El 92,5% de Extremadura contará en 2023 con banda ancha de nueva generación, lo que supone más de 100 megabites por segundo. Esto será posible gracias al Programa de Extensión de la Banda Ancha de Nueva Generación (PEBA-NGA), del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

Según la Delegación del Gobierno de Extremadura y recoge la agencia Efe, las ayudas de este programa se destinan apoyar el esfuerzo inversor de los operadores privados, con la finalidad de extender el despliegue de las redes de banda ancha de muy alta velocidad a las zonas más rurales y de menor densidad de población en donde existe un fallo de mercado.

Por ello, ha destacado que este programa constituye "un instrumento clave para cerrar la brecha digital geográfica, hacer frente al reto demográfico y construir una sociedad más inclusiva".

La evolución del plan

De 2013 a 2019 las ayudas se dirigieron exclusivamente a las zonas que carecían de cobertura de nueva generación y de planes para su dotación en un plazo de 3 años (zonas blancas NGA).

A partir de 2020, se incluyeron también las zonas con una cobertura de nueva generación deficiente, entendida como la proporcionada o prevista por un solo operador (zonas grises de nueva generación a velocidad inferior a los 100 Mbps y se incrementó la velocidad de las nuevas redes a 300 Mbps simétricos, escalables a 1 Gbps.

A través del programa, cuando finalicen todos los proyectos con ayuda concedida, se habrán movilizado unas inversiones de 54,6 millones de euros en Extremadura, de los cuales 34,7 millones de euros se corresponden con ayudas públicas, procedentes en un 80 % del Feder.

Con ello, subraya la delegación, se habrá dotado de cobertura de red de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) a 331.124 unidades inmobiliarias de la región, incluyendo a empresas y hogares.

Las previsiones contemplan que una vez culminado el plan 231.786 hogares extremeños verán mejorada su cobertura de banda ancha, mejorando las condiciones de acceso a 559.395 ciudadanos.

La implementación de este plan supondrá que Extremadura pasará de contar con una cobertura de banda ancha de nueva generación del 75,83 % existente en junio de 2020 al 92,53 %, "cifras que se situarán apenas un 0,2% inferior a la cobertura nacional".

En 2015, la cobertura en Extremadura era del 39,03 %, mientras que en España alcanzaba el 61,06 %.