El Servicio Extremeño de Salud (SES) derivó a lo largo del año 2020 a más de 61.000 pacientes a las clínicas privadas por superar los tiempos legales de respuesta hospitalaria, establecidos en 180 días para operaciones, 60 para ir a primera consulta con el especialista y 30 para pruebas.

El pasado año se realizaron 2.884 operaciones quirúrgicas en centros privados concertados por el SES y un total de 58.912 pruebas, datos que suponen un incremento del 21% con respecto al 2019. El aumento se debe al mayor volumen de pruebas (+23%), ya que las operaciones disminuyeron un 3,5%. Los datos los ha facilitado este martes el director general de Asistencia Sanitaria, Vicente Alonso, que ha asegurado que aproximadamente un 33% de los pacientes contactados por el SES rechaza operarse en la privada.

Alonso ha comparecido en la Comisión de Sanidad de la Asamblea para responder a varias preguntas de la oposición, entre ellas una de la diputada del PP Elena Nevado sobre las medidas que está poniendo en marcha la Junta para reducir las listas de espera sanitaria, que han crecido un 6% en el año 2020. Además, en estos momentos el 60% de los pacientes que conforman estas listas superan los tiempos de respuesta recogidos en la ley, por lo que Nevado ha tildado de «dramática» la situación de la sanidad en la región.

Alonso, por su parte, ha atribuido la subida de las listas de espera a la caída de la actividad sanitaria programada, que llegó a ser del 80% en los meses del confinamiento y de un 30% teniendo en cuenta la media de todo el año. «La demora para operarse es de casi seis meses y el incremento no se puede deber solo a la caída de la actividad programada. No puede ser que el covid se lleve por delante a todos los enfermos con patologías distintas», ha dicho Nevado, que pide más «acción» en los planes para hacer frente a las listas de espera.

Alonso, por su parte, ha recordado que con la pandemia se podrían haber suspendido esos tiempos máximos que marca la ley, algo que no se ha hecho, y que en junio de 2020 se puso en marcha un plan de listas de espera «post covid». Entre otras medidas, incluye la reprogramación de citas para dar prioridad a los casos más urgentes o las derivaciones a las clínicas privadas.