Poner la lavadora por la noche, planchar los sábados o cocinar solo los domingos. El mes de junio se ha estrenado con cambios en la factura de la luz y las asociaciones de consumidores apuntan a dos factores clave no ya para abaratar el recibo, sino para que no se incremente: consumir cuando más barata es la energía y ajustar la potencia contratada según las necesidades de cada hogar. Evitar el encendido de todos los electrodomésticos a la vez puede ahorrar entre 200 y 300 anuales y planchar la ropa en las horas más baratas, otros 38. Sin embargo, estos ahorros son solo teóricos, ya que el precio final seguirá dependiendo en último término de la comercializadora y la tarifa elegida. 

El primer paso es conocer si los cambios nos afectan, ya que la discriminación por tramos horarios que han entrado en vigor este mes de junio se aplicarán solo a los usuarios que están en el mercado regulado (PVPC) de electricidad. Los clientes del mercado libre también notarán los efectos, aunque de manera distinta, ya que las comercializadoras deberán adaptar el precio del contrato para trasladar la variación del componente regulado de la factura. 

Bono social

Las modificaciones repercutirán asimismo a las personas que tienen el bono social (unas 30.000 familias en Extremadura), que seguirán teniendo el descuento del 25% pero verán incrementada la factura si no se adaptan a los nuevos cambios. 

En la última semana las consultas a la Unión de Consumidores de Extremadura (Ucex) se han multiplicado por esta causa, ya que según explica la técnico Lali Bermejo, son muchos los extremeños que desconocen si están en el mercado libre o regulado. Es sencillo saberlo: basta con rastrear la factura de la luz en busca de las siglas PVPC. «Si no aparecen por ningún sitio, es porque el cliente está en el mercado libre», explica. La organización ha puesto en marcha una «potente» campaña de información a través de internet, redes sociales y folletos informativos, ya que considera que todos estos cambios han venido acompañados de falta de información por parte del Gobierno. 

Mayor esfuerzo

Ucex alerta además de que para los extremeños supondrá un mayor esfuerzo, ya que se trata de la comunidad con menor renta del país. Según la última Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística (INE), relativa al 2019, las familias de la región destinan el 3% de sus ingresos a pagar la factura de la luz. El importe medio es de 772,12 euros anuales, una cifra que no ha dejado de crecer en los últimos cinco años. 

En general, con el nuevo sistema baja la parte fija de la factura (peajes y cargos) y sube la energía consumida, de forma que pagarán menos quienes optimicen el consumo, pero el coste se incrementará para aquellos que tengan un gasto más elevado. Los más perjudicados serán los consumidores que ya estaban acogidos con anterioridad a una tarifa de discriminación horaria: según cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) verán incrementada su factura en unos dos euros mensuales si no se adaptan, ya que los tramos horarios fijados por el Gobierno no coinciden con ninguna de las tarifas de las comercializadoras. 

Los mejor posicionados son los consumidores sujetos a la tarifa PVPC sin discriminación horaria, que pueden ahorrar hasta un 3%.

'Transición ecológica'

Sin embargo, el objetivo del Gobierno no es abaratar el recibo, sino trasladar el consumo de los periodos de más demanda (días laborables) a los de menos (por la noche y fines de semana) para evitar tensionar la red eléctrica de cara a la futura transición ecológica de la economía y, al mismo tiempo, acelerar la entrada de nuevos agentes como el coche eléctrico. 

Desde la Ucex apuntan que el impacto será «tremendo» para el usuario no solamente por las posibles consecuencias económicas, sino porque estas nuevas tarifas obligarán a trasladar la actividad doméstica a franjas horarias en las que o no estamos acostumbrados o simplemente será muy difícil llegar por la propia logística familiar del día a día, pues en muchos hogares ya no hay actividad a partir de las 12 de la noche. «No nos quedará otra porque afecta al bolsillo», explican desde la Ucex, recordando que la diferencia del precio por kilovatio entre las horas valle (0,11 euros) y las horas punta (0,25 euros) supone una diferencia de más del cien por cien, según las nuevas tarifas publicadas por las empresas comercializadoras. 

