La de Medina de las Torres, la de Los Santos de Maimona, los pisos tutelados de Villar del Rey, el centro Comser de Almendralejo, la Rodríguez Ibarra y la CK, ambas de Villlafranca de los Barros; y la Amalia Marroquín Real de Villalba de los Barros. Todas en la provincia de Badajoz. Son las siete residencias de mayores en las que aún no se ha podido completar la vacunación contra el covid porque ha habido brotes activos que han impedido avanzar hacia la inmunización. No obstante, todas han recibido la primera dosis y desde la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta confirman que entre esta semana y la que viene se administrará la segunda dosis. De este modo, el 100% de los centros de mayores de Extremadura habría completado así el plan de vacunación.

Las otras 317 residencias (son 324 entre públicas y privadas en la comunidad) ya han empezado a recuperar sus actividades colectivas, los talleres de ocio, los paseos fuera de las instalaciones y, sobre todo, la visitas de familiares sin mamparas de por medio. Eso sí, aún con distancia y mascarilla.

Los usuarios de estos centros de mayores fueron los más afectados por el covid en los primeros meses de pandemia. El virus se cebó con ellos, sobre todo con los más vulnerables.

Los fallecidos

Con los últimos datos, el 46% de los muertos en la región a causa el covid han sido residentes. Suponen 789 de los 1.704 fallecidos que acumula Extremadura desde marzo de 2020, cuando se dispararon las primeras alarmas.

En comparativa con el total de usuarios de los centros, esa cifra de víctimas mortales representa el 5% del conjunto de los mayores.

Sin duda fue en la primera ola donde la situación se volvió más dura: prácticamente el 90% de las pérdidas en los primeros meses las protagonizaron ellos.

En cuanto a los contagios detectados, han sido 4.347 residentes los que han tenido que pelear contra el virus, lo que significa casi el 30% de todos ellos (concretamente, el 28,25%).

Por otra parte, si han sido 70.800 los extremeños que han pasado por el covid hasta ahora, los mayores de los centros representan el 6,1% del total.

Los datos evidencian la alta mortalidad entre las personas mayores que se han infectado de coronavirus.

Lugares ‘blindados’

Por ello, desde la primera ola y cada vez que la incidencia ha subido en las respectivas áreas de salud, las residencias de mayores se han blindado para evitar que el virus hiciera mella.

En algunas de ellas, incluso los trabajadores se encerraron con los usuarios en las semanas más duras para lograr el mínimo contacto con el exterior.

19 centros residenciales tuvieron que ser intervenidos

Incertidumbre, temor, desconocimiento, muy pocos recursos, desbordamiento, un material de protección que no terminaba de llegar... Las primeras semanas se vivió el caos en las residencias de mayores.

Apenas había mascarillas y trajes de aislamiento para los trabajadores de estos centros que también han sido diana de la pandemia. Las consecuencias del virus no se hicieron esperar.

Entre ellas, la consejería de Sanidad y Servicios Sociales tuvo que intervenir y medicalizar hasta 19 residencias (tanto de personas mayores como de personas con discapacidad): ocho fueron en la provincia de Badajoz y 11 en la de Cáceres.

Este número representa el 5,86% del total de instalaciones de este tipo que hay en la comunidad autónoma.