Trabajar en negro, en B, bajo cuerda... A pesar de ser un fraude, fue la alternativa a la que muchos desempleados recurrieron para llenar la nevera cuando las opciones laborales y los subsidios se agotaban en los años de la crisis; pero hace un año que el Ministerio de Trabajo puso en marcha una estrategia para sacar a la luz todas las actividades que se seguían practicando sin contrato, con contratos fraudulentos y en condiciones muy precarias en la mayoría de los casos. Los resultados de la iniciativa dejan un balance en Extremadura de 2.612 empleos aflorados desde que se puso en marcha el Plan Director por un Trabajo Digno, del Ministerio de Trabajo. Los datos (corresponden al periodo entre agosto del 2018, cuando se puso en marcha esta estrategia, y junio del 2019) suponen más de un millar de casos más que los detectados en el mismo periodo un año antes (agosto 2017- junio 2018).

El incremento está especialmente motivado en la región por el aumento de la detección de casos en trabajos que estaban siendo desempeñados por mujeres: se duplican los empleos aflorados tras la puesta en marcha de este plan, pasando de los 592 trabajadoras que no estaban dadas de alta en la Seguridad Social, a las 1.177 que la Inspección de Trabajo ha detectado en el último año, de ellas 731 en la provincia de Badajoz y 446 en la de Cáceres. Entre los hombres, en ese periodo se han sacado a la luz 1.394 casos de trabajadores ‘en negro’ (un 35% más que el año anterior).

la crisis/ «Se habla de recuperación, de que la crisis ya pasó... Pero la realidad es que hay muchas familias que siguen en periodo de subsistencia. Y cuando eso pasa, cuando no tienes nada, recurres a lo que sea y bajo las condiciones que sean para llenar la nevera», señala Francisco Corbacho, secretario de Organización de CCOO.

El proyecto se ha llevado a cabo a través de las Inspecciones de Trabajo y según los datos recopilados por estas en la región, la mayoría de los casos se hallaron en la provincia de Badajoz, donde se comunicaron a la Seguridad Social 1.546 altas de contrataciones fraudulentas (fueron 948 en el periodo anterior, lo que supone un 63% más), frente a las 1.066 que se habían localizado en Cáceres (+52%, respecto a los 701 del año anterior).

Desde CCOO apuntan al campo y la hostelería como dos de los sectores en los que más contrataciones fraudulentas se producen, tanto por la ausencia de contratos en muchos casos como por la utilización de contrataciones a tiempo parcial o el abuso de los contratos temporales. El caso de las empleadas de hogar es otro de los que registran habitualmente contrataciones en fraude de ley, aunque en este caso el trabajo de los inspectores está muy limitado por la inviolabilidad del domicilio, recuerdan desde el sindicato. «La verdadera regulación tiene que venir de otros sectores, para favorecer que quienes realizan esos trabajos, puedan saltar a otros sectores con contratos más dignos», añade Corbacho.

Los datos remitidos por le Ministerio de Trabajo también reflejan 41 casos en los que se regularizó la contratación de extranjeros en el último año, lo que supone un 64% más de las que localizaron en el periodo anterior (25).