaria porque nosotros asumiremos el coste tal y como se viene prestando la asistencia, y seguramente los estándares de calidad deban ser mejorados para equipararlos a los propios del SES. Si no contemplamos todo eso estaríamos menoscabando los recursos ordinarios del SES», defendió Delgado en la Comisión de Sanidad, sobre la postura de la Junta en la mesa de negociación abierta con Instituciones Penitenciarias a principios del año pasado.

mil reclusos/ El director general intervino para dar respuesta a una pregunta del diputado del PP, José María Saponi, en relación a las propuesta de impulso que se aprobó por unanimidad en la Asamblea para asumir la sanidad de los casi mil reclusos que hay en Extremadura ya la treintena de profesionales sanitarios (entre médicos, personal de enfermería y famacia) que hay en las cárceles de Cáceres y Badajoz. «Extremadura no tiene voluntad. No puede ser una cuestión únicamente económica cuando condiciona una mínima parte del presupuesto del SES», dijo Saponi, que cuantificó en 3,2 millones el traspaso (citando una valoración del sindicato profesional de instituciones penitenciarias) frente a los 400 millones que maneja el SES.

El director general de Planificación Económica no detalló a cuánto asciende la valoración del SES, ni ofreció detalles de la propuesta que Instituciones Penitenciarias puso sobre la mesa el pasado septiembre. A ese respecto, únicamente señaló que por el ejercicio 2017-2018 se ha facturado a instituciones penitenciarias un valor equivalente a 1,8 millones en prestaciones farmacéuticas, otras prestaciones y hepatitis. «Un millón de euros al año», calculó. En todo caso esa cantidad únicamente haría referencia a una parte de los servicios que el SES presta ahora a los reclusos y luego factura al Gobierno central.

Delgado recordó a Saponi que el primer gobierno de Vara ya inició los trámites para asumir las competencias en sanidad penitenciaria, pero que el proceso se paralizó en la legislatura de Monago y no se ha retomado hasta ahora.