Cajalmendralejo ha adquirido la totalidad del capital social del Banco de Depósitos, una entidad que desarrolla su labor en Madrid a través de un modelo de banca tradicional, especializado en la actividad crediticia dentro del ámbito sociocultural y que atiende principalmente las necesidades de financiación de entidades sin ánimo de lucro y, en menor medida, las de las economías familiares y de empresas, según se explica desde la cooperativa de crédito extremeña a través de un comunicado. La operación corporativa, que llevaba meses fraguándose, ha culminado en las últimas semanas y se ha materializado con la firma del acuerdo de venta en Madrid por parte de María José Cantón Góngora, que ha actuado en representación de los accionistas del Banco de Depósitos, y de Fernando Palacios González, director general de Cajalmendralejo.

La adquisición del Banco de Depósitos se enmarca dentro del proceso de expansión de la cooperativa de crédito extremeña y supone su “desembarco” en la capital de España, destaca Eusebio Fernández-Cortés, director de la Unidad de Recursos Humanos y Comunicación de Cajalmendralejo, quien incide también en “la coincidencia en cuanto a lo que es cultura institucional de ambas entidades y en sus valores y principios fundamentales. Esas cuestiones para nosotros son siempre importantes”.

La operación ha estado coordinada por Analistas Financieros Internacionales (AFI), en nombre de Cajalmendralejo, y por Arcano y Baker & McKenzie, en representación del banco con sede en Madrid, que mantendrá su estructura operativa, así como con sus órganos de gestión y de gobierno propios. “Una vez que se culminen los hitos regulatorios obligatorios, el Banco de Depósitos operará de manera independiente como una filial autónoma de Cajalmendralejo", incorporándose, eso sí, al conjunto de sociedades propiedad de la caja rural almendralejense, se recalca en la citada nota, en la que también se menciona el compromiso que mantiene la entidad adquirida, entre otros ámbitos, “con la educación a través del desarrollo de los programas educativos de alto nivel”.

"Entendemos que el desembarco en Madrid nos aporta muchísimo valor como entidad de referencia en Extremadura”

Eusebio Fernández-Cortés - Director de la Unidad de Recursos Humanos y Comunicación de Cajalmendralejo

El Banco de Depósitos desempeña su actividad desde 1975. De acuerdo a las últimas cuentas anuales e informe de gestión recogidos en su página web, los de 2019, en ese ejercicio contaba con unos activos de casi 80,9 millones de euros y cerró el año con un beneficio después de impuestos de 250.000 euros. Cuenta con una plantilla de cinco empleados y su sede social y única oficina se ubica en la calle Ortega y Gasset de Madrid.

Sede de Cajalmendralejo.

"Entendemos que el desembarco en Madrid nos aporta muchísimo valor como entidad de referencia en Extremadura”, esgrime Fernández-Cortés, que señala que la operación es fruto “de nuestra planificación estratégica”, desarrollada con una “gestión eficiente y trabajo en equipo”. En contraste con lo que ocurre en buena parte del sector financiero en España, aduce, “que está cerrando oficinas bancarias y despidiendo trabajadores, aquí seguimos avanzando y con nuestro propio modelo de negocio”.

Actualmente Cajalmendralejo cuenta con 125 oficinas y puntos de atención distribuidos en 6 provincias de tres comunidades autónomas, localizadas en su gran mayoría en Extremadura con 83 oficinas y 37 puntos de atención. Desde 2011, es la entidad cabecera del Grupo Cooperativo Solventia, donde está integrada junto con las Cajas Rurales andaluzas de Adamuz, Baena, Cañete de las Torres, Nueva Carteya y Utrera.