Las horas 'punta'

El horario punta está concentrado en dos periodos de cuatro horas: 10.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 22.00 horas. En total habrá 40 horas punta a la semana, que coinciden en gran medida con horas de mucha actividad en los hogares para comidas y cenas. «Durante esas horas los precios son mucho más elevados que a otras horas del día y conviene estar atento para evitar los consumos que se pueden desplazar a horarios más económicos (lavadoras, lavavajillas…). Esta será la primera medida de ahorro», dice la OCU. 

Con respecto a las horas valle (las más baratas), habrá 88 a la semana, el 52% del total. «Frente a la anterior tarifa con discriminación horaria se pierden las mañanas de los días laborables, pero hay 48 horas cada fin de semana de horas a bajo precio. Por lo tanto una gran parte del consumo (stand-by, frigoríficos y otros dispositivos siempre conectados) se hará en horario valle como hasta ahora», destaca la organización. Según sus cálculos, con los hábitos actuales un hogar medio ya realiza el 29% del consumo en horario punta, el 26% en horario llano y un 45% en el horario valle

Junto al cambio de hábitos, la segunda gran baza para ahorrar en la nueva factura de la luz será ajustar la potencia contratada. Y en este sentido la gran novedad es que se podrán contratar dos distintas, una para los periodos punta y otra para los valle.

Vehículo eléctrico

«Aquellos consumidores que quieran una potencia más elevada, por ejemplo, para cargar el vehículo eléctrico, podrán contratar una potencia superior por la noche y mantener su potencia habitual el resto del día, y así no tendrán que pagar el sobrecoste que supondría una potencia alta todo el día», se indica. Pero contratar la potencia justa no es tan fácil: si se opta por una muy elevada (8,8 kW, por ejemplo), la parte fija de la factura se encarece mucho; si la potencia se queda corta, el Interruptor de Control de Potencia (el ‘automático’) salta con frecuencia al enchufar varios los aparatos. 

Para ayudar en la elección de esas potencias, la nueva factura informará a los usuarios de los picos de potencia máximos alcanzados en el hogar durante los últimos 12 meses, tanto en horario punta como valle. 

Y hasta mayo del año 2022 se podrán hacer dos cambios de potencia gratuitos para ajustar la que se quiere contratar en hora valle y punta. 

No se aplicarán los derechos de enganche, pero sí los de acometida o incluso de extensión si se sube la potencia. H.

El mercado libre

Los consumidores que estén en el mercado libre (tarifa no regulada) también notarán los efectos del cambio, aunque de manera distinta. Las comercializadoras deberán adaptar el precio del contrato para trasladar la variación del componente regulado de la factura.

Desde la OCU se aconseja estar atento a las comunicaciones de la comercializadora para saber si aplicarán las nuevas estructuras de precios, si van a mantener un único precio las 24 horas o en caso de que ya existiera, la discriminación horaria. 

Pese a que el cambio solo afecta a los componentes regulados de la factura, según la OCU la mayor parte de las comercializadoras que ya ha dado a conocer sus tarifas lo hace aplicando importantes subidas, de hasta el 20%, para nuevos clientes.

Los actuales clientes todavía no conocen qué sorpresas le ofrecerá su compañía, pero si incluyen subidas superiores a las reguladas no podrán ser aplicadas si no ha habido una comunicación previa.

Hay dos formas de saber qué tipo de tarifa tiene contratada: consultando a la compañía o buscar las siglas ‘PVPC’ en el recibo. Si no aparecen, el usuario pertenece al mercado libre. 

