El porcentaje de población extremeña en riesgo de pobreza o exclusión social se situó en el 31,4% en el año 2020, el mayor de todo el país, y casi doce puntos por encima de la media nacional, que está en el 21%. Así se recoge en la Encuesta de Condiciones de Vida publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que refleja que los ingresos medios en Extremadura por hogar fueron de 22.250 euros en 2020, un 3% más que el año anterior, frente a los 30.690 euros de la media nacional. En cuanto a los ingresos medios por persona, en Extremadura fueron de 9.147 euros, un 4% más que el año anterior, aunque continúan muy por debajo de la media del país, que está en 12.292 euros anuales.

Además, según esta encuesta, el 47,8% de los hogares no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos; el 45% de los hogares extremeños no pueden permitirse ir de vacaciones al menos una vez al año en 2020, y un 9,8% de los hogares de Extremadura han sufrido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal en 2020. Con estos datos, la tasa de riesgo de pobreza, entendida como el porcentaje de población que se encuentra por debajo del umbral de riesgo de pobreza (60% de la mediana de los ingresos por unidad de consumo) en Extremadura fue del 31,4% en 2020, frente al 21% de la media del país.

En el conjunto del país, porcentaje de población española en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE) subió 1,1 puntos en 2020, año marcado por la pandemia de coronavirus, y se situó en el 26,4%, el dato más elevado desde 2017, según la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE). En 2017, el porcentaje de población en riesgo de pobreza y exclusión social fue del 26,6%; en 2018, bajó al 26,1%; en 2019 fue de un 25,3% y en 2020 ha aumentado al 26,4%.

La tasa AROPE 2020 se construye con tres variables: población en riesgo de pobreza; con baja intensidad en el empleo (ambos referidos a ingresos de 2019); y con carencia material. Analizando, cada una de estas tres variables, de los datos se desprende que la población en riesgo de pobreza aumentó de un 20,7% en 2019 a un 21% en 2020, y la población con carencia material severa también se incrementó, pasando de un 4,7% en 2019 a un 7% en 2020. Mientras, la población con baja intensidad en el empleo descendió de un 10,8% en 2019 a un 9,9% en 2020. 

Los hogares con impagos se duplican en 14 regiones

Las dificultades económicas generadas por la pandemia provocaron que en 14 de las 19 comunidades autónomas, entre ellas Extremadura, y ciudades autónomas se duplicara, o casi, e incluso se triplicara el porcentaje de hogares que tuvieron que afrontar retrasos en los pagos relacionados con la vivienda principal o las compras a plazos.

La Encuesta de Condiciones de Vida publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística, relativa a 2020, un año marcado por el coronavirus y la crisis económica que en muchos sectores ha causado la pandemia, revela que el 28,2% de los hogares de Ceuta, el 23% de Canarias, el 19,8 de Melilla y el 19 % de Andalucía tuvieron que retrasar pagos relacionados con la vivienda principal o de compras a plazos.

Porcentajes por encima de la media (13,5%) registraron también en Murcia (15,5%), Comunidad Valenciana (14,4%), Cataluña (14,3%) y Extremadura (13,7%), mientras que presentaron los porcentajes más bajos Aragón (5,4%), Cantabria (6,8%) y Castilla y León (6,9%). En comparación con 2019, el año previo a la llegada de la covid, este porcentaje se triplicó en Castilla y León y estuvo cerca de hacerlo en Canarias y Cantabria; se duplicó o más en Andalucía, Asturias, Comunidad Valenciana, Madrid, Navarra, La Rioja, Ceuta y Melilla y casi se multiplicó por dos en Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia.