Extremadura encara el final del estado de alarma en la mejor situación epidemiológica desde hace ocho meses. Con una curva de contagios en descenso, la región contabiliza en estos momentos 1.514 casos activos de coronavirus y 5.088 personas en seguimiento por los equipos de rastreo, unas cifras que nada tienen que ver con la situación anterior a este segundo estado de alarma (en septiembre se llegó a los 3.000 casos activos y casi 12.200 personas en cuarentena) y mucho menos, el mes de enero negro que llevó a Extremadura a superar todos sus récords de contagios (1.541 en solo 24 horas el 16 de enero), hospitalizados (777 el 25 del mismo mes) y fallecidos (31, el máximo de la pandemia, el 27 de enero). El 8 de enero, antes de que llegara lo peor de la pandemia, Extremadura contabilizaba casi 6.500 casos activos y 14.400 personas en cuarentena.  

Gracias al impacto de la vacunación, el plan de cribados masivos y el «minucioso» rastreo de los contactos para detectar cuanto antes los casos asintomáticos, la tasa de letalidad se ha reducido del 10% al 0,66% (entre los mayores de 80 ha pasado del 24% al 4%) y los hospitales extremeños se mantienen en niveles de ocupación muy por debajo de la media nacional. Según el parte remitido ayer por la Consejería de Sanidad, en estos momentos son 59 las personas ingresadas en los hospitales extremeños, 13 de ellas en UCI. Las camas están al 1,9% de ocupación en planta y al 6,2% en cuidados intensivos, frente a porcentajes nacionales del 7% y el 23%. 

En la últimas 24 horas la región notifica 68 contagios, un repunte respecto a la jornada previa, pero por segundo día consecutivo no hay que lamentar fallecidos y la incidencia a 14 días vuelve a bajar. La tasa de contagios se sitúa en los 103 casos por cien mil habitantes: no se conseguirá el objetivo de la Junta de llegar a los 50 casos por cien mil habitantes antes del 9 de mayo, pero la cifra es muy inferior a la que registra el conjunto del país, 223, y también a los 352 casos por cien mil habitantes que se anotaban en Extremadura el 25 de octubre, cuando se declaró este segundo estado de alarma. Desde entonces, en la región se han contagiado de covid 58.104 extremeños y 833 han acabado falleciendo. 

En este periodo, las mejores cifras de incidencia acumulada se lograron en las primeras semanas de marzo: 42,9 casos por cien mil habitantes a 14 días el martes 9. Después ya se dejó notar el efecto del puente de San José y la Semana Santa, manteniéndose la curva de contagios con unas ondulaciones que dieron su pico el 15 de abril con una incidencia de 142 casos por cien mil habitantes. 

Pese a que la evolución a nivel autonómico es buena, hay que destacar también importantes diferencias en la evolución de la pandemia por áreas de salud, que se mueven entre los 199,9 casos por cien mil habitantes que arroja Mérida en estos momentos y los 48 de Coria. En el área de Badajoz, la incidencia es de 54,6 casos por cien mil habitantes (72 en la capital) y apenas cuenta con cuatro pacientes ingresados, uno en UCI. En Cáceres, es ligeramente superior: 69,4 casos a 14 días (101 en la ciudad) y 13 hospitalizados, cinco en UCI. H