Diez consejos para ahorrar en la 'factura 2.0'

  1. Programar la lavadora. Para el uso de lavadoras, secadoras o lavavajillas lo más práctico es programar la hora de inicio para que coincida con las horas valle. En el caso de que los electrodomésticos no dispongan de esta función, se puede colocar un programador en el enchufe. El ahorro puede alcanzar los 130 euros anuales si estos tres electrodomésticos se usan en periodo valle en lugar de punta. 
  2. Cargar el termo del agua de madrugada. Los termos arrancan regularmente cuando notan que el agua se enfría para recuperar la temperatura. Sin embargo, esto no tiene sentido, por ejemplo, cuando salimos a trabajar. Con un programador en el enchufe se puede hacer que el termo cargue de madrugada y que se apague a las 8 de la mañana, cuando acaba el horario valle. El ahorro: hasta 234 usándolo siempre en hora valle. 
  3. 'Batch cooking'. Cambiar los horarios de las comidas o cenas es complicado, pero se puede optar por tener alguna comida preparada y usar solo la energía necesaria para calentarla. Los fines de semana son horario valle: se pueden aprovechar las 24 horas para cocinar algunos platos que se puedan tomar a lo largo de la semana. Un robot de cocina o una olla programable también ayudarán. 
  4. Planchar los fines de semana. Las asociaciones de consumidores recomiendan desplazar las tareas domésticas a las horas valle. Y las que se hacen generalmente una vez a la semana, como planchar o pasar la aspiradora, se pueden trasladar sin tanto problema al sábado o domingo. Solo para la plancha (es uno de los electrodomésticos que más consume) el ahorro anual se ha computado en 38 euros. 
  5. Dosificar el consumo. Uno de los objetivos que persigue el nuevo modelo de tramos es evitar la saturación de las redes y por ello se premiará dosificar el consumo: no encender varios aparatos de forma simultánea podría inducir un ahorro de entre 200 euros y 300 euros anuales, para un consumidor con alto equipamiento eléctrico, si ajusta la potencia contratada en las horas punta.
  6. Dos potencias diferentes. Con 4,4 kW de potencia para todo el día se pagarán 180 euros al año solo por la parte fija del recibo. Al reducir la potencia de día a 3,3 kW y mantener los 4,4 kW solo de noche y fines de semana, el gasto baja a 137 euros al año por el término fijo. Cada kW contratado para las horas punta y llano cuesta 30,67 euros al año, mientras que para las horas valle es 1,42 euros por año. 
  7. El coche eléctrico, por la noche. Liberar las redes de suministro de sobrecarga para desplegar el uso de vehículos eléctricos es uno de los principales objetivos del cambio del sistema. Para los usuarios que dispongan de coche eléctrico se recomienda contratar una potencia elevada por la noche y cargarlo entre las 00.00 y las 8.00 horas, fines de semana y festivos. El ahorro estimado es de 204 euros anuales. 
  8. Apagar las luces, también las LED. Una de las formas de ahorrar energía en casa es aprovechar al máximo la luz solar. En el caso de encender las luces, hay que apagarlas siempre al abandonar una estancia y sobre todo, al salir de casa. Aunque sean de tipo LED o bajo consumo, «si las dejas encendidas durante horas acabarás pagando de más en tu factura de luz sin necesidad», recuerda la Unión de Consumidores de Extremadura. 
  9. Evitar los 'vampiros eléctricos'. Los electrodomésticos en ‘stand-by’ y los aparatos que están siempre conectados aunque no se usen (cargadores de móviles, cepillos eléctricos, ordenadores, radiadores, consolas, robots aspiradores o cualquier electrodoméstico con reloj digital, etc.) pueden incrementar el gasto hasta un 27%. La Ucex recomienda apagar todo lo que no se use para evitar este sobrecoste. 
  10. Aislar bien la vivienda. Hay muchos elementos que influyen en el aislamiento de una vivienda: ventanas, cortinas, toldos, persianas, paredes... Lo que está claro es que se puede ahorrar entre un 8% y un 30% de energía eléctrica en función de todos estos factores. Hay que tenerlo en cuenta, sobre todo ahora que comenzarán a subir las temperaturas y será necesario encender el aire acondicionado.