Los correos electrónicos presentan diferentes asuntos, pero tienen algo en común: un archivo adjunto que contiene ‘malware’. El objetivo es que el internauta se lo descargue para así infectar el dispositivo y obtener información confidencial. El ‘malware’ se ha identificado como Emotet, un conocido troyano bancario activo desde 2014 que busca el robo de contraseñas bancarias a los usuarios.