"El covid-19 es un problema de salud serio. Y la vacunación nos está descubriendo que en las personas jóvenes también se comporta con gravedad". Las palabras del consejero de Sanidad, José María Vergeles, dan cuenta de cómo ha cambiado en las últimas semanas el perfil de los casos más graves de covid, que cada vez ataca a menos personas pero más jóvenes: la edad media de los contagiados en esta cuarta ola ha caído hasta los 38 años y como consecuencia, la edad de quienes requieren atención hospitalaria se ha visto reducida en 10 años respecto a la primera ola: 59 de media para los ingresos en planta y menos aún, 55, en las UCI. No obstante, también hay que decir que las tasas ingreso han caído del 26% que se registró al inicio de la crisis sanitaria a menos del 7% en la actualidad. 

Actualmente la edad media de los pacientes en los hospitales extremeños es de 59 años, la más baja desde que comenzó la pandemia. En la primera ola la media de las personas ingresadas fue de 71 años y en la segunda y tercera se mantuvo sobre los 66, siempre con registros ligeramente superiores entre el colectivo femenino. En cuanto a las UCI, la edad media de los enfermos covid es ahora de 55 años, frente a los 65 de la primera ola, los 68 de la segunda y los 67 de la tercera. Desde el inicio de la pandemia, 5.941 contagiados por el virus han necesitado ingreso hospitalario (el 7% de los positivos) y 525 han terminado en la UCI (0,70%), con estancias medias que rondan los 28 días y una tasa de mortalidad del 50%.

Los datos demuestran cómo a medida que avanza la inmunización por tramos de edad los casos más graves se van dando en personas más jóvenes. No obstante, según las estadísticas de la Junta, la mortalidad ha pasado del 10% de la primera ola a solo un 0,66% en la actualidad. Por su parte, las tasas de hospitalización han caído del 26% al 6,9%. Aún así, en esta cuarta ola (las autoridades sanitarias sitúan su inicio en Extremadura en el 15 de marzo) en la región se han producido 45 fallecimientos, con una edad media de 76,2 años. Las últimas dos víctimas mortales, notificadas el 12 y 13 de mayo, tenían 58 y 63 años, respectivamente. 

En cualquier caso, hay que recordar que en esta cuarta ola Extremadura está logrando controlar de forma muy efectiva sus indicadores de presión hospitalaria, con una ocupación media que según datos del Ministerio de Sanidad, no supera el 2% en planta y ronda el 5% en cuidados intensivos. En ambos casos las cifras están en los umbrales más bajos del país y muy por debajo de la media española, en el 5% y 19%, respectivamente. En estos momentos son 45 las personas ingresadas, 13 en UCI, y las áreas con más presión son Mérida (15 ingresos, dos de ellos en UCI) y Cáceres (10 hospitalizados, 5 en UCI). 

Según defiende el consejero de Sanidad, el control de la presión hospitalaria ha sido posible gracias a la estrategia de cribados masivos, que ha llevado realizar una media de 23.000 pruebas diagnósticas a la semana, con la positividad por debajo del 3% y la detección del 80% de asintomáticos.