Unos 4.000 agricultores y ganaderos, según la organización, y algo más de 2.000, según la Policía Nacional, se manifestaron ayer en Badajoz para advertir de que «el campo se muere» y reclamar a las administraciones medidas que posibiliten unos precios «justos» y costes «asumibles».

La protesta estaba impulsada por las organizaciones representadas en el Consejo Asesor Agrario (UPA-UCE, APAG Extremadura Asaja y Asaja Cáceres) y Cooperativas Agro-alimentarias con el fin de expresar su hartazgo por los precios «ruinosos», mientras que se produce un «incremento» de los costes de producción.

La manifestación, en la que se vieron pancartas como ‘Juntos por un campo con futuro’ o ‘SOS, el campo se muere’, finalizó en la Delegación del Gobierno en Extremadura para trasladarle las peticiones del sector autonómico, informa EFE.

En ella participaron profesionales del campo de distintas partes de Extremadura, desde apicultores de Las Hurdes a ganaderos de explotaciones del sur pacense.

El secretario general de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huertas, manifestó a los medios que el precio de los productos está lastrando al campo extremeño, pues en su mayoría están muy por debajo de los costes de producción.

«La especulación en torno a los precios aumenta a unos precios que el agricultor extremeño no puede negociar, pues están impuestos por la industria y distribución», insistió.

Huertas aseguró también que si no se toman medidas urgentes, el campo «no resistirá» y muchas explotaciones agrícolas desaparecerán.

Ante esta situación, la organización agraria reclama una ley de etiquetado para que el consumidor conozca el origen de los productos, pues éste se decantará por las producciones autóctonas.

LASTRAN LAS ZONAS RURALES / El presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidieri, recordó que estas peticiones se llevan realizando desde hace varias décadas, sin obtener una solución, y alertó de que estos problemas lastran el desarrollo de las zonas rurales de la región.

Por este motivo, solicita a las administraciones que «velen por las zonas rurales e inviertan en ellas», frente al «interés por recaudar y recaudar».

Metidieri se refirió también a la enfermedad de la tuberculosis en el vacuno, donde «la única solución que se ha aportado es seguir matando vacas».

El dirigente agrario indicó que los protocolos de «la enfermedad llevan casi un siglo» y es evidente que son «un verdadero fracaso».

Igualmente, el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Extremadura, Ángel Pacheco, incidió en el «desequilibrio» que se produce en la actualidad en la cadena de valor, en la que el «único perjudicado es el productor».

Este desequilibrio es «espectacular», pues se dan casos donde «el kilo de un producto» puede costar un euro en la fase del productor y valer ocho euros en el lineal de los supermercados.

Pacheco indicó finalmente que «este es un problema de todos», a la vez que demanda la implicación de las administraciones para resolverlo.