NUEVO PROGRAMA EXPERIMENTAL

Educación permitirá escolarizar a niños de un año el próximo curso

La ratio será de 13 alumnos con un mínimo de 20 horas lectivas a la semana y posibilidad de comedor. El objetivo es avanzar en la conciliación y también en la atención temprana para mejorar el fracaso escolar

Una niña en una escuela infantil.

Una niña en una escuela infantil. / EL PERIÓDICO

La Consejería de Educación va a poner en marcha un programa experimental para la escolarización anticipada de los niños de un año. La idea es que comience a funcionar desde el próximo curso en al menos los 11 colegios públicos que ya admiten a niños de dos años, si bien la Junta aún no determina el número total de centros ni las plazas que se ofertarían.

Estas nuevas aulas estarán a cargo de un técnico en Educación Infantil con una ratio máxima de 13 alumnos por clase. Funcionarán de 7.30 a 15.30 horas con posibilidad de comedor «adaptado a las necesidades de la edad» y un mínimo de 20 horas lectivas a la semana. 

El Portal de Transparencia de la Junta de Extremadura acaba de publicar el borrador de la orden por la que se regula este programa, que vendrá a sustituir al Aula Dos que se puso en marcha, también de forma experimental, en el curso 2018/2019 y que ha ido incrementando su demanda de forma paulatina.

De momento la Junta no detalla el número de centros que ofrecerán esta escolarización a los niños de un año, pero serán al menos los 11 en los que ya funciona Aula Dos, que quedarán incluidos «de forma automática»: Cerro Gordo, Manuel Pacheco y Santa Marina de Badajoz; Maximiliano Macías y Pablo Neruda de Mérida; Cervantes y Francisco Pizarro de Cáceres; Donoso Cortés en Don Benito; Cruz del Río en Villanueva de la Serena; Sierra de Gredos de Navalmoral de la Mata y Ramón y Cajal en Plasencia. 

La Consejería de Sanidad explica en su borrador que este nuevo programa Aulas 1-2 constituye «una innovación» tanto pedagógica como organizativa que requerirá un proceso de tutela desde la Administración para que los centros puedan adaptarse. Justifica su puesta en marcha en tres razones fundamentales: la conciliación de la vida familiar y laboral; un «mejor aprovechamiento» de los colegios de Infantil y Primaria en un contexto de caída de la natalidad, y «hacer efectivo el derecho a una educación temprana».

En relación a esta última, se recalca «el carácter compensador» de la Educación Infantil y la importancia de la escolarización en las primeras edades como medio eficaz para conseguir la equidad y prevenir el fracaso escolar. «Elevar la tasa de escolarización del alumnado del primer ciclo de Infantil además de tener un probado alto impacto en los resultados académicos de los niños, contrarresta las desigualdades educativas y constituye la inversión en educación más redistributiva», señala la Consejería de Educación. 

Vínculo familiar

La escolarización temprana mejora la estimulación y la detección precoz, tanto de los talentos como de las dificultades de aprendizaje. También influye en el desarrollo psicomotriz, psicosocial, cognitivo y afectivo de los niños. Isabel Porras, profesora de la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura (Uex) y miembro del grupo de investigación Novo Educativo como experta en Atención Temprana defiende que un programa de este tipo «es interesante, pero tiene sus matices».

A su juicio, no se puede desarrollar solo pensando en la conciliación, ya que a esta edad los niños tienen unas necesidades de afecto específicas y también es muy importante para su desarrollo el apego con el entorno familiar. 

Así, sería necesario establecer horarios flexibles en las aulas y adaptar «de forma significativa» la estructura de los centros de Educación Infantil y Primaria. «Los niños de un año son bebés y sus primeras necesidades son fisiológicas: cambios de pañal, descanso, alimentación... Parámetros que no se dan en niños de tres años», recuerda.

Por ello, Porras considera otro factor fundamental «el capital humano», puesto que los tutores de estas aulas no solo deben dedicarse a la educación: los niños de un año no tienen autonomía y necesitan atención individualizada. 

En principio el funcionamiento del programa se prevé para un curso académico y sus resultados determinarán la ampliación. Según el borrador publicado, se crearán tres tipos de aulas para el primer ciclo de Infantil, en función de la edad del alumnado: Aulas 1, para niños de 1 año con una ratio máxima de 13 alumnos; Aulas 2, para niños de dos años con una ratio máxima de 18 alumnos (ya funcionan en la región); Aulas Mixtas 1-2 con una ratio máxima de 13 alumnos, y Aulas 2-3, donde convivirán los niños de 2 años con el primer curso de segundo ciclo de Infantil, con una ratio máxima de 18 alumnos.

Las aulas de un año estarán a cargo de técnicos en Educación Infantil y cada centro debe contar con un técnico por unidad más uno extra. En las aulas mixtas 2-3 la atención educativa estará a cargo de los maestros de Infantil. 

Las aulas 1-2 seguirán el calendario escolar del segundo ciclo de Infantil, con un periodo de adaptación de dos semanas al inicio del curso. Funcionarán de lunes a viernes, de 7.30 a 15.30 horas, con una asistencia mínima de cuatro horas al día (20 horas lectivas semanales) y posibilidad de comedor. «La actividad y el currículum deberán dar cumplida respuesta a las necesidades de alimentación, higiene, descanso, sueño, juego, movimiento, seguridad y comunicación afectiva que presentan los niños de esta edad».

"Un avance de cinco meses"

Los niños que acuden a escuelas infantiles y guarderías entre los 0 y los 3 años logran mejores resultados escolares a lo largo de su vida académica. Es una de las conclusiones del informe ‘Panorama de la Educación’ que elabora la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El estudio indica que los niños que han pasado al menos dos años escolarizados en el primer ciclo de Infantil obtienen 15 puntos más en la evaluación internacional PISA a los 15 años, lo que equivale a «un avance de cinco meses» de aprendizajes si se comparan con otros alumnos del mismo origen socioeconómico.

En España, por las necesidades de conciliación (los permisos de maternidad y paternidad han sido históricamente más cortos), las tasas de escolarización de 0 a 3 años son superiores a las de otros países europeos, si bien también influyen otras variables como la oferta de plazas y su gratuidad o la posibilidad de dejar al niño al cuidado de un familiar. En última década la tasa de niños que ya con dos años participa en programas educativos ha crecido y se sitúa en el 52% en España, el doble de la Unión Europea, que es del 26%. 

Según datos del Ministerio de Educación, en Extremadura las tasas de escolarización de los niños de cero a dos años se acercan al 30%. La inmensa mayoría (el 90%) están matriculados en centros públicos, el porcentaje más alto del país, dentro de un sistema que tiende a la gratuidad total.