La gestión cinegética de la tórtola es esencial para garantizar el futuro de la especie. Esa fue una de las principales conclusiones de la I Jornada Monográfica sobre la Tórtola Común, organizada por la Federación Extremeña de Caza y la Real Federación Española de Caza y que se ha celebrado en Plasencia.

Así lo defendieron los investigadores y expertos, y también las propias administraciones. Y es que en este encuentro todos los intervinientes coincidieron en que son los cazadores y gestores los únicos que hasta la fecha han tomado medidas para que los hábitats se adecúen a las necesidades de las tórtolas a su paso por nuestro país.

El director general de Política Forestal, Pedro Muñoz, dejó claro que su departamento «siempre ha entendido que la recuperación de las poblaciones de esta especie tiene que ir de la mano del sector cinegético y que cualquier iniciativa que deje de lado a este sector está abocado al fracaso». Por eso, recordó, Extremadura fue la primera región en implementar un plan de recuperación de la tórtola.

El director de Investigación de la Fundación Artemisan, Carlos Sánchez, que en ese evento presentó una propuesta «de caza sostenible en Extremadura», afirmó que «sin el compromiso y el trabajo de gestores y cazadores va a ser muy difícil» aplicar los planes que reclaman desde Europa para recuperar la especie. 

En la misma línea se pronunció el doctor en Veterinaria Gregorio Rocha, que ha destacó que tras muchos años trabajando con esta especie ha comprobado «que el único sector que se ha preocupado por mantener las poblaciones y cuidarlas ha sido el sector cinegético. Nadie más, ni conservacionistas ni administraciones, ha hecho algo. La tórtola en muchos lugares de Extremadura se mantiene todavía en poblaciones bastante saludables por la gestión y el cuidado que hacen los cazadores en estos cotos».

En cuanto a la propuesta de caza sostenible que plantea Artemisan para Extremadura, se asienta sobre tres pilares: monitorización de poblaciones y de la caza para tener un modelo poblacional; una serie de herramientas para decidir cómo y cuándo cazar; y todo sobre la base del plan de caza adaptativa de la UE. «Pensamos que sería posible realizarlo, que el sector cinegético está preparado y que podríamos mantener el interés por la conservación de la especie». Todo ello deriva de la experiencia ya desarrollada en Extremadura en el marco del PIRTE, un proyecto de recuperación de la especie «del que hemos aprendido que hay muchos cazadores y gestores gestionando y cuidando las tórtolas, que es posible hacer una gestión sostenible de la caza, y que todo este colectivo podría empezar ya a aplicar ese plan de caza adaptativa».

Advertencia

El presidente de la Federación Extremeña de Caza, José María Gallardo, se mostró convencido de que «el futuro de la tórtola pasa a la fuerza por la gestión cinegética, por una propuesta de caza adaptativa que no nos excluya. Nos preocupa el futuro de la especie, porque sin gestión cinegética estará condenada, como ya pasó con la avutarda, con el alcaraván, el sisón… especies que no se cazan y que disminuyen en mayor medida que cualquier otra especie cinegética». Y avisó: «Llevaremos a los tribunales cualquier acción que no nos respete, que no nos implique y que nos perjudique».

Por último, el presidente de la Real Federación Española de Caza, Manuel Gallardo, volvió a lamentar la diferencia de criterios en este asunto entre los diferentes ministerios, que está provocando que cada comunidad autónoma esté adoptando estrategias de manera individual ante el desconcierto que causa esa incertidumbre. Por eso, reclamó que España mantenga un criterio único, y recordó que nuestro país ya se ha pronunciado oficialmente en una respuesta del Ministerio de Agricultura en la que se defendía un plan de caza adaptativa de la tórtola en colaboración con el sector cinegético.