La organización agraria La Unión denunció que el campo extremeño atraviesa «los peores momentos de la mayor sequía de los últimos años», aunque «los únicos que parece que no se han enterado son los políticos, unos pensando en cómo conformar un gobierno a nivel estatal y otros estudiando dónde van a pasar las vacaciones de verano».

En una nota, la organización señala que los cereales han sufrido unas pérdidas superiores al 40%, en las producciones de uva para vino se prevén unas pérdidas del 50% en tinta y del 40% en blanca, además de que no se prevé, debido a su poco tamaño, la recolección de aceituna de mesa en los olivares de secano.

Asimismo, cita unas pérdidas de más del 40% en la producción de aceituna para aceite y la ganadería no tiene ni pastos para su alimentación, ni paja ni agua en los abrevaderos.

Por ello, lamenta que la única medida propuesta sea adelantar el 20% de las ayudas de la PAC 45 días y que se hagan seguros para campañas sucesivas y demanda que se pongan en marcha de manera urgente medidas como facilitar el acceso al agua para el abastecimiento del ganado, ya que las confederaciones están denunciando a las comunidades de regantes que están dando agua para llenar charcas. Asimismo, pide el cumplimiento por parte de las administraciones de la Ley de Sequía, un fondo de sequía de 1.000 millones, creación de banco de agua y contrato de dos potencias para el regadío. Por último, exige una reunión urgente de la Comisión Regional de Seguros Agrarios para garantizar las indemnizaciones del seguro de sequía en pastos.