Se han quedado retrasados en el proceso de vacunación debido a que la fórmula que les fue administrada, AstraZeneca, obliga a un periodo de tres meses entre la primera dosis y la siguiente. Por eso parte del grupo de edad de entre 60 y 69 sigue a la espera de recibir la máxima inmunidad posible que existe actualmente contra el coronavirus. Por delante les han pasado ya no solo lo de 50 a 59, también los de 40 a 49 y algunos de entre 30 y 39 años.

Desde la consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta, se informó de que era posible adelantar la segunda dosis a este grupo etario -y así lo harían- porque la vacuna en sí permite reducir el tiempo entre pauta y pauta a un mínimo de diez semanas (dos menos que las establecidas en un primer momento), pero tal y como comunicaron ayer desde esta consejería, todavía hay 7.634 extremeños entre 60 y 69 a la espera de ese segundo pinchazo que completaría su proceso de inmunización.

Polémica

Lo cierto es que la polémica siempre ha rondado alrededor de este preparado anglosueco, cuya administración se suspendió en varias ocasiones para estudiar los efectos secundarios (entre ellos, puntuales casos de trombos) sobre todo en la población más joven.

AstraZeneca fue la fórmula elegida para el personal esencial (docentes, farmacéuticos, fisioterapeutas, policías, bomberos...), pero muchos se quedaron a medias tras la suspensión de la vacuna. Cuando se decidió retomar el proceso con la segunda pauta, tanto desde el Ministerio como desde la consejería de Sanidad, primero se dio la opción de elegir entre Pfizer y AstraZeneca, pero después se insistió en que lo recomendado era completar con Pfizer. No obstante, la mayoría se decantó por AstraZeneca