El Sindicato del Profesorado Extremeño, PIDE, solicita a la Consejería de Educación que convoque una Mesa Sectorial de Educación «urgente» para conocer la posición de Extremadura sobre el desarrollo normativo de la extinción del cuerpo de Profesores Técnicos de Formación Profesional, sobre la situación en la que quedarán y anticipar la solución a los problemas de plantillas que surgirán tras la aplicación de la nueva ley de educación, la LOMLOE, conocida también como la Ley Celaá.

En la Disposición adicional undécima de la nueva normativa se define como cuerpo docente a extinguir al Profesorado del Cuerpo de Profesores Técnicos de Formación Profesional, regulándose que se integrarán en el cuerpo de profesores de enseñanza secundaria las especialidades de FP incluidas en el cuerpo a extinguir y que el Gobierno, de acuerdo con las administraciones educativas, establecerá el procedimiento para el ingreso en este cuerpo, así como para el acceso al mismo del profesorado técnico de FP que estuviera en posesión en la fecha de entrada en vigor de esta ley orgánica de la titulación de grado universitario, o equivalente a efectos de acceso a la función pública, en las condiciones que se determinen. Sin embargo, aquellos funcionarios de carrera que no reúnan lo requisitos de titulación no podrán acceder al cuerpo de profesores de enseñanza secundaria y permanecerán en el cuerpo a extinguir de profesores técnicos de FP.

El sindicato extremeño asegura que esta situación ha generado una «gran incertidumbre» sobre su aplicación por la diferenciación que se establecerá entre los profesores técnicos de FP en función de su titulación académica; por tanto, «es urgente que la Administración educativa aclare la situación de este colectivo», señala en una nota de prensa. PIDE calcula que este cuerpo docente cuenta en la actualidad con alrededor de medio millar de docentes en Extremadura.