Una vivienda utilizada por los nómadas en las estepas del Asia central. Distintos pueblos han usado este alojamiento desde la Edad Antigua. Es la definición de yurta. Ahora, ese concepto se convierte en lugar de ocio y descanso en el valle del Jerte. El Jardín de las delizias, en Casas del Castañar, es el primer establecimiento turístico singular de la región que ofrece tiendas yurta de Mongolia, cuya construcción se basa en principios ecológicos y bioclimáticos. El complejo está instalado en una finca de cerezos.

La consejera de Cultura, Turismo y Deportes, Nuria Flores Redondo, visitó ayer este enclave y aseguró que esta iniciativa supone reforzar el «mapa de tipologías de alojamientos turísticos» de la comunidad. Acompañaron a la consejera el director general de Turismo, Francisco Martín Simón, y la alcaldesa de Casas del Castañar, María Asunción Calle del Consuelo, además de los promotores del nuevo proyecto. «Se han atrevido a innovar en un momento tan difícil para el sector turístico, lo que supone un ejemplo y un mensaje para otras personas que quieran llevar a cabo su proyecto y cumplir un sueño en Extremadura», subrayó Flores.

El Jardín de las delizias se convierte así en el primer alojamiento de la comunidad en obtener la calificación de ‘Establecimiento Turístico Singular’ por parte de la dirección general de Turismo. Esta denominación se refiere a aquellas instalaciones que no pueden englobarse en las categorías tradicionales, tales como hoteles, alojamientos rurales, camping, albergues o apartamentos turísticos, entre otros.

En la actualidad, El Jardín de las delizias dispone de tres tiendas yurta, que cuentan con aseo y climatización. Dos de ellas están acondicionadas como dormitorio de cuatro plazas, y la restante se ha dejado diáfana para el desarrollo de actividades alternativas a cubierto.

Exterior de la tienda yurta, un alojamiento turístico singular. EL PERIÓDICO

Las tiendas están basadas en la tipología arquitectónica singular de la yurta de Mongolia, por ser una construcción ecológica y bioclimática, que aporta altos índices de confort en aislamiento térmico y acústico, así como un importante ahorro energético, según informan desde la Junta.

Se trata de un tipo de arquitectura modular, sencilla, desmontable, realizada a base de elementos de madera y fieltro natural fundamentalmente.